¿Dónde está Santiago Maldonado? Santiago está en otra plaza de Mayo pidiendo su aparición con vida y reclamando justicia por su desaparición forzada en manos de la Gendarmería.

Santiago está en miles y miles de banderas, remeras, carteles hechos a mano. Santiago está en la angustia y en los nudos en la garganta de todos los que contienen el llanto cuando hablan sus familiares. Santiago está en canciones y en poemas, en la lluvia que cae despacio y en el viento que arremolina la Plaza.

A dos meses de su desaparición forzada en manos de una fuerza de seguridad del Estado nacional, por el escenario pasan y hablan con la voz quebrada los hermanos y la cuñada, caras visibles de la familia. Dicen que no tienen odio sino dolor y cuentan del calvario que viven sus padres y su abuela.

De la multitud parte el grito que corta la tarde en dos: “¡Andate Bullrich la puta que te parió, anda Bullrich la puta que te parió!”. Primero habla Germán, el hermano músico: “La ministra dijo en el Congreso que no estaba dispuesta a tirar un gendarme por la ventana, pero parece que va a tener que tirar varios batallones enteros. Es más, ella misma debería tirarse por encubrir asesinos”. Germán implora a los medios de comunicación dominantes que dejen de inventar teorías sobre el destino de Santiago. “No tienen idea el dolor que provocan a la familia”, dice firme, con la frente alta. Pide también a los funcionarios oficialistas que no hablen de la politización del caso, porque “es político desde el primer día, desde el momento que se lo llevó la Gendarmería, una fuerza del Estado”.

Luego fue el turno de Sergio, el hermano mayor de Santiago. “Quiero preguntarle al presidente Macri dónde estᔠdijo y aseguró que “no existe la bondad ni en gendarmes ni en los jefes que participaron de la represión en la comunidad mapuche”. Para cerrar el acto, leyó una carta que le escribió a Santiago: “Cada día te necesito más, te extraño más, te lloro más. Me pregunto por qué te llevaron a vos y no a mí, y la encuentro la respuesta enseguida. Te llevaron a vos porque estabas ahí, luchando por lo creías”.

“Las personas como vos nos enseñan, nos abren los ojos y nos muestran el camino, pero también dejan en evidencia las miserias humanas. Ojalá puedas escucharme y entender la demora en encontrarte”, dijo Sergio en su breve mensaje. Y terminó: “Es mucha la gente que te quiere sin haberte conocido, que está acá en esta Plaza, en las plazas del país y las del mundo reclamando por vos. Ver tu cara en todos lados, siempre con una sonrisa, me da mucho orgullo, pero también tristeza e impotencia porque no estás con nosotros”.