La interna del Frente de Todos entra en una nueva fase. En el albertismo sostienen que dejaran de pronunciarse sobre la tensión oficialista y la falta de unidad en sus discursos públicos. Así se lo aseguraron a Tiempo altas fuentes de Casa Rosada con reportan directo con el presidente Alberto Fernández. Destacaron que sólo se hablará de gestión y de la situación económica de los sectores populares que sufren más que otros la inflación, que esperan, baje en abril, un logro que  piensan destacar cuando lleguen los números. 

Sin embargo, las críticas no desaparecen. Las palabras del ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, quien dijo este martes en la AM 530 que al ministro de Economía Martín Guzmán “nadie lo votó” y que el resultado negativo de las elecciones legislativas fue un plebiscito de la gestión albertista, enojaron y mucho a los dirigentes más cercanos al mandatario. 

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Este domingo 1 de mayo, las organizaciones sociales que respaldan a Alberto marcharán para mostrar su capacidad de movilización. El Movimiento Evita está a la cabeza de la organización de esa marcha, que contará también con la participación de la UTEP, que conduce Juan Grabois, que siempre movilizó para el Día del Trabajador y la Trabajadora. Pero que últimamente había dejado de marchar junto con el Evita y se había acercado a La Cámpora. Algunos se animan a arriesgar que el presidente puede llegar a aparecer en la marcha del domingo. 

Desde el entorno presidencial recordaron que desde ese espacio de la coalición no se volvió a hablar más de unidad desde que Máximo Kirchner dejó la jefatura del bloque oficialista en Diputados. Pero no se habla más de unidad ni de la interna, “ni para responder”, enfatizan. Reconocieron que a partir del voto dividido por el acuerdo con el FMI se bajaron los decibeles de la discusión. Pero marcaron que el mensaje de la vicepresidenta, Cristina Fernández, sobre el libro de regalo al presidente, Diario de una temporada en el quinto piso, del radical Juan Carlos Torre, después las críticas que emitió en el CCK, incrementaron la discordia. 

Sostuvieron que los únicos voceros del gobierno serán aquellos que hablen de la gestión, como Matías Kulfas o Cecilia Todesca. “No se responde”, fue el mensaje unificado dentro del albertismo. A pesar de esta consigna, en off the record, no dejaron de destacar que las críticas a Guzmán no son acompañadas por propuestas claras para frenar la inflación y que provienen de sectores a los que consideran “alejados de la realidad” y que están “encerrados en sí mismos”. 

Los funcionarios que rodean al presidente tienen una mirada más que crítica de lo que consideran un ataque permanente a la gestión por parte del cristinismo, todavía sigue muy marcada la línea divisoria entre quienes sí o sí van a sostener la posición del propio Fernández, de mantener la unidad a pesar de todo, y los que quieren expulsar a los referentes camporistas de la estructura de gobierno.

Por ahora se descartan movimientos dentro del gobierno y pronunciaciones presidenciales sobre esta pelea que ya no parece tener marcha atrás. Habrá que ver si el jefe de Estado hace una aparición el 1 de Mayo y si en ese escenario vuelve a dar algún mensaje como lo hizo la semana pasada en José C. Paz cuando dijo “en 2023 un carajo estamos perdidos”. 

El kirchenerismo arma en Provincia 

Del otro lado de la General Paz, el PJ que encabeza Máximo Kirchner en territorio bonaerense anunció que avanzarán con lo que llamaron “la institucionalización del Frente de Todos de PBA”. Referentes del FdT se reunieron para coordinar acciones que consoliden el trabajo que se viene realizando en territorio bonaerense”. 

El encuentro tuvo lugar en la Casa de Gobierno provincial, donde el gobernador, Axel Kicillof, y la vicegobernadora, Verónica Magario, recibieron al presidente del PJ bonaerense; a Malena Galmarini, en representación del Frente Renovador, a Mario Secco, por el Frente Grande; a Carlos Castagneto, por Kolina; a Mónica Macha, de Nuevo Encuentro, y a Cristina Álvarez Rodríguez y Martín Insaurralde.

“El Frente de Todos provincial continuará desarrollando una serie de reuniones con todos los actores que conforman la coalición para fortalecer el espacio de discusión y debate interno y las definiciones en torno a la realidad de nuestra provincia”, comunicaron. Y adelantaron que habrá una “institucionalización de mesas provinciales en varias jurisdicciones del país”. Este proceso que anunció el kirchnerismo bonaerense también cayó mal en Casa Rosada.