Luis Arias encabeza una de las dos listas de precandidatos a concejales por el Frente de Todos en La Plata. Conocido por su trabajo al frente del Juzgado en lo Contencioso Administrativo 1 de La Plata, fue el primer juez que falló en contra de los tarifazos de luz del gobierno de María Eugenia Vidal, en 2016. Dos años después fue destituido de su cargo por un jury impulsado por el procurador Julio Conte Grand. En 2019 encabezó una de las cinco listas peronistas que compitieron por la intendencia platense y ahora va por una banca en el Concejo Deliberante.

En diálogo con Tiempo, habla de su vocación por la política, de los proyectos que busca impulsar en el Concejo y del “plan estratégico” que necesita la capital provincial para desarrollarse. También critica en duros términos al intendente Julio Garro, de Juntos por el Cambio:  “Va a ser recordado como el intendente más mediocre en la historia de La Plata”, dispara. Y apunta que “nadie sabe quiénes son sus candidatos”.
Por último, llama a la gente a votar: “Es muy importante esta elección, a no quedarse en casa. Hay que salir a votar y mirar a quién se vota”.

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¿Por qué decidió participar en política?

-Por varias razones. En primer lugar porque creo que es el lugar en donde se transforman las cosas. Yo fui destituido de mi cargo por razones políticas, creo que injustamente, y creo que es a ese lugar a donde hay que ir para poder cambiar las cosas. Por otra parte, mi vida siempre estuvo vinculada al derecho público. El fuero en lo contencioso administrativo, el derecho administrativo está vinculado con el Estado. Es el fuero donde se reclama frente al Estado cuando el poder político muerde la banquina de la juridicidad. En tercer lugar, yo también fui un militante político en la universidad. Mi vida estuvo siempre ligada a lo político por parte de mi padre también, que vino a estudiar a La Plata por la Fundación Eva Perón, siendo un niño muy humilde de Salta. Él conoció la dignidad y tuvo su primer par de zapatos gracias a la fundación y todo lo que pasó en el país impactó fuertemente en mi familia. Durante la dictadura, mi padre se tuvo que ir de la ciudad perseguido. Todas estas cosas me impulsaron a la vida pública y, por último, lo más importante: yo siempre tuve una reacción visceral contra la injusticia y esto es lo que me impulsó al derecho y ahora también me impulsa a la política.

¿Por qué quiere ser concejal en La Plata?

-La ciudad de La Plata es donde vivo, donde nací, me crié, estudié, donde nacieron mis hijos y donde desarrollé mi actividad de juez. En esta ciudad está todo por hacerse. Es una gran oportunidad para demostrar que puede haber una ciudad distinta.

¿Qué proyectos piensa llevar al Concejo Deliberante?

-Creo que el Estado le debe, en primer lugar, un reconocimiento a las víctimas de la inundación, tanto a las víctimas fatales como a aquellos que sufrieron daños. Es un reconocimiento a modo de desagravio y es la primera medida que voy a impulsar desde el Concejo. Después me parece fundamental trabajar en un plan estratégico para la ciudad de La Plata porque muchísimas cuestiones no se pueden resolver desde el Concejo Deliberante ni desde la intendencia, sino que requieren la concurrencia de múltiples competencias de los distintos estamentos del Estado, tanto provincial como nacional. Por ejemplo, La Plata tiene un 30% de precariedad eléctrica, una cifra enorme. No es que la empresa no cobra el servicio donde no hay tendido eléctrico, lo cobra con un medidor comunitario pero se siente muy cómoda en esa situación y no hace las inversiones necesarias en postes, en tendidos de cables, en transformadores para que toda la ciudad tenga energía eléctrica. Son 71 mil familias -multiplicado por 4 o 5- que no tienen servicio. Y eso no es una competencia municipal. Es de la empresa distribuidora pero el intendente mira para un costado. Se queman casillas. Muere gente carbonizada y el intendente mira para el costado como si no fuera un problema de él y, si hay que exigir a las empresas de servicio público que cumplan con sus tareas, también el intendente se tiene que poner a la cabeza de esos reclamos.

¿Cómo sería ese plan estratégico?

-La ciudad requiere de un plan estratégico para ver, por ejemplo, cómo vinculamos el transporte de carácter interjurisdiccional, como el nacional, el provincial, el regional y el local. No podemos hacer bicisendas alocadamente disminuyendo los carriles de tránsito -que de por sí están colapsados- sin pensar en el resto del transporte. Hay que pensar todo el transporte en su conjunto. Ver qué hacemos con las vías férreas en la ciudad, con el aeropuerto, con el puerto, con la disposición de residuos sólidos urbanos que también es regional. Tenemos muchas ideas pero todo eso tiene que estar incluido en un plan. Pensar la ciudad es mirar el territorio que ha crecido de una manera absolutamente desordenada a mano de los emprendedores inmobiliarios, de los negocios y de la toma de tierras que son dos caras de una misma moneda que es el abandono del territorio. La ciudad tiene que recuperar el control del territorio con una planificación adecuada, con intervenciones estatales, tendientes a evitar estas problemáticas, a que haya espacios verdes y servicios públicos. Hay tanta tarea por hacer y eso requiere un plan con la idea de que sea nuestra plataforma política en 2023 para recuperar la ciudad, para que gobierne el FdT y demostrar que otra ciudad es posible.

¿Cómo definiría a la gestión del intendente Julio Garro?

-Julio Garro va a ser recordado como el intendente más mediocre en la historia de La Plata. Lo que ha caracterizado su gestión ha sido la mediocridad. Hubo cosmética: un cartel de bienvenida y algún cantero en la entrada de la ciudad, las bicisendas, algunas obras de iluminación, pero la gestión no acompañó el crecimiento demográfico y productivo de la ciudad. Garro ha fidelizado su acción de gobierno con sus votantes del casco céntrico y se ha olvidado de la periferia completamente. Lo que hay que hacer es sacar a la ciudad de esta chatura, de esta abulia, de un intendente que no se ocupa de las cosas de las que hay que ocuparse. En 2018, mientras todo estábamos descorchando la sidra a fin de año, Garro aprobó 35 proyectos urbanísticos y después se descubrió, por un estudio de la Universidad Nacional de La Plata, que la mayoría era en zonas inundables. Entonces pone una flor en el monumento a los inundados pero aprobó proyectos en zonas inundables. Esto es lo que se tiene que terminar. Hay una gran corrupción en el gobierno de Garro pero no se puede avanzar en una investigación porque no hay mayoría en el Concejo Deliberante. Y cuando se le piden informes no los responde y no tiene consecuencia alguna. Tiene que presentar un informe trimestralmente al Concejo y no lo presenta porque, si lo presentara, descubriríamos los factores de corrupción como el manejo de las cooperativas o con los emprendimientos inmobiliarios, muchas situaciones que es necesario controlar y por eso necesitamos mayor representación en el Concejo. Necesitamos que el FdT tenga mayoría en el Concejo para controlar la gestión de Garro.

¿Por qué no se logró la unidad con Guillermo Escudero, el otro candidato?

-Esa es una pregunta para que responda él (risas). Porque en esta lista concurren la mayoría de las fuerzas del FdT. Llegamos al convencimiento de que hay que dejar de lado la contienda estrictamente personal, cada uno ha tenido que ceder en distintas posiciones. La pandemia, lo que nos ocurrió con el macrismo, exige no tener disputas entre los candidatos. La gente no quiere las disputas políticas, quiere que nos ocupemos de los problemas que tiene. Tres de las listas que concurrimos a la elección anterior hemos formado esta unidad con los movimientos sociales, con las organizaciones sindicales, y hay un sector que no estuvo de acuerdo en este armado y decidió armar su propia lista, lo que es legítimo, para eso están las PASO. A pesar de todo hay una buena relación con Guillermo como para tener unas PASO fraternas. Creo que en los otros espacios políticos también. Creo que vamos a vivir una fiesta de la democracia. Es un poco complejo para la gente tener tantas boletas en el cuarto oscuro, pero también es necesario que los ciudadanos y ciudadanas se tomen el tiempo de ver quiénes son los candidatos. Garro ha hecho campaña junto con Santilli y no sabemos quiénes son los candidatos. Hay que investigar. Hay que tomarse el pequeño trabajo ciudadano porque lo que pasa puertas afuera de la casa impacta tanto como lo que pasa adentro. Es muy importante esta elección, a no quedarse en casa, hay que salir a votar y mirar a quién se vota.

¿Cuál es el pronóstico para el domingo?

-Venimos muy bien, pero no me gusta hacer ningún pronóstico, ni confiarme en ellos. Hemos hecho un trabajo dentro de los barrios, hemos llevado nuestra propuesta a todos lados y estamos muy confiados. Tenemos un muy buen pálpito.