Varios puntos deberán ser consumados para que el gobierno porteño haga realidad la vuelta a la presencialidad de aproximadamente 700 mil estudiantes en todo el distrito. Infraestructura, adecuación de los espacios áulicos, insumos, y mayor cantidad de personal, entre otros puntos. La falta de docentes y auxiliares dentro de los edificios escolares es uno de esos ítems que, de concretarse, garantizaría una parte del esquema de clases presenciales que Soledad Acuña pretende en el marco de una segunda ola de Covid. Es urgente la contratación de auxiliares encargados de la limpieza y desinfección de los espacios cada cierta cantidad de minutos, como así también la necesidad de cubrir cargos de docentes inhabilitados de la presencialidad por problemas de salud; o los necesarios para poder realizar las clases virtuales para estudiantes que, por diferentes inconvenientes en este contexto, no van a poder asistir a las escuelas.

Como contracara de esta situación  miles de docentes porteños desempleados esperan la realización de los actos públicos para la ocupación de esos cargos. Decenas de miles de ellos no tienen ingresos económicos desde comienzos del 2020. En estos últimos meses se organizaron y emprendieron un largo camino de lucha, pero una vez agotadas todas las instancias de diálogo con el gobierno porteño decidieron llevar su reclamo al ámbito nacional para que medie en esta situación. El viernes se movilizaron hacia el Palacio Pizzurno, con sus pedidos: un ingreso de emergencia y el alta en la obra social OBSBA; restitución de las juntas de clasificación y apertura de actos públicos presenciales; y la elaboración de los listados de interinatos actualizados. “Estamos tratando de visibilizar esta problemática que sufrimos todo el 2020 ya que no tuvimos la posibilidad de acceder a la toma de cargos”, dijo a Tiempo la docente, Sol Zapata, una de las organizadoras de la movilización. “Cuando se decretó el aislamiento y las clases presenciales, automáticamente se suspendieron los actos públicos, no pudimos acceder nunca más a ninguna suplencia y, por ende si salario y sin obra social”, agrega.

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En septiembre de 2020, el gobierno de la Ciudad dejó sin actividad laboral a más de 1500 docentes. Horacio Rodríguez Larreta dio de baja la resolución 2020-11163089-SSSDOC, que preservaba los puestos de trabajo de maestras y maestros suplentes durante la pandemia. De esta manera violó el DNU 329/2020 presidencial que prohibía los despidos en el marco de la emergencia sanitaria. En aquella oportunidad el propio Gobierno de la Ciudad informó a los sindicatos docentes que había una lista de 1500 trabajadores amparados por la resolución. Pero el conjunto de docentes suplentes porteños afirman que son decenas de miles los trabajadores de la educación que quedaron desempleados durante todo el 2020.

“La Provincia de Buenos Aires a diferencia de la Ciudad, lo que implementó durante todo el año pasado es el programa ‘PIEDAS’, que incorpora a docentes y auxiliares suplentes”. Éste programa está destinado a ese sector de trabajadores de la educación que, se encontraron imposibilitados de participar de los actos públicos que en condiciones habituales les permiten acceder a cargos, como consecuencia de las medidas de aislamiento adoptadas por la pandemia.

El Ministerio de Educación porteño publicó recién en el mes de junio, muy pocos cargos docentes bajo la modalidad virtual y eso dio lugar a varias irregularidades, ya que el Ejecutivo porteño no permitió la participación de docentes, ni supervisores, ni veedores de ninguno de los sindicatos.

Lina es profesora de educación Media: “No tengo obra social, esperaba este año postular de manera presencial y poder laburar, pero por lo visto este año tampoco hay solución”. Lina, como miles de suplentes desempleados, tuvo que buscar trabajo en otras actividades para poder sobrellevar el 2020 y el inicio del 2021. “A veces cuido niñas, niños, pero trabajo de lo que salga que no es mucho. Quiero y necesito laburar”, remata. Ante el inminente retorno a la presencialidad, el gobierno porteño deberá realizar una masiva publicación de actos públicos para poder garantizar el normal funcionamiento del ciclo lectivo en modo pandemia pero, a menos de un mes del proclamado 17 de febrero, Soledad Acuña no habilitó ningún acto.

“No tengo trabajo vivo de prestado y mi marido es desempleado” afirma a éste medio Johana Barrientos, que hace años ejerce la docencia. “Me despidieron de la escuela donde trabajaba, no llegue a tomar cargo y durante todo el años pasado no tuve ningún ingreso”. Johana tiene 3 hijos, una beba de 1 año, un niño de 3 y una nena de 9. “Lo raro”, destaca, “es que sigo apareciendo como titular de una escuela cuando no lo soy. Hoy por hoy dejamos de pagar todo y estamos más que endeudados”.

Docentes titulares, interinos y suplentes
Según datos oficiales de la cartera educativa porteña, un total de 111 mil docentes, entre titulares y suplentes, recibirán la vacuna contra el COVID desde el mes de febrero en todo el distrito. La cantidad de docentes activos, entre titulares, suplentes e interinos,  es alrededor de 70 mil; de ese dato se desprende que un gran porcentaje de 41 mil trabajadores de la educación, estuvieron desempleados durante todo el 2020. “El tema que nos preocupa es saber cuántos docentes van a tener que ser suplantados, y cuántos auxiliares van a tener que ser contratados para garantizar la presencialidad en las escuelas”, señala a Tiempo Alejandra Bonato, Secretaria Gremial de UTE – CTERA. “En los últimos dos encuentros que mantuvimos con el Ministerio de Educación le pedimos la lista docentes que presenten comorbilidad y que deben ser suplantados, pero se negaron a dárnosla”, agrega.