Sin siquiera atender los argumentos de las trabajadoras y los trabajadores de la cooperativa, la Sala I de la Cámara Federal integrada por los jueces Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi confirmó la complicidad entre la familia judicial, la Policía y los responsables políticos del ataque a la redacción de Tiempo Argentino y Radio América ocurrido el 4 de julio de 2016. 

En un escrito de menos de cuatro páginas, los jueces, Lorens, Bruglia y Bertuzzi ratificaron el sobreseimiento sobre el comisario Jorge Azzolina, a cargo de la comisaría 31 cuyos uniformados cumplían tareas durante la madrugada del ataque. De este modo, confirmaron la decisión dictada por el juez Federal Marcelo Martínez de Giorgi. 

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Repudiada por diversos organismos de DDHH y gremios, la medida había sido también apelada por la cooperativa en una audiencia en la que María del Carmen Verdú, representante de las trabajadoras y los trabajadores como querellantes en la causa, sostuvo que está documentado que Azzolina fue quien puso en contacto al falso comprador de Tiempo, Mariano Martínez Rojas, con Juan Carlos Blander, quien a la vez contrató al cerrajero que abrió la redacción y permitió el ingreso de la patota.

Foto: Sole Quiroga

Bertuzzi y Bruglia fueron trasladados a la Cámara Federal a dedo y sin concurso durante el gobierno de Mauricio Macri, quien a la vez trató de “usurpadores” a los y los trabajadores de Tiempo que habían sido víctimas de uno de los ataques más graves a la tarea periodística desde la vuelta de la democracia. 

Junto al Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) y la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), desde la cooperativa repudiamos el sobreseimiento a Azzolina. Volvemos a denunciar la complicidad entre el aparato judicial, policial y los funcionarios macristas que usaron el paso del tiempo para evitar encontrar evidencias, datos y documentos que den cuenta del violento accionar durante esa madrugada. 

Todos ellos son responsables de que no haya castigo contra quienes cometieron delitos de “usurpación, daño, interrupción de un medio de comunicación” en el ataque a Tiempo Argentino, medio recuperado después del vaciamiento llevado adelante por los empresarios Sergio Bartolomé Szpolski y Matías Garfunkel.