Mientras la ocupación de camas de la provincia llega al límite y a la espera de una reunión virtual con los profesionales de la salud para solicitarle medidas restrictivas, el gobernador Omar Perotti alzó una voz de alarma para la provincia de Santa Fe. “El fin de semana llevamos las camas que habíamos ampliado al límite. Tenemos hoy una llegada de 17 respiradores más, pero todo lo que se amplió lo consumimos. El nivel de contagio es alto, hay que cuidarse mucho”, pidió Perotti, y avisó que “están analizando quitar circulación para ayudar al sistema de salud”.

Más allá de las restricciones, el gobernador pidió a los santafecinos “colaboración”: “Todas esas medidas que tomemos necesitamos de la colaboración de cada uno de ustedes. La responsabilidad social que asumamos es fundamental para no seguir generando más circulación, que es más contagios y es mas internación”. El sistema de salud de Santa Fe está colapsado, sin poder atender otras patologías y con sólo algunas pocas camas disponibles en el sur de una provincia que aún vive el duelo tras la muerte del exgobernador socialista Miguel Lifchitz. “Cuídense mucho, cuiden a sus amigos, a sus familias, a sus compañeros de trabajo. Cuiden a cada uno de los que quieren, es un momento duro, difícil”, pidió Perotti. 

Mientras tanto, el operativo de inmunización contra el coronavirus de Santa Fe se reanudará este en la ciudad capital y el martes en el resto de la provincia tras la llegada de 39.000 dosis de la vacuna Sputnik V, con lo cual el distrito se acerca a las 900.000 dosis recibidas. Voceros del Ministerio de Salud de la provincia indicaron que el cargamento de vacunas rusas será fraccionado como es habitual y remitido a todos los vacunatorios de la provincia de acuerdo al criterio de distribución territorial que se viene empleando, es decir por densidad poblacional.

El operativo de vacunación se había interrumpido la semana pasada por la falta de vacunas, por lo que solo se aplicó un remanente de segundas dosis de la Sinopharm, destinadas a trabajadores docentes y no docentes de las escuelas. En esta etapa se está vacunando a personas de entre 60 y 70 años y una vez completada esa franja se avanzará con la inoculación de las primeras dosis a las personas de entre 18 y 59 años que presentan comorbilidades.