La investigación por las supuestas falsedades que declaró como testigo el falso abogado Marcelo D’Alessio para reactivar la causa sobre importación de gas natural licuado (GNL) y de esa manera forzar la prisión preventiva de los ex funcionarios Julio De Vido y Roberto Baratta quedó a cargo del juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla.

Se trata del expediente en el que la Cámara Federal porteña descalificó al perito David Cohen porque copió de internet los resultados de una experticia en torno a la causa y, cuando el expediente parecía malherido y sin salida, apareció D’Alessio ante la fiscalía de Carlos Stornelli y declaró en dos oportunidades sobre supuestos hechos de corrupción en la importación del GNL.

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El difunto juez Claudio Bonadio dispuso entonces, sobre la base de una supuesta nueva línea de investigación, las detenciones de De Vido y Baratta. Stornelli asegura que nunca pidió esas detenciones, ni tomó en cuenta lo que había declarado D’Alessio, quien por entonces era una prominente fuente de consulta de programas de televisión y columnista de diarios de difusión masiva como presunto vinculado con la Embajada de los Estados Unidos y experto en narcotráfico.

El abogado Leonardo Martínez Herrero y el empresario Roberto Nicolás Dromi San Martino denunciaron esas subrepticias declaraciones de D’Alessio en la causa GNL, pero cada uno a su tiempo, los jueces Sebastián Ramos y Sebastián Casanello se declararon incompetentes y el expediente aterrizó en Dolores, donde se investiga la existencia de una asociación ilícita destinada al espionaje ilegal, la extorsión y la incorporación de pruebas falsas en causas judiciales relacionadas con casos de supuesta corrupción kirchnerista.

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La defensa del fiscal Stornelli, a cargo de la abogada Raquel Pérez Iglesias, y la del periodista Daniel Santoro, ejercida por Emilio Ricardo Belloq, se opusieron a que el juez Ramos Padilla quedara a cargo de esa investigación, que – de comprobarse la hipótesis delictiva atribuida a D’Alessio – podría significar una nulidad casi total en la causa GNL.

La Cámara Federal de Mar del Plata, con las firmas de los jueces Alejandro Taza y Eduardo Jimenez, coincidió en que es Ramos Padilla quien debe llevar adelante la investigación.

Para ello, entendieron que las dos declaraciones que efectuó D’Alessio, los días 5 y 12 de noviembre de 2018, para incriminar entre otros a De Vido y Baratta “habrían sido el producto de una maniobra elaborada e iniciada mucho antes por la organización, sobre lo cual ya hace tiempo se viene investigando en la causa Nro. FMP 88/2019”, que instruye en Dolores Ramos Padilla.

“No puede perderse de vista que lo que se investiga en la causa FMP 88/2019 es una asociación ilícita y las actividades delictivas que tal asociación ha desarrollado a lo largo del tiempo y en diversas jurisdicciones del país; de tal modo que no pueden desmembrarse los planes delictivos investigados de los delitos independientes que pudieran haberse cometido para concretar la ejecución de dichos planes”, subrayaron los camaristas.