El senador nacional por Corrientes, Carlos Mauricio “Camau” Espínola confirmó ante la Justicia que el falso abogado Marcelo D’Alessio mantenía una fluida relación con el fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone y tenía información de muy buena calidad sobre la causa de narcotráfico conocida como “Operativo Sapucay”, un expediente investigado por el fiscal federal Carlos Stornelli.

Espínola presentó el miércoles un escrito ante el juez federal Alejo Ramos Padilla en el que describió cómo conoció a D’Alessio, cuántas veces se reunión con él, de qué temas hablaron y cómo cortó el diálogo cuando advirtió que había sido “víctima de abusos de confianza y buena fe por parte de este señor, quien se presentara falsamente como profesional del derecho, experto en políticas públicas de lucha contra el narcotráfico”.

D’Alessio tuvo, además, “una maliciosa conducta por exagerar cierto relato de persecución, paranoia y de supuesto espionaje” hacia Espínola cuando se desarrollaba la campaña electoral, en la que el ex deportista y medallista olímpico se presentó en fórmula con el actor cómico Nito Artaza y perdió contra la fórmula encabezada por el radical Gustavo Valdez.

“Hoy advierto haber sido víctima de abusos en mi confianza y buena fe por parte del señor D’Alessio”, dijo Espínola, quien recordó que el falso abogado intentó entrometerse en su grupo cercano de colaboradores cuando en 2017 se postuló para gobernador provincial.

El escrito en ningún momento menciona que D’Alessio hubiera ofrecido hacer “espionaje político” durante la campaña electoral. Espínola conoció al falso abogado después de un programa de televisión, cuando se lo presentó “de buena fe” el periodista Rolando Graña. El senador correntino googleó a D’Alessio y se convenció de sus supuestos conocimientos sobre narcotráfico después de leer un artículo sobre “El índice Big Mac de la cocaína», publicado el 20 de marzo de 2017 en Clarín con su firma.

“Se mostró un activo conocedor de narcotráfico y en especial del Operativo Sapucay, que para esa fecha se llevaba a cabo en la provincia de Corrientes, que consistió en una megacausa de narcotráfico llevado a cabo por el juez federal Sergio Torres y los fiscales federales Carlos Stornelli y Diego Iglesias -de la Procunar- en Corrientes”, explicó Espínola. En el tercer encuentro entre ambos, “expuso sobre las distintas tecnologías disponibles para controlar las rutas viales e hídricas de la Provincia, como scanners con brazos hidráulicos, o sistemas de monitoreo seguro… También tomó nota de algunas cuestiones legales y de procedimiento que adujo las iba a consultar con el fiscal Juan Bidone (con quién dijo que mantenía una buena relación)”.

La última reunión, «en abril o mayo de 2017»,  tuvo lugar en el despacho de Espínola en el Senado. D’Alessio  concurrió acompañado por Bidone y dos personas que «pertenecían a una empresa de seguridad que ofrecían tecnología para la lucha contra el narcotráfico». Ese fue un punto de ruptura: “advertí un interés de D’Alessio en reunirse con mi mesa de campaña para comentar y explicar lo que se venía hablando hasta aquí y aportar otras ideas en temas como salud, educación, seguridad entre otros, que según él también tenía experiencias y elementos para aportar. Esta actitud de D’Alessio de involucrarse en temas ajenos a los inicialmente trabajados y de su área de especialidad fue determinante para que decidiera no mantener reuniones en el futuro, ya que sentí una intencionalidad muy marcada de su parte para ofrecer o comercializar esta tecnología y meterse cada vez más en mi grupo de trabajo. Tampoco me pareció correcto que invite a una reunión de trabajo a personas ajenas como lo fue el caso de estos representantes de la empresa de seguridad”.

Las reuniones de Espínola, D’Alessio y Bidone fueron descriptas por primera vez en la causa que investiga el juez Ramos Padilla a través de la declaración indagatoria del ex espía Rolando “Rolo” Barreiro, quien todavía aguarda que se resuelva si será aceptado o no como imputado colaborador.