Después de 31 jornadas termina hoy la audiencia pública histórica por la rezonificación de Costa Salguero y Punta Carrasco que impulsa el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo de Horacio Rodríguez Larreta es construir un barrio de lujo con edificios de 18 y 29 metros en 12 manzanas de la costa del Río de La Plata. Desde el 27 de noviembre expusieron de manera virtual personas de todas las edades y se llegó a una inscripción récord de 7053 participantes. Según un relevamiento del Colectivo de Arquitectas en defensa de las tierras públicas, el 98% de los expositores y las expositoras se manifestaron en contra del proyecto de Horacio Rodríguez Larreta. La mayoría pidió que se archive la iniciativa que tiene sanción en primera lectura de la Legislatura. Y se pidió que se construya un gran parque ribereño público en lugar de privatizar las tierras. Además, les pidieron a los bloques aliados a Vamos Juntos que reconsideren su posición.

“¿Qué ciudad estamos dejando para nuestros hijos? Esa es la preocupación que me mueve a participar de esta audiencia”, dijo el investigador del Conicet Esteban Mocskos, que habló en su carácter de padre de familia. “¿Qué ciudad les queda para su futuro? ¿A dónde voy a poder ir a jugar con mis nietos? Estamos construyendo cemento, matando el canto de los pájaros. Vamos a una ciudad amurallada donde los niños no pueden jugar. Se pueden hacer alternativas rentables conservando el verde. El turismo es una de las cosas que tenemos que mantener y mejorar. Esos espacios pueden ser un atractivo. Todas las ciudades del mundo que conservan su historia y espacios verdes, son intereses turísticos”, propuso.

En ese sentido también se expresó Zaida Yuffrida: “Me moviliza saber que mis hijos no van a tener espacios verdes. ¿Qué ciudad quieren construir?  ¿Tan poco les importamos?”. “Hoy la juventud pone en agenda la cuestión ambiental. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no nos escucha. Dudo mucho que hoy nos escuchen, sólo escucha a empresarios y empresarias, a las inmobiliarias porque gobiernan como si fueran una empresa”, agregó la mujer.

La cuestión climática fue uno de los ejes que recorrió todas las jornadas y fue una de las preocupaciones principales de jóvenes y adolescentes. En la audiencia de este jueves 28 de enero, Camila Febe Rodríguez, vecina Comuna 15, dijo que este proyecto es “criminal”  y de una “irresponsabilidad ambiental alarmante”. “Esto va en contra de todo los principios para construir y planificar una ciudad resiliente y adaptada a los efectos del cambio climático. En plena ola de calor y ante una pandemia este proyecto muestra una irresponsabilidad ambiental y climática alarmante. Realmente cuesta entender por qué se insiste con tanta brutalidad ante una realidad que habla por sí misma. ¿Alguien puede negar las consecuencias del cambio climático en esta ciudad? La Capital posee 3.9 metros cuadrados verdes por habitante. Aunque el Gobierno diga que tenemos 6.2, lo cierto es que tenemos la mitad porque cuentan canteros o parchecitos que no son para nada espacios verdes. La Ciudad está sometida a temperaturas cada vez más cálidas y el gobierno en lugar de trabajar en eso privilegia los negocios privados.  La isla de calor y las noches cálidas son amenazas reales para la población. Lo que hace el Estado porteño es criminal”, describió Febe Rodríguez.

Desde el área ecologista de Barrios de Pie, Nicolás Matías Meza afirmó que “el riesgo ambiental es la manifestación de las desigualdades”.“La falta de políticas públicas es escasa en los asentamientos, villas y tomas. No gozan de recursos ni de derechos. Carecen de árboles y hasta suelen ser suelos contaminados. Los ríos de la Ciudad a los que solemos acceder para poder asearnos, tomar agua o pasar el día, están contaminados por las grandes industrias extractivistas. Los habitantes de los barrios populares no tenemos acceso a los servicios como agua, gas y luz y ahora nos quieren privatizar los recursos naturales”, afirmó.

La vecina Claudia Gorenstein expresó su repudio a los bloques UCR Evolución y Partido Socialista. “Los legisladores de la oposición que dependen de Martín Lousteau y Roy Cortina obtuvieron sus bancas de diputados prometiendo que se opondrían a los negocios inmobiliarios de la coalición gobernante. Sin embargo, con total desfachatez han votado todos los negociados, los cambios de codificación urbana y las privatizaciones de terrenos públicos”. 

Desde el Colectivo de Arquitectas, Ana Laura Biren advirtió que “el stock de tierras públicas son un bien escaso que debe administrarse de manera estratégica y planificada, respondiendo a las necesidades sociales y ambientales”. “Las tierras afectadas son únicas por su ubicación y características, podrían tener un altísimo valor en el mercado inmobiliario. Sólo la custodia del Estado puede velar por priorizar el bien común. Si se hace un barrio de lujo no hay vuelta atrás”, concluyó.

Por su parte, Barbara Fusaro pidió que el Gobierno de la Ciudad se maneje con la misma celeridad y rapidez con la que garantiza la enajenación de bienes públicos para garantizar vacantes o el acceso a la vivienda. “Para los jóvenes de esta ciudad un alquiler representa más del 50% del salario. Este proyecto solo beneficia a una clase. Espero vean lo que pasó con estas audiencias y den marcha atrás con esta locura”, dijo.