Según una encuesta realizada en febrero, el 80% de las personas no está conforme con el funcionamiento del Poder Judicial y un número similar considera que debe ser sometido al voto popular. Si bien las principales preocupaciones son económicas, al ser consultados por la Justicia los encuestados consideran que su accionar no es correcto. Además, más del 60% cree que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es beneficioso para el país.

Un sondeo de opinión realizado por Clivajes Consultores en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires entre el 14 y el 21 de febrero, indica que el 62.70% de los entrevistados está muy disconforme con la justicia mientras que el 17.90% está algo disconforme. En la vereda opuesta, solo el 10.40% está algo conforme y un 4.70% muy conforme.  El politólogo y consultor de Clivajes Esteban Pastoriza sostiene que si bien la mayoría de los encuestados cree que la justicia no funciona bien, la reforma solo se acepta si es promovida por el espacio político que los representa. “Es una pregunta que venimos desarrollando en diferentes sondeos del año pasado y siempre el límite fluctúa entre los tres cuartos de nuestros entrevistados que le bajan el pulgar. Pero se encienden las alarmas cuando preguntamos si aceptarían una reforma. Ahí empieza a relacionarse con los votantes de cada espacio político. Si bien hay un sector mayoritario que plantea que no hay justicia para todos de manera igualitaria, la reforma no es acompañada por el mismo porcentaje porque tiene que ver con el espacio político del entrevistado. Cuando el Frente de Todos comenzó a insinuar un cambio, desde Juntos por el Cambio dijeron que venían por la república. Entonces, sus votantes acompañan ese tipo de discurso por más que formen parte de ese 80% que ve un mal funcionamiento. No acompaña una reforma que parta desde el oficialismo”.

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El dato llamativo es que casi la mitad sostiene que hay que realizar elecciones en ese sector del Estado. Ante la frase : «El Poder Judicial debe ser sometido al voto popular, como ocurre con el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo», el 50.70% dijo que está muy de acuerdo y el 29.90% algo de acuerdo. Discrepan con esa afirmación un poco más de 15% (8.40% está algo en desacuerdo y 7.70% muy en desacuerdo). La elección popular de los funcionarios judiciales fue una de las consignas que se expusieron durante el 1F cuando se realizó la movilización a los Tribunales para pedir la renuncia de los jueces de la Corte Suprema y el fin del lawfare.

“Ahí está el espacio de la política, de la comunicación y de los medios de comunicación que fogonean un espectáculo sobre una situación que en la agenda social es preocupante como el mal funcionamiento del Poder Judicial. La frase sería: ‘yo acompañaría la reforma del Poder Judicial si el proyecto es presentado por el espacio político al cual pertenezco. Ese sería el resúmen de esta contradicción de lo que plantea la opinión pública y el acompañamiento o no de la reforma”, afirmó Pastoriza.

A pesar del consenso con respecto a este tema, las principales preocupaciones siguen siendo económicas: inflación (38.4%), desempleo (17.50%) y pobreza (12.70%). En un segundo escalón siguen la inseguridad (12.70%), la corrupción (7.40%) y el narcotráfico (6.70%).

Con respecto a las negociaciones con el FMI, el 62.30% opinó que está de acuerdo, mientras un 21.40% dijo que no. Sobre las consecuencias de arreglar con ese organismo, el 32.80% sostiene que que la “situación económica apenas mejorará”, el 26.40% que “se mantendrá igual” y el 30.30% que empeorará.  “Hay un sector de la población que todavía está expectante a ver qué sucede, de que se trata esto del acuerdo. Si bien se comenzó a conocer un poco más, todavía no hay nada oficial. El término ‘expectativas’ dentro de la opinión pública es clave. Hay un sector que no termina de comprender muy bien este concepto de ajuste del que se habla en algunos medios. Es así hasta que eso no sea correspondido en la práctica, hasta que eso no repercuta en su propio bolsillo. Por ahora el ‘ajuste’ es un término, no se sabe muy bien de qué se trata. El votante es bastante pragmático, tiene que tener cierta correspondencia entre la teoría y la práctica, por ahora todo es teoría”, explicó Pastoriza.