Mientras hace equilibrio en medio de la interna expuesta en el Frente de Todos, tras la votación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobernador, Axel Kicillof, se concentra en la gestión y en las recorridas por los distritos con la mira puesta en 2023.

El mandatario siguió de cerca el tratamiento del entendimiento en el Congreso, aunque se mantuvo al margen de la pelea en pos de la unidad de la coalición gobernante. Mantiene su lealtad a la vicepresidenta Cristina Kirchner con quien se reunió tras el ataque a su despacho; también dialoga con el diputado Máximo Kirchner y tiene una buena relación con el presidente, Alberto Fernández.

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Kicillof blanqueó varias veces sus diferencias respecto de la negociación del Gobierno con el FMI. La primera fue durante la exposición que encabezó el ministro de Economía, Martín Guzmán, el 5 de enero, ante los gobernadores. En esa oportunidad criticó las condiciones que exigía el organismo. Sostuvo que había que «revisar la estrategia». Cuando el presidente anunció que había alcanzado el acuerdo, unas semanas después, tardó unas horas en hacer pública su posición, pero finalmente aseguró que el acuerdo evitaría «una verdadera catástrofe» y culpó a la oposición por contraer una deuda «impagable» e «imperdonable».

En su entorno remarcan que, más allá de las diferencias de criterio que marcó, Kicillof «tiene la responsabilidad de gobernar» y, por eso, apoyó el acuerdo, cargó las tintas sobre Juntos por el Cambio y se mantuvo al margen de la interna oficialista. Sí le preocupa cómo impactará la letra chica del acuerdo en las cuentas bonaerenses y, por eso, en la apertura de sesiones de la Legislatura advirtió que «no hay lugar para el ajuste” en la Provincia.

«El acuerdo no tiene que ahogar el crecimiento. Recién estamos empezando a caminar y nadie tiene derecho a cortarnos las piernas», graficó en esa oportunidad.

Consciente de que los próximos dos años definirán su proyecto de reelección 2023, Kicillof está abocado hoy a llevar su plan “6×6” a todos los distritos. Ese programa de gobierno que lanzó en diciembre parte de la premisa de que “son necesarios seis años para recuperarse de los últimos seis años de crisis”, cuatro de neliberalismo más dos de pandemia. En este marco, en las últimas semanas incrementó sus visitas al interior con múltiples actividades, inauguración de obras y entrega de patrulleros y participación en fiestas provinciales.

“Hay que capitalizar todo lo que está en marcha. Hay muchas obras finalizadas para mostrar”, subrayan en la Gobernación y trabajan en la hoja de ruta para que el mandatario baje al territorio, como supo hacerlo en campaña, y no pierda el contacto con «la gente».

En la semana que termina, pisó la isla Martín García para anunciar obras en su aniversario 208, encabezó la botadura de la segunda lancha de instrucción fabricada en el Astillero Río Santiago, inauguró un centro de diálisis en General Alvarado, y anunció la repavimentación de la Ruta 2. La agenda lo llevará esta semana a Pilar y San Fernando, mientras que en La Plata inaugurará un mural en la Gobernación por el día de la Memoria.  «