La Cámara de Diputados comenzó a sesionar pasadas las 11.10 para tratar en una sesión especial los proyectos de legalización del aborto y del Plan de los 1000 días que establece una protección integral a la mujer embarazada y al niño hasta los primeros tres años de vida.

De acuerdo a labor parlamentaria, se estimaba que la fecha de votación podría ser entre las 4 y las 6 de la mañana del viernes. 

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La sesión se inició con la presencia de 105 diputados en el recinto y 45 conectados de manera remota. 

Al comenzar el plenario, los diputados aceptaron la renuncia de la diputada del Frente de Izquierda Romina Del Plá y se tomó juramento a su reemplazo, el dirigente Juan Carlos Giordano, por el acuerdo de rotar en la banca dispuesto por ese espacio político.

Antes de abrir el debate, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, sostuvo que “no hay diputados antiderechos” y pidió “no perder de vista ni el respeto ni la capacidad de escuchar a los otros”.

De acuerdo con el esquema previsto, la sesión comenzó con las exposiciones de los miembros informantes: la oficialista Cecilia Moreau y la macrista Carmen Polledo.

Luego, se desarrollarán los discursos individuales, y se estima que habrá 170 oradores a razón de cinco minutos cada uno.

Tras la votación del proyecto sobre el aborto, se efectuará el tratamiento del Plan de los 1000 días, que se calcula que se prolongará cuatro o cinco horas, según informaron fuentes parlamentarias.

El debate se realizará en la misma jornada en que se cumple un año del Gobierno del presidente Alberto Fernández, quien envió a la Cámara baja los proyectos el pasado 17 de noviembre.

El dictamen de mayoría emitido ayer por un plenario de comisiones establece que “las mujeres y otras personas con identidades de género con capacidad de gestar» tienen derecho a practicarse un aborto hasta la semana 14 del proceso gestacional.

Además se rechazó una moción presentada por una diputada de Juntos por el Cambio para postergar hasta enero, una vez pasadas las Fiestas, el debate sobre el proyecto de legalización del aborto.

Se trata de un planteo realizado por la diputada de la Coalición Cívica Lucila Lehman, contraria al proyecto de mayoría, que solicitó a través de una moción aplazar el debate hasta el 6 de enero de 2021.

Antes de que comiencen los discursos de los miembros informantes del dictamen de mayoría sobre la iniciativa de interrupción voluntaria del embarazo, la diputada de la Coalición Cívica realizó este planteo, fundada en motivos religiosos.

“El motivo de la moción, aunque es obvio, me veo en la necesidad de aclararlo. Represento a los ciudadanos del pueblo de la Nación, pero una gran cantidad de esos ciudadanos son católicos. Estamos viviendo un momento muy especial en el año los católicos, que justamente está vinculado con la concepción y con la vida”, aseveró la diputada santafesina en referencia a la Navidad.

Sostuvo que «tratar este proyecto en estos tiempos es una ofensa para el culto católico y el culto cristiano en general”.

El planteo fue interrumpido por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien aclaró que, por reglamento, las mociones no deben ser fundamentadas, sino sólo pedidas. “Que se aplace para después del mes de enero”, sostuvo la diputada, quien insistió que le parecía “un disparate» que en las vísperas de Navidad se debata “el aborto” y lo consideró “un atropello para el culto católico y cristiano en general”.

Previamente, había intervenido su par de bloque, Javier Campos, quien pidió «hacer un esfuerzo para tratar previamente un proyecto de ley de consulta popular” sobre el tema del aborto, presentado oportunamente por el diputado de Unidad Federal José Luis Ramón.

Ambas mociones no prosperaron, tras ser votadas a mano alzada, en el marco de la sesión especial en la que está previsto el tratamiento del proyecto de legalización del aborto y del denominado Plan de los 1000 Días.

Los primeros oradores

La vicepresidenta del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau durante su exposición habló los 37 años de la democracia en la Argentina y las leyes de matrimonio igualitario e identidad de género.

“Velar por la asistencia y el acompañamiento de todas las mujeres y personas gestantes que deciden interrumpir el embarazo es entender que se trata de un problema de salud pública”, dijo Moreau. También pidió que se lo piense en forma conjunta con el plan de los 1000 días.

Por su parte, el diputado tucumano Pablo Yedlin, expresó, “decenas de miles de mujeres son internadas por año por complicaciones por aborto. Muchas más abortan y no tienen complicaciones, lamentablemente alguna muere”.

“Hay un tema en salud pública es importante, si es un problema tiene solución se transforma en un problema importante. Acá tenemos mujeres gravemente enfermas o que mueren por una situación que es fácilmente solucionable y hoy estamos en ese camino”.

Por otro lado, recordó que es tucumano donde la creencia es muy importante. “Este proyecto no va contra la creencia ni la religión de nadie”, y agregó, “hace 100 años que la Argentina condena a las mujeres que deciden suspender su embarazo a la clandestinidad”.

Mientras se iniciaba el debate, en las inmediaciones del Congreso y en sectores bien diferenciados y divididos por un vallado, se desarrollaban manifestaciones de los sectores «verdes» y «celestes» para seguir los detalles del debate, en una jornada que incluirá una vigilia en las afueras del Palacio Legislativo, a la espera de la votación del proyecto.