El miércoles 12 de octubre próximo, la ex presidenta Cristina Fernández sumará un nuevo capítulo a su saga de actos y recorridas por la provincia de Buenos Aires. El escenario que la recibirá –a las 17– será el gimnasio de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), en la localidad de Bernal. Su visita al sur del GBA tendrá esta vez una impronta universitaria, con la presencia de alrededor de 15 o más rectores de universidades públicas de todo el país. La presencia de CFK en un claustro universitario se convertirá en la oportunidad perfecta para subrayar un proceso muy reciente pero que ya está preocupando a varios especialistas en educación superior: muchos jóvenes de primera generación universitaria que comenzaron a estudiar carreras en los últimos años están empezando a cursar menos materias, o gradualmente dejan de estudiar a causa de las políticas económicas de ajuste que hicieron subir el costo del transporte, el precio de los alimentos en simultáneo con la caída del empleo.

Un porcentaje no menor de esos jóvenes de primera generación universitaria son los que están perdiendo sus empleos, ya que en muchos casos esos puestos son temporarios, no registrados o en condiciones de mayor desprotección. “Son los primeros trabajos que crujen cuando hay problemas económicos”, advierte a Tiempo el rector de la UNQ, el doctor en bioquímica Mario Lozano. Para CFK, la actualidad de la comunidad universitaria será uno de los ejes del discurso que dará en la sede de la casa de estudios: el panorama de crisis presupuestaria que enfrentan las universidades públicas, más la caída del consumo y la suba de la desocupación, es un tema sensible para el Frente para la Victoria.

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Durante los 12 años del kirchnerismo en el gobierno se priorizó la suba del porcentaje del PBI destinado a Educación: también se pusieron en marcha programas de financiamiento que promovían la llegada a la Educación Superior de jóvenes hijos de trabajadores, formales e informales. Aquel panorama está empezando a deteriorarse a un ritmo superior a la que imaginaban hasta los más críticos del macrismo.

“Independientemente de los números y de la situación objetiva, porque el Ministerio de Educación está subejecutando presupuesto como lo demuestran los informes de CTERA y Conadu, lo preocupante es el rumbo que empieza a tener la universidad con el gobierno de Macri. Porque en los últimos 12 años habíamos ampliando el horizonte de acceso. Ahora, por el contrario, vuelven a poner a las universidades en un ámbito restringido a las elites”, advierte a Tiempo Laura Alonso, ex subsecretaria de Políticas Universitarias del kirchnerismo.

“En muchas universidades del conurbano estamos viendo que hay un desgranamiento: los chicos empiezan a dejar alguno de los cursos, por ahí en lugar de cursar tres materias, cursan uno; a todos les ha costado mucho el costo del pasaje, y a sus familias el costo del alimento, del alquiler. Además, en no pocos casos tanto ellos como sus familias perdieron sus trabajos”, cuenta Lozano sin ocultar su preocupación.

“El que históricamente accedió a la universidad probablemente lo siga haciendo: el problema es la primera generación universitaria, los jóvenes a los que el gobierno anterior apuntalaba con un conjunto de mecanismos, como el Progresar, las becas, los programas de articulación con la escuela secundaria. Todo eso hoy está siendo interrumpido. Y los pibes están viendo dañada su posibilidad de acceder a un derecho”, completa Alonso, licenciada en Trabajo Social y docente universitaria en la UBA.

CFK con la comunidad universitaria

Este escenario, de retroceso en la democratización del conocimiento según muchos especialistas, será el telón de fondo que acompañará a la ex mandataria durante el acto en el que recibirá varios galardones de universidades públicas del sur del GBA. Cristina será reconocida con el Doctorado Honoris Causa que le concederán las universidades de Quilmes y de Avellaneda (UNDAV). También recibirá un doctorado similar, que ya se le había expedido pero cuya entrega nunca se había formalizado, por parte de la Universidad de Lanús. Por último, la Universidad Nacional Arturo Jauretche de Florencio Varela (UNAJ) le hará entrega de una distinción honorífica.

“Cristina Fernández es la conductora del espacio en el que estamos moviéndonos. Yo la veo muy activa ante todo lo que está pasando: en intentar difundir una mirada distinta a la dominante actualmente, para darle herramientas a la oposición política para que proponga alternativas, para que proponga un sueño de vivir mejor. Todo eso implica tener una participación activa en política, pero no necesariamente asumir un rol en candidaturas. Aunque si eso fuera necesario para contribuir a crear esa nueva mayoría, estaría disponible para eso. Si fuera un obstáculo, no”, plantea Lozano, quien no descarta competir por la intendencia de Quilmes cuando concluya su período como rector en la UNQ.

La visita de Cristina a Bernal, municipio de Quilmes, será su segunda visita al sur del conurbano en lo que va de 2016. A mediados de agosto encabezó otro acto en Ensenada, afueras de La Plata, donde gobierna el intendente Mario Secco. El próximo miércoles, en el polideportivo de la UNQ, CFK también será recibida por los rectores de las Universidades de Tierra del Fuego, Misiones, de Patagonia/San Juan Bosco (Chubut), de la Universidad Nacional de las Artes (ex IUNA) y de varias casas de estudios del conurbano. En el escenario se sucederán tres oradores: el rector anfitrión, el ingeniero Jorge Calzoni (rector de la UNDAV) y la propia Cristina.

La llegada de la ex presidenta a Quilmes será también una oportunidad para que se reúnan las organizaciones políticas y sociales del sur del GBA que la siguen reconociendo como conductora. Según los organizadores, el gimnasio de la Universidad se congregarán 2500 personas entre miembros de la comunidad universitaria, agrupaciones políticas, sindicales y territoriales. “El reconocimiento que la universidad (de Quilmes) le hace a Cristina comprende que el único liderazgo firme hoy es el suyo. A pesar de que enfrenta una ofensiva feroz inédita desde el retorno de la democracia, la ex presidenta es el único cuadro político que da definiciones políticas que son, al mismo tiempo, coordinadas de acción. Este acto también es el reconocimiento a su vigencia política, sobre todo en momentos en los que hay que ratificar o construir son liderazgos”, analiza en diálogo con Tiempo el abogado, dirigente de la agrupación La Walsh y referente de la filial Quilmes Asociación Judicial Bonaerense (AJB), Mariano Massaro.