Unas horas antes de que comenzara la marcha anti-G20, la Policía detuvo a Guillermo Pistonesi, apoderado del PTS, por llevar 25 handys para comunicarse durante la manifestación y lo trasladaron a la alcaidia 8 de Villa Lugano. “Estábamos con Guillo y nos llamaron unos compañeros porque estaban revisando dos camionetas que llevaban banderas. No encontraron nada, pero dejaron una valija donde estaban los handys”, relató el diputado porteño Patricio Del Corro, sobre el episodio en C5N. 

Casi en simultáneo, diferentes dirigentes exigieron la liberación de Pistonesi en las redes sociales y denunciaron como ilegal a la detención. “Tenían unos handys de esos berretas que usamos todas las organizaciones. La imputación, previa consulta con el juez Claudio Bonadio según aseguró el jefe del operativo, es por portar equipos de comunicación sin autorización”, detalló María del Carmen Verdú, abogada y titular de Correpi.

Desde Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia (EMVyHJ) también repudiaron el episodio. “El gobierno se arroga la facultad para “autorizar” el ejercicio del derecho a manifestar y movilizarse contra el mismo, dejando sentada la amenaza represiva”, señalaron en un comunicado en el que también remarcaron que se ha “declarado un virtual estado de sitio para blindar la reunión del G20”.

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“Ni siquiera nos dijeron cuál era el delito y se lo llevaron esposado en el patrullero. Tenemos las facturas de los handis y los alquilamos normalmente”, agregó Del Corro que confirmó que la causa recayó en manos de Bonadío.