El gobierno porteño pretende flexibilizar los protocolos en las escuelas en medio de un aumento de contagios de coronavirus en la Ciudad y de cara al rebrote de casos que se presume está cada vez más cerca. Así lo anunciaron hoy desde la cartera de Educación de la Ciudad, que conduce Soledad Acuña, en un encuentro que mantuvo con los gremios docentes.

Si bien la reunión estaba prevista para este viernes con Acuña, el encuentro se llevó adelante hoy y fue encabezado por un funcionario del área de Carrera Docente, Miguel Garófalo. Allí se dieron a conocer primero las estadísticas duras que fueron presentadas de manera positiva ya que en el primer mes de clases presenciales “los casos de Covid confirmados representan el 0,17% de las personas que asisten a las escuelas”, según indicaron desde el gobierno en un reciente informe.

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En este marco se informó que hubo un total de 700.518 personas en escuelas y 45.056 burbujas, siendo que el presentismo de los estudiantes fue del 89%. En total, se registraron entonces 1.215 casos positivos acumulados en un mes que incluye también los casos detectados en los centros de testeo.

El 60% de los casos positivos fueron docentes; mientras que el 40% restante fueron alumnos. La cantidad acumulada de burbujas que resultó necesario aislar preventivamente en todo un mes de clases presenciales fue de 494 que representa el 1,09% de las mismas. El informe destaca también que de “estos casos que se aislaron preventivamente por contacto dentro de la misma burbuja se positivizaron luego solo el 0,017%”.

Ante este panorama, el gobierno porteño adelantó que está “revisando algunos aspectos del protocolo que nos permitirán ir recuperando más instancias de normalidad y bienestar dentro de las escuelas”. Sin embargo, la evolución de casos en términos generales desde principio de mes en la Ciudad ha ido en aumento: el 2 de marzo, hubo un promedio 657 casos, a la semana siguiente fue de 720, mientras que este martes se registraron 856 casos.

De esta manera, desde Educación se informó que el protocolo ya incorporó “la ingesta de alimentos en espacios semicubiertos o al aire libre para los y las estudiantes de nivel secundarios” y que los chicos de todos los niveles puedan “usar pelotas y otros elementos en los recreos y durante Educación Física”.

En tanto, “estudiamos la posibilidad de habilitar los comedores en escuelas, al menos para que se pueda utilizar la cocina y los estudiantes puedan almorzar comida caliente al aire libre o en espacios ventilados”, sostuvieron.

“Evaluamos permitir que los estudiantes puedan quitarse el tapaboca en espacios al aire libre y por períodos cortos de tiempo”, es la otra variable que se analiza desde el gobierno porteño, al tiempo que se analiza “re-pensar el escalonamiento de los ingresos y egresos a las escuelas, para facilitar la tarea de aquellas familias con más de un hijo en edad escolar, y que los alumnos ganen más tiempo efectivo en la escuela”.

Otra vez la falta de consenso

“Siguen siendo decisiones unilaterales del gobierno de la Ciudad guiadas por el marketing y la confrontación política con el dispositivo sanitario del gobierno nacional”, expresó a Tiempo Eduardo López, secretario gremial de CTERA y secretario general adjunto de UTE, quien añadió que “exactamente 14 días después del inicio del ciclo lectivo de manera improvisada en CABA empezaron a subir los casos de contagio en la ciudad de Buenos Aires”.

“La ciudad de Buenos Aires fue la primera en empezar las clases de manera descuidada, la que más contagios tiene (1200 casos entre docentes y estudiantes en un mes según el propio gobierno de la ciudad) y la que menos vacunó, apenas 16,000 docentes de los 100.000 que somos. Ninguna de estas 3 medidas son apolíticas ni neutrales”, se quejó el dirigente gremial.