La Cámara de Diputados no quiere cerrar el año parlamentario sin avanzar en la discusión de un cambio de reglamento interno para evitar sesiones maratónicas e interminables. En el marco de la reunión de Labor Parlamentaria, previa a la sesión que se desarrolla este miércoles, se acordó citar para el martes a la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento para lograr novedades sobre el tema.

La idea de desdoblar las sesiones que se extiendan más allá de las 22 para que se reanuden a la mañana siguiente sin necesidad de reunir quórum ya había sido planteada en el año 2020 por el ex presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa. En ese momento, el problema era cómo sesionar en el marco de los contagios a gran escala del Covid 19, lo que fue resuelto con la elaboración de un protocolo de trabajo remoto que habilitó que las sesiones mixtas (mitad presencial, mitad remoto).

Ahora, los legisladores -tras varias experiencias- proponen retomar la propuesta que reúne el consenso de todos los bloques. De hecho, uno de los proyectos que se pondrá en debate en la Comisión que preside la camporista Paula Penacca es de Juntos por el Cambio. La iniciativa impulsada por la diputada de Evolución Radical, Dolores Martínez, propone modificar el artículo 30 del Reglamento para incorporar que las sesiones “en todos los casos tendrán como límite horario las cero horas”.

Asimismo, establece que “serán funciones de la Comisión de Labor Parlamentaria fijar los horarios de votación en función de los temas del orden del día y en atención al límite horario”. Además, “la Cámara no podrá acordar sesiones ni podrán ser solicitadas para que se celebren entre las cero y las nueve horas.”

Por otro lado, el texto indica que la sesión que alcance el límite horario “podrá ser prorrogada a pedido del presidente del cuerpo o de un bloque mediante la aprobación de las dos terceras partes de los miembros presentes, estando la Cámara reunida con quórum legal”.

“Será levantada por resolución de la Cámara, previa moción de orden al efecto o a indicación del presidente cuando hubiere terminado el orden del día o se cumpliera la hora prevista. Si cumplida la hora hubiese temas pendientes de tratamiento, se pasará a un cuarto intermedio en día y horario determinado”, agrega.

La iniciativa lleva la firma Emiliano Yacobitti, Carla Carrizo, Alejandro Cacace, Pablo Tonelli, Soledad Carrizo, Mariana Stilman, Gabriela Lena, Danya Tavela, entre otros.

El caso Stolbizer

El uso y costumbre de las maratónicas sesiones en la Cámara de Diputados es cuestionado desde hace varios años, pero sin dudas el argumento que utilizó la legisladora Margarita Stolbizer en el marco del tratamiento del Presupuesto 2023 acelera el debate. La opositora fue criticada por haberse ausentado a la hora de votar el proyecto y permitir, de esa forma, que se aprobara el impuesto a los pasajes aéreos. En ese contexto, su justificación fue que había regresado de un viaje y como la sesión ya sumaba 24 horas, corría el riesgo de desmayarse en su banca.

“Es inhumano sesionar de esa forma. No se puede, no es sano», se quejó la diputada en twitter y reconoció que retirarse fue “un error”. «Lo reconozco y me hago cargo del error”, posteó.

En términos de plazo, el trabajo ordinario del año parlamentario dura hasta el 30 de noviembre, tiempo hasta el que se puede sesionar. Sin embargo, los dictámenes pueden firmarse hasta el día 20. Otra de las cuestiones que se deslizó en el Salón Delia Parodi fue la posibilidad de que el presidente Alberto Fernández pida una prórroga de ordinarias para el mes de diciembre. Hasta ahora no es nada más que una alternativa.