Hace unos días, este medio publicó un informe de la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires, que dejaba en evidencia la falta de mantenimiento de escuelas públicas porteñas. El mismo señalaba que el gobierno local no realizó este proceso en el 85% de las escuelas con problemas edilicios. El relevamiento fue hecho en 114 edificios educativos públicos (el 14,50% del total) donde los controles de la instalación eléctrica no se cumplieron; además, en 150 edificios con las mismas características, del registrado por la Dirección General de Mantenimiento Escolar para controles de rutina, se realizaron menos de 12 controles, y lo mismo ocurrió en el rubro saneamiento y control de plagas. Además, a la fecha de cierre del informe en cuestión, no se han reemplazado la totalidad de los vidrios crudos existentes en establecimientos escolares que se hallan bajo la órbita del Ministerio de Educación de la Ciudad.

Conjuntamente, la falta de construcción de escuelas dejó nuevamente en evidencia la carencia de vacantes. En la última inscripción online, del total de 117 mil estudiantes (leer al pie de la nota) que pidieron un lugar en los tres niveles de las escuelas públicas porteñas, Acuña asignó 61.200 vacantes, quedando el 48% de los inscriptos sin lugar asignado. Entre otros ajustes, en abril de este año, se conoció un fuerte recorte educativo de más de 870 millones de pesos en obras menores, y entrega de notebooks, que CABA realizó durante la pandemia. Todo eso en el marco del presupuesto 2021 que fue el más bajo que presentó el macrismo con apenas el 17,1% del total, cuando en 2010, era del 27 por ciento.

Este martes, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, acompañado por Soledad Acuña, ministra de Educación, y parte del equipo de gobierno; presentó una importante inversión en la educación privada bajo el título: Programa de “Apoyo Económico a la Primera Infancia”. El mismo consiste en financiar económicamente a las instituciones educativas privadas de nivel inicial, de 45 días a 3 años. Desde la cartera que conduce Soledad Acuña, argumentan que “estas instituciones se vieron muy afectadas por el confinamiento”. Esta asignación económica sirve para solventar un porcentaje de los aranceles mensuales 2020-2021 y matrícula 2021 que ya se encuentran bonificados o a bonificarse a las familias por parte de los jardines.

“Por eso, hoy estamos lanzando la tercera edición del programa Apoyo Económico a la Primera Infancia”. Este año el gobierno gastará en el sector privado alrededor de 53 millones de pesos para bonificar, total o parcialmente, la cuota mensual en 125 jardines maternales privados que no reciben asistencia gubernamental”, señaló en conferencia de prensa el mandatario y agregó: “La pandemia afectó mucho a las familias que tienen hijos e hijas más chicos, de entre 45 días y 3 años. A estas familias les fue difícil mantener la presencialidad en los jardines maternales y la educación temprana tuvo una pérdida significativa de la matrícula en estos meses”.

El rechazo de diferentes sectores no tardó en llegar. “Durante la pandemia recortó millones de pesos que estaban destinados a la educación pública y parte de ese dinero ahora lo vuelca a colegios privados. Lo mismo hizo cuando recortó 371 millones del Plan Sarmiento, para pasarlos a la educación privada en enero de este año. Se nota que en plena campaña le habla sólo a un sector de su electorado”, apunta la legisladora porteña y precandidata a diputada nacional por la Ciudad, Lorena Pokoik. “La inversión en educación tanto en el sector privado como público es importante, pero eso no tiene que ir en detrimento de quienes eligen la educación gratuita, históricamente Larreta y Acuña fueron bajando el presupuesto en este sector y en pandemia dio de baja decenas de contratos de obras que ya estaban asignados a edificios escolares”, agrega Pokoik quien además es la vicepresidenta de la comisión de educación de la legislatura. “Las escuelas públicas necesitan hoy más que nunca la presencia del Estado y Larreta durante la pandemia siempre desoyó el reclamo de las y los trabajadores de la educación para mejorar los edificios en pandemia, y ni hablar de la falta de vacantes que sistemáticamente se niega a responder cada pedido de informes sobre ese tema”.

En los últimos años, las familias organizadas que buscan una vacante en la educación pública lograron instalar el tema en la agenda de los gremios docentes mayoritarios de la Ciudad. “Así como reconoce la falta de atención en edades tempranas, lamentamos que Larreta no actúe frente a la falta de vacantes en las escuelas públicas de la ciudad. Todos sabemos qué año tras año hay miles de chicos sin vacantes. Este 2021 son más de 25.000 que no consiguieron un lugar en la educación pública, y esa inmensa falta de vacantes se da principalmente en los primeros años de vida”, acentúa en diálogo con Tiempo, Karina Costaguta, Secretaria General del gremio CAMYP. “Con esta inversión en colegios privados, creemos profundamente que perpetúan y profundizar la brecha entre quienes tuvieron la posibilidad de acceder a la educación en edades tempranas, y a quienes se le quitó ese derecho. Esto representa para nosotros una enorme desigualdad educativa”, agrega Costaguta y termina diciendo que “también entendemos que dar respuestas transitorias a problemáticas complejas y no asumir el compromiso hacia las infancias y cerrarle la puerta de entrada al sistema educativo público es negar los niños y niñas como verdaderos sujetos de derecho “.