La ex presidente de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que teme por la vida de Lula en prisión y aseguró que el ex mandatario volverá al poder «libre o preso», durante una presentación en la Feria del Libro luego de mantener un encuentro íntimo en la casa de la senadora Cristina Fernández de Kirchner.

«Temo por la vida de Lula, temo por la comida que ingiere y el agua que toma, temo porque impidieron que lo visite un médico», dijo la exmandataria el prsentar el libro “Lula: la verdad vencerá”, y advirtió: «Libre o preso, Lula será elegido presidente de Brasil».

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“En Brasil usaron la ley para violar la ley. El golpe buscó encuadrar a Brasil en el neoliberalismo, buscó acabar conmigo, con el PT y convertir a Lula en víctima de la Justicia», sostuvo la expresidenta de Brasil.

Rousseff también le dedicó una crítica al presidente argentino Mauricio Macri y llamó a «protestar» contra la ruptura de la Unasur por parte de Argentina, Brasil, Perú y Colombia. «¡Qué atraso absurdo y miopía política tuvieron los gobiernos de esos países!», se lamentó.

Antes del evento, Rousseff visitó a Cristina en su depertamento de le Recoleta en un encuentro en el que hablaron de América Latina, de la situación económica de Argentina y Brasil y de la detención de Lula.

«1 de mayo con Dilma. Hablamos de Lula, primer presidente obrero de Brasil, del ataque a los gobiernos populares y del retroceso social y económico de nuestros pueblos después del ataque. Argentina y Brasil, demasiadas coincidencias para ser casualidad. Todo tiene que ver con todo», escribió Cristina Kirchner en su cuenta de Twitter.

Rousseff también recurrió a su cuenta de Twitter para agradecerle a Cristina Kirchner por haberla recibido en su casa: «Hablamos de los ataques a la democracia en Brasil y Argentina y la persecución de los gobiernos populares y el liderazgo de nuestros países, incluida la prisión arbitraria de Lula. Seguimos fuertes y resistentes».

En el evento de a La Feria del Libro, se cantó entre el público «Lula libre», seguido por el popular “MMLPQTP», dedicado a Macri y una nueva versión dedicada a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

El evento, organizado por Clacso, la universidad UMET y Página12, contó con la presencia del expresidente de Colombia Ernesto Samper y el exgobernador de la Ciudad de México Cuauhtémoc Cárdenas, además del líder del sindicato de encargados de edificios y dueño de Página12, Víctor Santa María, que ofició de anfitrión.

Samper y Cárdenas compartieron escenario con Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo; el premio Nobel de la Paz Adolfo Perez Esquivel; el senador nacional Fernando Solanas (Proyecto Sur), los diputados nacionales Victoria Donda (Libres del Sur) y Felipe Solá (Frente Renovador) y el intendente de Merlo y presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez.

Hugo Yasky, líder de una de las dos ramas de la CTA; el Arzobispo Auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, completaban la nutrida comitiva que rodeó a Rousseff.

Todos, a su turno, le dedicaron unas palabras de Dilma, a la que coincidieron en llamar «presidenta legítima», y a Lula, al que sin fisuras definieron como un «preso político», situación que atribuyeron al «golpe blando» de quien sucedió a Rousseff en Brasil, Michel Temer, y al juez Moro.

Al terminar la presentación, Rousseff partió hacia la sede Azopardo de la CGT para participar de un acto con parte de la cúpula sindical por el Día del Trabajador.