Setenta días después de la carta pública que difundió el 16 de septiembre, luego del terremoto electoral de las PASO, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a pronunciarse en forma escrita. Lo hizo este sábado para plantear su posición sobre la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) e interpelar a Juntos por el Cambio cuando faltan dos semanas para que se concrete el recambio del 50% de la Cámara baja y de un tercio del Senado, de acuerdo al resultado de las elecciones del 14 de noviembre.

En el texto respaldó al presidente Alberto Fernández y le reclamó a la oposición que se haga cargo de la deuda que contrajo durante la presidencia de Mauricio Macri. También les recordó el respaldo que prestaron en febrero pasado para sancionar la “Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública”, que le exige al Ejecutivo la autorización del Congreso para firmar cualquier acuerdo sobre deuda externa con organismos internacionales.

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El disparador, según escribió CFK, fueron las especulaciones de Wall Street, los medios de comunicación y la oposición sobre su opinión. Recordó que “declaraciones como ‘no vamos a decir nada del acuerdo con el FMI hasta que Cristina no opine’ son moneda corriente  en portales, programas de TV y redes sociales” y aludió específicamente a una nota publicada por uno de los editorialistas más importantes del Grupo Clarín, titulada “El FMI, la lapicera de Cristina Kirchner y la disputa que recrudece de Alberto Fernández con la vicepresidenta”. Casi como si fuera una contestación a esa nota periodística la titular del Senado remarcó: “La lapicera no la tiene Cristina… siempre la tuvo, la tiene y la tendrá el Presidente. Y no lo digo yo, lo dice la Constitución Nacional. Que a nadie lo engañen sobre quién decide las políticas en la Argentina”.

En otro tramo de su misiva opinó que “la política debe dejar de ser sólo un show para la televisión” y advirtió que “a partir del 10 de diciembre de este año y por primera vez desde 1983, con el advenimiento de la democracia, el peronismo no tendrá quórum propio en la Cámara de Senadores”. En esa línea, apuntó a la oposición. “Cuando se busca el voto popular en elecciones libres y sin proscripciones se debe ejercer la responsabilidad de esa representación. Más aún, cuando se han ganado las elecciones. ¿O para qué quieren las bancas? ¿Para cobrar la dieta? ¿O tal vez para viajar al exterior con pasajes gratis y viáticos en dólares? ¿Para posicionarse de cara al 2023?”, disparó. Al respecto sostuvo: “No me sorprende la irresponsabilidad política de la oposición”, porque “la historia de nuestro país está plagada de fuerzas políticas que llegaron al gobierno diciendo una cosa e hicieron exactamente lo contrario una vez que atravesaron la puerta de la Casa Rosada”.

La misiva fue publicada un día después de la decisión de la Justicia de sobreseer a CFK en la causa en la que era investigada por presunto lavado de activos y asociación ilícita en la explotación de los Hoteles Los Sauces y Hotesur. «¿En serio que los mismos y las mismas que recorrieron el país y los canales de televisión recitando el mantra hay que quitarle la mayoría a Cristina en el Senado para que el Congreso no sea una escribanía del gobierno, ahora quieren que Cristina defina si el acuerdo con el FMI está bien o está mal ?», se preguntó.

Además de sacudir a la oposición, la titular del Senado también envió señales hacia el interior de la coalición oficialista, que se debate sobre las condiciones aceptables para acordar la renegociación. “¡Y ojo! Que nadie está hablando de desconocer deudas. Creo que el kirchnerismo (y permítanme utilizar el ismo para de algún modo homenajear la formidable gestión de quien fuera mi compañero de vida e identificar un proceso político del peronismo) tiene un atributo histórico que es el de haber pagado las deudas que generaron otros gobiernos», remarcó CFK en una apuesta discursiva para reforzar la centralidad del Presidente luego de los tironeos internos de las PASO. Con ese impulso desató todo tipo de especulaciones, pero dejó en claro que busca reafirmar el rol del Congreso como garantía de soberanía en la negociación por la deuda, en vísperas de un posible anuncio de Fernández sobre un borrador alcanzado con el FMI, que será tratado en las dos Cámaras del Congreso cuando el Ejecutivo mande un “programa plurianual” que acompañará el tratamiento del Presupuesto 2022.

«No se preocupe por nosotros, señora de Kirchner; cumpliremos con nuestra responsabilidad» escribió la titular del PRO, Patricia Bullrich, para contestarle. Con un mismo tono, su par de la UCR, Alfredo Cornejo, escribió: «Hágase cargo, deje las cartas y póngase a escribir alguna propuesta que nos saque del desastre económico que hicieron», disparó el mendocino.