La oposición utilizó el debate del proyecto de ley de Presupuesto 2022 para tratar de marcarle la cancha al gobierno y señalar que en minoría sin “ceder” y “escuchar” no puede gobernar. Con escasos votos de apoyo, al cierre de esta nota el oficialismo tenía la esperanza de encontrar algún aliado más durante la madrugada que pueda acompañar la iniciativa o que se ausente.

Tras el dictamen de mayoría, el Frente de Todos logró llevar el presupuesto que elaboró el gobierno de Alberto Fernández al recinto. La jornada de este jueves comenzó con reuniones de bloques y continuó con cuartos intermedios para seguir las negociaciones. El oficialismo logró el quórum con 139 presentes y, como contó Tiempo, el apoyo de parte de la oposición. Era necesario para comenzar la sesión – pasadas las 13- pero hasta el cierre de esta nota continuaban las charlas con los jefes de opositores para evitar tener más votos negativos que positivos.

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Quien abrió el debate en Diputados fue el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller. Defendió la meta inflacionaria del 33% para el año próximo que proyecta el gobierno nacional en el Presupuesto.  “No es ningún objetivo inalcanzable”, consideró.

“He escuchado innumerables intervenciones diciendo que la meta prevista del 33% para el año 2022 era un disparate y que ya estaba incumplida. Quiero decirles que multipliquen simplemente 2,5 y lo proyecten por un año. Quiero decirles que si logramos mantener los niveles inflacionarios de noviembre, los niveles inflacionarios de 2022 darían 34%. Es que no estamos hablando de ningún objetivo inalcanzable. No estamos hablando de ningún dibujo”, señaló.

 Además, Heller ponderó las cifras positivas de crecimiento económico durante 2021: “Cerca del final del año, en general, la mayoría de aquellas metas se han superado”, indicó. Por otro lado destacó “la incorporación de una enorme cantidad de obras que han sido pedidas por los diputados”. Y, entre los ejes principales, se refirió a infraestructura, salud, educación, ciencia e innovación y políticas de inclusión social con perspectiva de género. Heller mencionó el aumento de 46.000 millones de pesos para el Fondo de Compensación al Transporte Público del Interior y un incremento de 32.946 millones para la partida destinada a las universidades nacionales, que quedará en$368.697.259.998, más $14.100 millones para la promoción de “carreras estratégicas”.

De derecha a izquierda, en la oposición hubo diversas posturas,  pero  todas en contra. A su turno, el vicepresidente de la Comisión, Luciano Laspina (PRO), expresó que “la principal discrepancia que tenemos con el oficialismo respecto a este presupuesto tiene que ver con el contexto macroeconómico en el cual se encuentra la Argentina”.

Y el diputado por el bloque Evolución Radical Martín Tetaz marcó su crítica al proyecto: “En una economía que va a tener una inflación entre el 30 y 50% tendremos subsidios menores nominalmente que los de este año, su ajuste en términos reales va a rondar el 40%. Eso ineluctablemente se va a traducir en un aumento de las tarifas”.

“A muchos de nosotros no nos temblaría el pulso en dejar sin presupuesto a un oficialismo si creyéramos que eso sirve para algo. Yo hoy no creo que sirva y lo digo como oposición política”, dijo contundente el titular del bloque de la Coalición Cívica, Juan Manuel López.

El socialista de Santa Fe Enrique Estévez manifestó: “El año pasado, teniendo una visión muy crítica, votamos en general a favor del presupuesto. Este año no lo vamos a acompañar porque creemos que no le estaríamos haciendo un favor al oficialismo: sería irresponsable con el pueblo argentino”.

En su debut, el liberal Javier Milei afirmó que “el presupuesto es una montaña de inconsistencias, ello más allá de hacerlo absolutamente invotable, es una falta de respeto para todos los argentinos y obviamente es el camino a una nueva crisis”.

Desde la Izquierda, Romina del Pla también marcó su postura en contra del proyecto: “Votaremos en contra de un presupuesto dictado desde Washington, redactado por el ministro traído de Columbia y destinado a poner a la Argentina en la ruta de una década de ajuste, estancamiento económico y empobrecimiento”.

Para poder aprobar el Presupuesto y que gire al Senado para finalizar su tratamiento, el FdT necesita de una mayoría simple, es decir, la mayoría de los presentes. Como ayer por la noche, el oficialismo cuenta por ahora solamente con el acompañamiento del interbloque “Provincias Unidas” que comanda el rionegrino Luis Di Giacomo y el resto de los bloques manifestó que votaría en contra.

El representante de Juntos Somos Río Negro explicó: “Estamos ante una situación que no han podido resolver quienes estuvieron antes ni quienes están ahora. Con sentido de la responsabilidad, para enfrentar estos desafíos trascendentes, tenemos que dar un apoyo de tipo institucional”.

La Cámara de Diputados vivirá largas horas de debate por la madrugada, con una lista de 129 oradores que tienen 5 minutos cada uno para su exposición. Como suele suceder en las sesiones maratónicas, el final se conocerá el viernes por la mañana.