El presidente Mauricio Macri dispuso el relevo del jefe del Ejército, teniente general Diego Suñer, a quien había designado al comenzar su mandato, y su reemplazante será el general de brigada Claudio Ernesto Pasqualini, actual comandante de la Segunda División del Ejército, con asiento en Córdoba.

En noviembre del año pasado, Tiempo había adelantado que Macri diseñaba una purga quirúrgica de la cúpula militar, sobre todo después de la desaparición del submarino ARA San Juan. La purga de uniformados que pronostican dentro de la Casa Rosada no alcanzaría al jefe del Estado Mayor Conjunto, el teniente general del Ejército Bari del Valle Sosa, veterano de la Guerra de Malvinas y uno de los militares de mayor acceso a Macri, que lo designó al frente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas poco después de llegar a la Casa Rosada. Del Valle Sosa tiene entre sus asesores más cercanos dentro de la intrincada familia castrense, al exsecretario general y exjefe de Inteligencia del Ejército, Daniel Reimundes. Se trata del militar retirado que organizó el jueves 20 de mayo de 2004 una cena secreta dentro del Regimiento de Patricios poco después de haber sido extirpado del servicio activo junto con el entonces jefe del arma, Ricardo Brinzoni. Con el respaldo presidencial que tiene sobre sus espaldas, además del discreto apoyo técnico de Reimundes, Del Valle Sosa sería el único mando uniformado que podría sobrevivir a los cambios que el Ejecutivo ya tiene en carpeta, luego de haber reemplazado al exministro de Defensa Julio Martínez por Oscar Aguad. El funcionario cuenta con el respaldo y la confianza de Macri, pero su nombramiento fue acompañado por la designación de Horacio Chighizola al frente de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares. El hombre, que fungió como viceministro de Defensa de Raúl Alfonsín (bajo el mando de Horacio Jaunarena), fue el único colaborador impuesto al nuevo ministro.

El radicalismo controla la cartera de Defensa desde que Macri llegó al poder. “Una de las principales fallas que tuvo Martínez en su cartera fue la baja ejecución presupuestaria de su gestión y los problemas de gestión al frente del Ministerio”, confió a este diario una fuente oficial. Tanto Martínez como Aguad no registran antecedentes en materia castrense.

Chighizola fue puesto en el cargo por un pedido expreso de la Casa Rosada. Macri tiene muy buenas opiniones sobre el desempeño que tuvo al frente del Banco Ciudad cuando fue su presidente a fines de los ’90. El funcionario también fue vicecanciller durante la presidencia de Fernando de la Rúa bajo el mando de Adalberto Rodríguez Giavarini, actual presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, uno de los think tanks en materia diplomática más influyentes sobre la política exterior de Cambiemos.