La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, denunció este viernes que la causa en la que está procesada por el Memorando de Entendimiento con Irán por el atentado contra la AMIA fue parte de una política de dominación contra la Argentina a partir de la generación de deuda externa.

Al hablar ante el Tribunal Oral Federal número ocho, la ex presidenta trazó una línea que hilvanó las principales causas judiciales en las que está acusada por presunta corrupción. “Esta causa, la del dólar futuro, la de Vialidad, todo está armado para entregarnos. Esto es lo que pasó, buscaron dominarnos con la deuda, como siempre”.

Cristina Fernández de Kirchner habló durante una hora, siete minutos y 15 segundos, de manera virtual y desde su despacho del Senado ante el Tribunal que debe resolver su planteo de nulidad de reapertura de la Causa Memorando, iniciada por la denuncia del difunto fiscal Alberto Nisman.

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La nulidad fue planteada originalmente por las visitas que realizaron los jueces de la Cámara de Casación que firmaron la reapertura del expediente, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, asiduos visitantes del ex presidente Mauricio Macri en la Quinta de Olivos y en la Casa Rosada.

“Nunca he visto una ilegalidad de semejante tamaño, es un escándalo monumental. Y es tolerado, ocultado o disimulado por los grandes medios hegemónicos. (…) Borinsky y Hornos no podían haber intervenido jamás en esta causa”, embistió.

“Desde su inicio esta causa tuvo una marcada orientación a ser usada en la política interna e internacional”, describió. Y en ese contexto, describió “desde la más simple lógica el disparate judicial, institucional y político que es esta acusación”.

Cristina denunció que el ex presidente Mauricio Macri “desde los primeros días de su gestión” utilizó al Poder Judicial como “elemento de persecución a opositores políticos”. Y apuntó al secretario privado de Macri, Darío Nieto, por haber adulterado los registros de ingresos a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada de los jueces Borinsky y Hornos”.

“Si como dicen ellos fueron a charlar de cosas que no tenían nada que ver (con las causas judiciales), no se entiende por qué no se informó y se suprimieron de la lista esos ingresos. (…)Este secretario, Darío Nieto, adultera los informes. Informa los que ingresaron a la Casa Rosada y a Olivos pero en esas listas no aparecen ni Hornos ni Borinsky”.

Peor aún, especificó que en la Causa Memorando un contubernio entre el gobierno de Macri y el Poder Judicial intentó “poner a un tribunal oral a dedo” para juzgarla. Aludió así a la creación y el traspaso del tribunal oral número nueve a la órbita del fuero federal, con la designación ad-hoc de jueces.

“No íbamos a tener jueces naturales. Esto afortunadamente fue abortado por la Corte, en una Acordada frente a lo que iba a constituir uno de los mayores escándalos judiciales de los que se tenga memoria”.

CFK ubicó a Hornos y Borinsky como una suerte de reaseguro en la persecución penal que denunció en su contra. En la primera instancia, denunció que todas sus causas judiciales “les tocaban a (Claudio) Bonadio y (Julián) Ercolini”. Y añadió: “Si a Bonadio y Ercolini se les escapaba algo, me estaban esperando en Casación Hornos y Borinsky para darme lo que, según ellos, me merecía”.

Pero Hornos y Borinsky no podían intervenir: “se habían declarado incompetentes en todas las causas vinculadas con la AMIA porque habían tenido algún grado de participación (en instancias anteriores y en distintos roles). Se habían excusado por decoro, delicadeza y no sé qué otra palabra”.  Pero en la Causa Memorando, iniciada por la denuncia de Nisman poco antes de morir, “acá no, porque acá estaba Cristina, y no había excusación posible. Había que ir contra ella”, acusó.

La vicepresidenta defendió el  Memorando de Entendimiento con Irán. “Tenía un único objetivo: que los acusados de haber sido los autores ideológicos de la AMIA pudieran ser indagados por el juez.  Porque sin indagatoria no podía haber acusación, ni juicio”. No obstante la aprobación por parte del gobierno y el Congreso argentinos, el Memorando “jamás entró en vigencia porque Irán -que según el fiscal Alberto Nisman era la favorecida., jamás en su parlamento aprobó ese memorando”.

La ex mandataria se preguntó  “tanto disparate, tanta violación a los códigos y las leyes (no les quedó nada por violar) fue únicamente para perseguir a los opositores”.

Y se respondió negativamente: “Hubo otras cosas. En aquellos años en que me tocó ser presidenta nos habían declarado la guerra los buitres, que querían cobrar de la argentina lo que finalmente cobraron”, cuando Macri fue presidente, prometiendo que tras ese desembolso llegaría la “bonanza” a la Argentina.

 “Tengo 68 años, ya fui presidenta dos veces, no me mueve nada más que dejarles a mis hijos y a mis nietos un país mejor que el que recibió su abuelo en 2003”. Así, denunció “el montaje de una mentira”, en el que la Causa Memorando fue un eslabón más para la dominación a partir de la deuda externa.