El gobernador Axel Kicillof salió este jueves al cruce de la oposición y también de la prensa que lo criticó por su discurso inaugural de sesiones de la Legislatura bonaerense. «Millones de periodistas diciendo barrabasadas no le ganan a las personas prendiendo el gas en sus casas», dijo, al inaugurar una obra de gas natural en el interior bonaerense.

El día después de la apertura del año legislativo, el mandatario llegó al interior para inaugurar la red de gas natural para las localidades de Guaminí y Laguna Alsina. En ese marco, aseguró que las obras son «igualdad de oportunidades» para los bonaerenses. Y le respondió a los legisladores de Juntos que criticaron su discurso, lo acusaron de «falta de autocrítica» y de «no tener un plan» y buscar sólo la reelección.

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«Veníamos de una época en la que se prometió demasiado, se apeló a los carteles, al marketing y la publicidad, a los discursos rimbombantes y después no se hizo nada. Nosotros preferimos hacer, venir y anunciar antes que prometer», sostuvo el gobernador al presentar la red de gas, que beneficiará a 8900 vecinos. «No necesariamente el que promete mucho hace tanto, ¿no?».

En esa línea, puso en valor las obras que viene llevando adelante su gestión y volvió a cuestionar a su antecesora, María Eugenia Vidal. «Queremos demostrar que va por otro lado. Y así como en campaña electoral no teníamos grandes agencias de publicidad sino que recorrimos la provincia, ahora que gobernamos hacemos lo mismo», dijo.

Luego apuntó a la «prensa opositora» por las críticas a su gobierno. «Después los canales de TV porteños dirán lo que quieran. Lo que importa es lo que vean, sientan y experimenten los y las bonaerenses. No le gana nadie, ¿eh? Millones de periodistas diciendo barrabasadas no le van a ganar a los que prendan el gas en sus hogares y vean que finalmente se terminó la obra», señaló.

La obra inaugurada se inició en 2018 pero fue abandonada y paralizada hasta 2020, cuando el gobierno la reactivó para alcanzar la conversión a gas natural de las redes que anteriormente eran abastecidas con garrafas. De esta forma, en agosto del año pasado se terminó la construcción del gasoducto de 56 kilómetros, cuyo proyecto incluyó la instalación de plantas de regulación que conectan los sistemas de ambas localidades con el sistema central de transporte de gas natural.

Kicillof recordó en este sentido que, durante el gobierno de Cambiemos, se discontinuaron muchas obras que venían de la gestión peronista. «Hubo una época hace poquito en que, como la obra se había empezado antes no se seguía, no sea cosa de tener que reconocer que el gobierno anterior había hecho algo bien», dijo con ironía.

Ya en el final, el mandatario sostuvo que «hay muchos ataques contra la provincia de Buenos Aires, que se disimulan con ataques al gobernador, y que quieren instalar que es inviable y eso no es así».

«Quieren dividir a la Provincia. Y nosotros la vamos a integrar porque tenemos un futuro mejor», enfatizó, y remarcó que el objetivo central de su Gobierno «es darle mejores condiciones de vida al interior de la provincia».