Sin incidentes y con una esperada polémica sobre el nivel de participación ciudadana, Venezuela celebró hoy elecciones para renovar totalmente la composición de la Asamblea Nacional (AN, parlamento unicameral), que encuestas y analistas previeron que volverá a estar en manos del chavismo gobernante luego de cinco años en poder de la oposición.

“Hasta el momento no hemos conocido de ninguna circunstancia que lamentar, todo a esta hora ha ido transcurriendo de manera cívica y pacífica”, afirmó por radio el fiscal general designado por la Asamblea Constituyente, Tarek Saab, poco antes del cierre de las urnas, según la televisora Globovisión.

Las 29.622 mesas habilitadas en poco más de 14.200 centros de votación estuvieron abiertas durante 13 horas (de 6 a 19 locales, 7 a 20 en la Argentina), después de que a último momento se agregara una hora luego de que el oficialismo llamara a ejecutar una “operación remate” para que “no se quede nadie sin votar”.

Diversos medios locales reflejaron afirmaciones de ciudadanos según los cuales el trámite era sencillo y fluido, y dirigentes adversarios al gobierno aseguraron que eso se debió a la baja asistencia, ante la decisión de la mayoría de la oposición de abstenerse.

El nivel de participación encarnó la principal polémica de la jornada, desde las tempranas exhortaciones en Twitter del presidente Nicolás Maduro (“Vamos con alegría a los centros electorales para votar; es un día trascendental en el que nadie debe quedarse en casa”) y el líder opositor Juan Guaidó (“Quédate en casa, hoy será la mejor forma de rechazar el fraude”).

Tras votar en una escuela ubicada dentro de la guarnición militar Fuerte Tiuna -pese a que estaba empadronado en otra en el barrio popular Catia, donde votó en comicios anteriores-, Maduro responsabilizó a Guaidó de una supuesta campaña “para evitar que hubiera elecciones”.

“Le dieron mucho billete a Guaidó para un octubre rojo, para un noviembre de insurrección, pero no pudo, ni para eso vale”, dijo el mandatario, según la agencia Europa Press.

“El proceso ha sido satisfactorio en participación, en organización, en instalación de mesas, en la presencia de la gente votando”, sostuvo el número dos del chavismo y candidato a diputado, el capitán Diosdado Cabello, después de emitir su sufragio en el estado Monagas, en el este del país, según la agencia de noticias Sputnik.

En cambio, el Observatorio contra el Fraude de la AN aseguró que hasta las 16 había votado solo 16,1% del padrón y proyectó una asistencia inferior a 20% para toda la jornada, según el diario Tal Cual.

La cuestión de la participación era crucial tanto para el gobierno como para la oposición, pues ambos sectores la consideran fuente de legitimidad para el próximo parlamento y el futuro del proceso político en el país.

Venezuela renueva completamente la composición de la AN cada cinco años y en las tres elecciones anteriores la participación fue de 25,26% en 2005 (también entonces la oposición se abstuvo), 66,45% en 2010 y 71% en 2015, cuando la oposición se impuso holgadamente y ganó dos tercios de las bancas.

Según todas las previsiones, los comicios de hoy determinarán el regreso del oficialismo al control absoluto de los cinco poderes públicos del país y para el grueso de la oposición significarán el fin de los argumentos legales que le permitieron designar un gobierno interino paralelo encabezado por Guaidó tras desconocer el mandato actual de Maduro por considerar que surgió de elecciones irregulares.