Este martes 31 de agosto en la página web del Banco Ciudad aparecía la subasta de la unidad funcional 1 y unidad funcional 2 de la calle Pringles 340 y 342, ambos edificios contiguos al Centro de Desarrollo Infantil (CeDI) que funciona en el inmueble lindero en Pringles 344. Ante este escenario, hace varias semanas que la comunidad del barrio de Almagro se viene manifestando para frenar esta nueva privatización de dos edificios públicos.

Desde hace doce años, la comunidad educativa y en especial la Comuna 5, exigen que en ese lugar, se realice la ampliación del Centro de Desarrollo para luego transformarlo en un jardín maternal que esté bajop laórbita del ministerio de Educación de la Ciudad. El viernes pasado, las legisladoras porteñas del Frente de Todos, Lorena Pokoik, María Bielli y Lucía Cámpora junto a comuneras y comuneros de esa Comuna, presentaron una acción de amparo para que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no avance con el proceso de subasta de esos inmuebles, al mismo tiempo que solicitaron  que se declare la inconstitucionalidad del remate del edificio de Pringles 344.

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Pese a la insistencia del ejecutivo porteño de sostener la subasta “por suerte hoy quedó desierta y ahora el barrio está pidiendo que se cumpla lo que pide toda la ciudadanía y es la ampliación del jardín”, reclama en diálogo con Tiempo, Myriam Godoy Arroyo, integrante del Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC). “Porque en la comuna 5 nos están faltando 550 vacantes en el rango etario de 45 días a 5 años. Y es por eso que también queremos que se transforme en una escuela infantil, que dependa del ministerio de Educación porteño, y no que sea un Centro de Desarrollo Infantil que lo maneja la Cartera de Desarrollo Humano”, agrega Godoy Arroyo.

Es la tercera vez que el oficialismo porteño no puede subastar estos inmuebles ante la ausencia de oferentes, aunque esta situación no elimina la autorización que tiene el gobierno local para vender y desprenderse de los edificios en cuestión, es decir, puede intentar ponerlo nuevamente a disposición de otra subasta.

“Generalmente cuando ya hay varias subastas desiertas, el ejecutivo porteño está autorizado a poner en venta el inmueble con un precio en base menor”, advierte a Tiempo Jonatan Baldiviezo, titular del ODC. “Así que a veces se ponen en juego estas condiciones donde se declaran desiertas varias veces las subastas por parte de interesados para poder vender esas tierras a precios muchos más baratos. Así que lamentablemente la propuesta de rematar esos edificios sigue vigente con el peligro latente que en una próxima subasta se privaticen los inmuebles”, concluye.

Cronología de una historia sin fin

El 11 de noviembre de 2009, el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, presentó un proyecto de ley en la Legislatura, con el objeto de declarar innecesarios para la Ciudad así como autorizar su enajenación mediante subasta pública, a los inmuebles ubicados en la calle Pringles 340 y Pringles 342, entre otros. El proyecto tuvo giros a las Comisiones de Planeamiento Urbano y de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria. Rápidamente se solicitó el tratamiento de este proyecto, sin embargo, nunca tuvo debate en las Comisiones y en la última sesión del año legislativo que tuvo lugar el día 7 de diciembre, se pidió su tratamiento sobre tablas con un texto nuevo, entregado sobre las bancas horas antes de su sanción con el número de Ley N°3.397.

Pasaron 10 años sin haber llamado a subasta, y en la sesión convocada el 5 de diciembre de  2019, la Ley N° 3.397 fue modificada por la Ley N° 6.287 que declaró innecesarios para la gestión del Gobierno de la Ciudad a los inmuebles comprendidos en su artículo 1°, que incluyó una vez más el de Pringles 340 y 342.