Cristina Fernández encabezó junto al gobernador Axel Kicillof la entrega de 10 mil tablets a niños y niñas de sexto grado, en el marco del plan Conectar Igualdad, en Lomas de Zamora.

La expresidenta, encargada de cerrar el acto, hizo un repaso de las políticas que tuvo su Gobierno y el de Néstor Kirchner, principalmente en materia de ayuda social y educativa, y que fueron desactivadas durante la administración de Mauricio Macri. Esa desactivación hizo la Argentina perdiera una “gran oportunidad” para su desarrollo, dijo.

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En ese marco, reivindicó el plan Conectar Igualdad, lanzado durante su administración, que se trató de “una verdadera revolución”, ya que fue en algunos casos el primer acercamiento a una computadora de los alumnos y alumnas y de las familias en todo el país.

“Los derechos universales siempre dan resultado” dijo al mencionar el plan que distribuyó cinco millones de computadoras entregadas a docentes y alumnos, y que, luego, fue desmantelado casi por completo por el Gobierno de Cambiemos.

En ese sentido, la vicepresidenta advirtió que “si hubiéramos continuado con el plan Conectar Igualdad, qué diferente hubiese sido el problema de las clases presenciales”, porque “hubiera habido todo un ejercicio de conectividad”.

Tras realizar un trazado histórico de las políticas del peronismo y la falta de continuidad que tuvieron por los gobiernos que lo sucedieron, Cristina reivindicó la decisión del fallecido expresidente Juan Domingo Perón, quien estableció la gratuidad y acceso libre a la universidad pública.

Remarcó que esa orientación hacia el “derecho universal” también tiene méritos “utilitaristas”, porque al “eliminar aranceles” el país puede tener “mucha más materia gris, que si fueran sólo 100 mil los elegidos” para acceder a estudios terciarios.

La vicepresidenta lamentó que el anterior gobierno no haya continuado con el programa Conectar Igualdad, de entrega de computadoras a alumnos y alumnas de todo el país, y agregó que el coronavirus nos encontró “patas para arriba” apenas asumida la actual gestión.

“Esta pandemia ha puesto al mundo patas para arriba, pero nosotros tenemos un problema doble porque la Argentina ya estaba patas para arriba, endeudados como nunca antes”, dijo la vicepresidenta.

Advirtió que durante su mandato y el de Néstor Kirchner no se “tomaban préstamos para la timba financiera, pero sí para la inversión y para hacer obras públicas”.

De cara a las elecciones legislativas, la vicepresidenta llamó a la dirigencia a “discutir en serio a través de propuestas y de políticas”, especialmente a los responsables de la deuda con el FMI, y pidió tener “en claro que la política es representar intereses de las grandes mayorías nacionales”.

“Los problemas que teníamos en el 2015 se multiplicaron y se agravaron hasta el infinito, y se agregaron otros como el endeudamiento con el FMI, que le debemos 45 mil millones de dólares”, recordó sobre la deuda tomada por la gestión de Mauricio Macri y que el actual Gobierno debe afrontar.

“Nadie estaba preparado para gobernar en pandemia”, dijo, pero se mostró confiada en que Argentina “va a salir” adelante.

Cristina Fernández de Kirchner marcó su creencia de que quienes “arman denuncias y crean climas” de una “Argentina de oportunidades perdidas” preferirían “irse del país y no pueden”, pero en realidad “odian a los argentinos y no creen” en la Nación.

Afirmó que “cuando termine la pandemia” habrá que “hablar en serio” y les dijo a aquellos opositores que dicen “sarasa” que “no crean que por difamar al otro se pueden ganar elecciones”, en referencia a las campañas mediáticas que se propician en contra de las vacunas y los cuidados que lleva adelante el Gobierno nacional en el marco de la pandemia por coronavirus