Llegó el último test electoral antes de las elecciones de octubre: Mendoza. Hoy el oficialismo pone en juego el gobierno de uno de los cinco distritos que conduce la coalición Juntos por el Cambio. Los otros son la ciudad y las provincias de Buenos Aires, Jujuy y Corrientes. También es el quinto distrito del país en cantidad de votantes, ya que, con más de un millón 363 mil electores, representa alrededor del 4,25% del padrón nacional.

Se elige gobernador y vice, legisladores provinciales, intendentes y concejales. En cuatro comunas, San Rafael, Lavalle, San Martín y Tunuyán, se vota solamente las categorías a gobernador y vice, así como legisladores, ya que el 1 de septiembre sufragaron y eligieron a sus respectivos jefes comunales y concejales.

Una de las pujas centrales en estos comicios, entre oficialismo y oposición, está dada por el grado de nacionalización de la elección, ya que, el gobierno radical de la provincia, integrante de Cambiemos, intenta, por todos los medios posibles, despegar a sus candidatos de la figura de su socio político y referente nacional en la alianza, el presidente Mauricio Macri. Algo que se avizoraba a principio de año y que se terminó de profundizar tras la contundente victoria del Frente de Todos en las Primarias presidenciales de agosto.

Y es que una derrota de Cambiemos, liderado en la provincia por el gobernador y presidente del Comité Nacional de la UCR Alfredo Cornejo, sería un golpe muy duro a nivel nacional y dejaría al gobierno presidido por Macri sumido en el pesimismo con vistas a octubre. Para el oficialismo, entonces, esta elección entraña el riesgo de comenzar a perder distritos vitales.

Como en la provincia no hay posibilidad de reelección para gobernador y vice, Cornejo encabeza la lista de diputados nacionales por Cambia Mendoza. Consciente de que Macri puede ser una especie de «salvavidas de plomo» político para conservar el gobierno provincial, el gobernador mendocino, al igual que su par de Jujuy Gerardo Morales, desdobló los comicios provinciales de los nacionales. 

Con esa premisa como eje central, tras las PASO del 9 de junio pasado, el intendente radical de la ciudad de Mendoza, Rodolfo Suárez, resultó elegido como candidato a gobernador por el oficialismo, al derrotar al alcalde macrista de Luján de Cuyo Omar De Marchi y al abogado Fernando Armagnague. En las Primarias, los candidatos de Cambia Mendoza, con sus votos sumados, se impusieron en las Primarias con cerca del 43% de los sufragios, una performance que el oficialismo espera mantener o superar, para conservar o mejorar los alrededor de siete puntos de ventaja que alcanzaron sobre el panperonismo y sus aliados.

En el marco del Frente de Todos, la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti (Frente para la Victoria-PJ) emergió como la principal opción al oficialismo, al resultar elegida como candidata a gobernadora por el Frente Político y Social Elegí, luego de vencer en una ajustada interna al intendente de Maipú Alejandro Bermejo. En las Primarias, con los votos sumados de los contendientes, al Frente Elegí quedó ubicado como la segunda fuerza, con más del 35% de los sufragios.

Más allá de los números recientes, Fernández Sagasti recibió el respaldo explícito del Frente de Todos y en especial de su candidato presidencial, Alberto Fernández, quien, junto a ocho gobernadores y otros candidatos peronistas, visitó Luján de Cuyo y con la candidata a gobernadora mendocina a su lado anunció la primera medida que tomaría si gana la presidencia, la descentralización de la Administración Pública Nacional.

Fernández Sagasti, en esa línea, nacionaliza la elección: «Este domingo no sólo se elige quién va a gobernar sino también si queremos tener una vida digna o seguir en este camino de desigualdad que nos impone Cambiemos también en la provincia de Mendoza», definió.

Inversamente, Suárez, en su intento por evitar la imagen en caída del gobierno nacional, salió a denunciar una presunta «campaña sucia» a raíz del reparto de unos volantes en los cuales su imagen aparece junto a la del presidente Macri con la frase «Pobreza Cero en Mendoza. Continuemos con Macri». El candidato prefiere hacer eje en la gestión de Cornejo. «Los ciudadanos van evaluar todo lo que hizo Alfredo y a lo que nosotros queremos darle continuidad», planteó.

Además de esa puja central, los mendocinos cuentan con dos opciones más para elegir gobernador o gobernadora: el diputado nacional por Mendoza José Luis Ramón, que con Bloque Protectora alcanzó el 7% en las Primarias y Noelia Barbeito, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, que superó los tres puntos. «