Aunque no es candidato en estas elecciones legislativas, el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta afrontará este domingo un examen clave para su futuro político, dentro de una coalición opositora que, a partir del lunes, deberá encauzar las internas contenidas. Las presidenciales de 2023 comenzaron a asomar con mucha fuerza antes del cierre de esta campaña. Al jefe de Gobierno le quedan dos años de mandato. Es el principal impulsor del cambio de domicilio electoral de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el ex vicejefe porteño Diego Santilli para medirse como candidatos a diputados nacionales por la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Ambos llegan a la competencia final fortalecidos por los resultados de las Primarias. Si repiten la cosecha del 12 de septiembre habrán coronado el experimento electoral que diseñó Rodríguez Larreta. Así pasarán a integrar la Cámara Baja, como el producto de una ofensiva electoral que apuntó a sumar 120 diputados para quitarle la primera minoría al oficialismo. En el Senado buscaron un objetivo más ambicioso: crecer en cinco bancas y sacarle el quórum.

Ninguna de las dos metas está asegurada. La principal incógnita de este domingo tiene que ver con la participación. En la provincia de Buenos Aires la atención de las campañas del FdT y de JxC estuvieron concentradas en interpelar a los 4 millones de bonaerenses que no fueron a votar en las PASO. El nivel de participación de esos electores podría torcer o consolidar las tendencias plasmadas el 12 de septiembre. La sumatoria de la interna que jugaron Santilli y el médico Facundo Manes alcanzó el 37,33%. Aventajaron a Victoria Tolosa Paz (33,25%) por una diferencia menor a los cuatro puntos.

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Otro de los interrogantes de este domingo es si la candidatura del ex vicealcalde arrastra todos los sufragios que cosechó Manes o solo se queda con una parte. En el equipo de campaña bonaerense de JxC aseguran que esa migración se redujo sensiblemente luego de esta última semana de campaña, signada por el asesinato de un kiosquero en La Matanza, que fue explotado hasta el repudio por Manes, y el esperado índice de inflación del 3,5% para octubre, que se publicó el jueves, 16 horas antes del inicio de la veda.

La contienda bonaerense concentra el mayor interés para JxC. Cerca de Santilli se muestran cautelosos, pero igualmente apuestan a estirar la ventaja. Asimismo, niegan que el oficialismo pueda revertirla, pero redoblan los cuidados ante las dudas sobre el nivel de participación.

Aun en el peor escenario, el ex vicealcalde porteño habrá concretado su desembarco bonaerense para empezar a llenar el hueco que dejó Vidal, luego de acordar con Rodríguez Larreta su regreso a la Ciudad. Es la zona de confort del PRO y, tal como dijo el exsecretario de Salud, Adolfo Rubinstein, durante la campaña previa a las Primarias, Vidal cazó en un zoológico.

El 12 de septiembre la interna que compartió con él y con Ricardo López Murphy sumó el 48%. En el larretismo apuestan a repetir ese número. Ya no hablan de superarlo. Si el pronóstico se confirma, la exgobernadora habrá logrado evitar una mayor fuga por ultraderecha y también de radicales. Pero no habrá crecido para aumentar el interbloque opositor que proyectan en 120 escaños. La exgobernadora planteaba el objetivo de meter en Diputados a Sandra Pitta, que ocupa el puesto nueve de la boleta. La realidad es otra: si se repiten los números de las Primarias, JxC llegará a tener 117 bancas, pero en la Ciudad puso en juego diez y solo llegaría a siete diputados. Es decir que en vez de meter a Pitta, la expectativa pasa por llegar al 50% para que no quede afuera el exdiputado Fernando Sánchez, que tiene el octavo lugar en la lista.

Si Vidal logra sumar dos puntos más, quedará en otra posición. Igualmente habrá cerrado un cambio de domicilio donde no afrontó mayores riesgos que transitar una campaña que, a veces, se le hizo insoportable. En los últimos 15 días volvió a vivir el peso del fuego amigo. Esta vez se lo dedicó el expresidente Mauricio Macri, cuando ventiló la reunión que mantuvo con el candidato de ultraderecha Javier Milei, que lidera la lista de La Libertad Avanza y encabeza la fuga por derecha que afecta a Vidal. El gesto del expresidente estuvo orientado a mantener la conversación con el electorado de Milei para 2023. Además, debilitó a Vidal al reunirse con un competidor que le quita votos y agredió públicamente a Larreta.

El desenlace de la pelea metropolitana es uno de los capitales electorales que comenzarán a tener otro peso a partir del lunes. Tanto Rodríguez Larreta como Santilli y Vidal quedarán empoderados para la disputa que se avecina. El alcalde continuará su tejido para construir su candidatura presidencial, el «Colo» planea pelear por la gobernación y la exgobernadora tiene chances de suceder a su garante político en CABA o insistir con sus ambiciones presidenciales.

2023 está cerca

Pero no estarán solos. El segundo capítulo se juega en los otros 16 distritos donde JxC se impuso al FdT, en una campaña motorizada por la titular del PRO, Patricia Bullrich, y el presidente del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo.

La foto que arroje el escrutinio provisorio empoderará a Bullrich como una de las artífices de ese armado nacional contra el kirchnerismo que, en esta contienda, tuvo como objetivo quitarle el quórum al oficialismo en el Senado. Más allá de sumar cinco bancas, Bullrich se movió como una candidata aunque no lo fuera. En el tramo final aceptó que Rodríguez Larreta hiciera su propia recorrida federal. Ambos sumaron para la campaña nacional, pero en ningún momento dejaron de trabajar para la propia, que tiene fecha final en 2023. Incluso Bullrich llegó a mostrarse con el gobernador jujeño, Gerardo Morales, que quiere disputar la candidatura presidencial del radicalismo y formar parte de la fórmula que tenga JxC en dos años. Lo mismo que quiere la exministra de Seguridad.

Macri tampoco es ajeno a esa jugada. No se calzó candidatura alguna pero terminó de enterrar el operativo que lideraron Rodríguez Larreta y Vidal para jubilarlo. Sigue en pie como un gran elector de la coalición opositora y seguirá disputando la orientación del partido que fundó. A dos años de la derrota que le quitó la reelección presidencial, trabaja para incidir lo máximo posible en JxC. Ya anticipó que buscará sumar a Milei para confluir en una gran alianza antiperonista, que lleve la polarización al máximo.

Entre las Primarias y este domingo, el expresidente afrontó el pedido de indagatoria que ordenó el juez Martín Bava en la causa que lo investiga por presunto espionaje a los familiares de las víctimas del ARA San Juan. Primero la quiso eludir y luego la afrontó, pero al frente de una campaña paralela que cambió la hoja de ruta de los principales candidatos y los obligó a respaldarlo. Casi como un abrazo de oso, Macri condicionó a toda la conducción de JxC con una de las varas que más le gusta aplicar: definir quiénes lo defienden y quiénes no. En medio de la campaña, esa vendetta quedó provisoriamente saldada, pero volverá a mostrar sus costuras a partir de este lunes, apenas los resultados hayan definido cuál es el margen de maniobra que tendrá el oficialismo para remontar los próximos dos años. «