Comienza la última semana de febrero sin miras a que se concrete una sesión extraordinaria en el Congreso, tal como pidió el presidente Alberto Fernández, aunque en el oficialismo no quieren dar por descartada la convocatoria. El efecto tras la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque del Frente de Todos y la tensión en ambas cámaras con la oposición de Juntos por el Cambio por la distribución de las comisiones empantanaron las intenciones del Ejecutivo nacional.

El momento en el que Kirchner tomó la decisión de renunciar a la comandancia del bloque oficialista de Diputados también generó el retraso en la convocatoria a las sesiones extraordinarias. Y es que lo hizo inmediatamente después de que el gobierno festejara un principio de entendimiento con el FMI. La postura del diputado bonaerense, en contra de las negociaciones de Guzmán con el organismo internacional, no es la única adentro del espacio del FdT. Por eso, el nuevo titular de la bancada, Germán Martínez, desde que asumió trabaja junto con el presidente del recinto, Sergio Massa, en conseguir la mayor cantidad de votos afirmativos para aprobar el acuerdo, tarea que les ha consumido prácticamente todo el mes. La debilidad de no tener consenso en las filas internas hace difícil la convocatoria a una sesión, ya que se corre el riesgo de que la oposición termine tomando el recinto.

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Por otro lado, en las últimas semanas hubo tratativas en ambas cámaras por la composición de las comisiones permanentes que deberían haber debatido y firmado dictamen de los proyectos propuestos por el Ejecutivo nacional. En la Cámara Baja los números no se modificaron demasiado respecto de la previa del recambio legislativo, el pasado 10 de diciembre. El oficialismo pasó de 120 a 118 diputados, JxC creció de 115 a 116. Los espacios del medio: el Interbloque Federal y el Interbloque Provincias Unidas se redujeron, mientras que creció la izquierda y lograron ingresar los libertarios. 

En Senado, el Frente de Todos perdió la mayoría automática que tenía, cuando la bancada oficialista se redujo de 41 a 35 senadores, mientras que Juntos por el Cambio quedó con 33.  Sucede que el interbloque que lidera Cornejo busca mantener la presidencia de las comisiones que tuvo hasta antes del recambio legislativo.

Los 18 proyectos que el Poder Ejecutivo había incluido en el temario de extraordinarias deberán aguardar al año parlamentario. Del total de las iniciativas, 16 son las que se encuentran en Diputados. En tanto, el Senado tenía para tratar el Consenso Fiscal 2021 y la reforma del Consejo de la Magistratura, cuyo debate genera diferentes miradas entre los bloques, pese a que la Corte puso un plazo de resolución para el 15 de abril.

Ante este complejo panorama, tanto en la Casa Rosada como en el Parlamento ya se está trabajando en los preparativos del 1 de marzo, día en el que Fernández deberá concurrir al Palacio Legislativo para inaugurar el período de sesiones ordinarias de este 2022. En su discurso ante la Asamblea Legislativa, según pudo saber Tiempo, estarán presentes iniciativas vinculadas al cambio climático –haciendo foco en la sequía en el norte del país y los incendios–, un plan nacional de salud mental y una nueva ley de humedales. Seguramente habrá un apartado para la Justicia y los servicios de inteligencia del país, en el marco de las causas contra el macrismo por espionaje ilegal durante su gobierno. Se reflotarán los proyectos en materia productiva como hidrocarburos, electromovilidad y agrobioindustria.

Además de reunirse con el ministro Martín Guzmán por la elaboración de la carta de intención con el Fondo Monetario Internacional por la refinanciación de la deuda, el primer mandatario nacional estuvo estos días haciendo una ronda de encuentros con los ministros para analizar los temas prioritarios de cada cartera. 

Tanto en el Senado como en Diputados, los representantes también mantuvieron encuentros para dialogar sobre políticas provinciales y presentación de proyectos para el año en curso. Por ejemplo, la semana pasada, se reunieron los massistas Cecilia Moreau y Carlos Selva para debatir temas bonaerenses.

El 1 de marzo, Alberto Fernández será recibido por un Parlamento con complicaciones para generar consensos y con una oposición atomizada, pero también con un oficialismo dividido. Decirle adiós a la convocatoria de sesiones extraordinarias también es otro traspié para el mandatario nacional, que no logra unificar criterios entre el Ejecutivo y el Legislativo para avanzar en la reactivación económica que tanto pretende su gobierno. «

«Voy a hacer lo imposible para que votes con nosotros»

El flamente titular de la bancada oficialista, Gerardo Martínez, aseguró que hará lo «imposible» para que Máximo Kirchner vote afirmativamente junto al oficialismo el acuerdo que el gobierno nacional se apresta a suscribir con el Fondo Monetario por el endeudamiento inédito contraido por el expresidente Mauricio Macri. 

«Ya hemos charlado cosas con un diálogo abierto. Se lo dije a él, ´no sé si lo voy a lograr pero voy a hacer lo imposible para que votes con nosotros´», señaló el santafesino, quien evitó revelar la respuesta de Kirchner, cuya renuncia a la titularidad del bloque del PJ estuvo vinculada justamente a sus desacuerdos con el principio de acuerdo con el Fondo. Las fuentes parlamentarias son optimistas en que la mayoría del bloque votará a favor del entendimiento con el organismo internacional.