La Cámara Federal de Casación Penal mantuvo la libertad de un acusado de haber integrado la Triple A en los 70 que intimidó a testigos que debían declarar en el juicio en su contra por delitos de lesa humanidad.

Los jueces Guillermo Yacobucci y Carlos Mahiques descartaron que esas circunstancias, descriptas por la fiscalía para pedir nuevamente la detención del imputado Juan Carlos Curzio, representen “riesgos procesales” de “entorpecimiento de la investigación».

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Curzio estaba detenido pero fue excarcelado por su edad, superior a los 70 años; porque padece EPOC, una enfermedad de las vías respiratorias, y ante la situación de pandemia por el coronavirus.

El fiscal Pablo Vicente Fermento,  de la Unidad de Asistencia para Causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado de la ciudad de Bahía Blanca, pidió la detención a raíz de un episodio ocurrido durante el juicio oral al que es sometido Curzio.

“Durante el desarrollo del debate se tomó conocimiento de que el imputado se comunicó con una persona citada como testigo, con el único objeto de condicionarla e intimidarla previo a que se concrete su declaración testimonial. (…) Este mensaje sobre una testigo cuya familia sufrió la persecución de la asociación ilícita en la que se investiga su actuación es un mensaje que se traslada a todos los testigos del proceso, poniendo en riesgo el normal desarrollo del juicio”, opinó la fiscalía.

Con Curzio en libertad, se “omitió garantizar la realización del debate llevando tranquilidad a las víctimas y testigos de que el imputado no interferirá en la libertad con que deben desarrollarse los actos.  (…) Estas conductas tienen trascendencia más allá del caso particular y se propagan hacia el resto de los testigos transmitiendo sensación de impunidad de los acusados y desprotección para las víctimas y testigos”.

El tercer integrante del tribunal, Alejandro Slokar, votó en disidencia y se inclinó por disponer la detención de Curzio, pero su tesitura quedó en minoría. La agrupación HIJOS también había pedido el nuevo arresto.

El voto mayoritario sólo dispuso la “prohibición de contacto” de Curzio con los testigos, “bajo apercibimiento de detenerlo si continuaba con esa actitud”.

Curzio está acusado de haber integrado la banda paramilitar de ultraderecha Triple A, antecedente de la represión de Estado aún antes del golpe del 24 de marzo de 1976, junto con Roberto Aceituno, Héctor Ángel Forcelli y Osvaldo Pallero, quienes habían sido contratados por el ex rector de la Universidad Nacional del Sur Remus Tetu para cuidar la “seguridad y vigilancia” de esa casa de Estudios.