Cuando las Madres de Plaza de Mayo comenzaron a marchar alrededor de la pirámide de Mayo, el grupo de mujeres que viajaba desde la capital de la Provincia de Buenos Aires completaba un vagón del tren de la línea Roca. Hebe de Bonafini, la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, era una de esas 47 mujeres que todos los jueves viajaban a la Ciudad de Buenos Aires para marchar de tres y media a cuatro. En aquellos primeros años, caminaban en silencio pidiendo por sus hijos e hijas, un reclamo que con la vuelta de la democracia fue bandera y símbolo de la denuncia contra el terrorismo de Estado.

El miércoles pasado, las Madres de Plaza de Mayo marcharon en la Plaza San Martín de La Plata. Allí, Hebe de Bonafini recordó a aquellas Madres de la filial La Plata. “En esta ciudad la marcha era enorme. Venía muchísima gente a las marchas todos los miércoles”, recordó. En la capital bonaerense marchaban el día anterior para poder ir los jueves a Plaza de Mayo. En esas rondas alrededor del monumento frente a la Casa de Gobierno y la Legislatura bonaerense, las mujeres decidían qué era lo siguiente que hacer en un plan de acción para el día siguiente. 

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A partir de esa marcha, las Madres de La Plata fueron gestoras del primer boletín informativo de Madres, que editaron desde aquel año 1980 en plena dictadura cívico militar. “Hacer el boletín fue lo más emocionante que nos pasó”, recordó Hebe. Lo hicieron como hacían todo, a puro pulmón y como no conseguían dónde hacerlo, ella ofreció su casa y lo fotocopiaron con las ventanas abiertas: no querían hacer nada a escondidas. “Mi papá tenía terror. Tenemos la foto de él parado al lado de la fotocopiadora porque decía que me iban a matar, porque ya habían matado a Azucena”, contó. Ese boletín que se imprimió de forma casera llegó a Europa, donde comenzaron a divulgarse sus denuncias por las desapariciones.

“Para las Madres no hay imposibles: cuanto más loca parece la idea es cuando mejor te sale y el boletín fue un paso gigantesco porque lo empezaron a traducir en todos los idiomas. Así sencillo, así poquito. Estas Madres de la Plata hicieron una patriada, hicimos una patriada”, recordó Hebe.

Casi no quedan Madres en La Plata. Además de Hebe, solo Herenia Sánchez Viamonte queda de esa filial que gestó el boletín, consiguió la audiencia con el Papa Juan Pablo II en Brasil y fue clave en la conformación de la Asociación Madres de Plaza de Mayo para continuar el camino trazado por Azucena Villaflor de De Vicenti en 1977. «