El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, dio la orden de aumentar por tercera vez la cantidad de camas de terapia intensiva en menos de dos meses. Originalmente, la Ciudad contaba con 450 camas UTI. Ante el inminente colapso sanitario hace cinco semanas, debió agregar otras 50 plazas, y más tarde otras 30. Esta es la tercera vez en menos de dos meses que la Ciudad debe incrementar el número de plazas de terapia intensiva, por lo que ahora el distrito contará con 580 unidades de las cuales el 71% ya están ocupadas. Sin dar mayores precisiones, el titular de la cartera de Salud porteña afirmo: “Hemos ampliado y abierto dos salas de terapia intensiva”.

Quirós señaló, además, que la curva de casos viene disminuyendo en el marco de las últimas restricciones dispuestas por el gobierno nacional: “Ese descenso se mostró esta última semana más intensamente que la semana previa”, dijo, aunque reconoció que esta baja en los contagios “no es suficiente, todavía”. El sector de la medicina prepaga mereció un párrafo aparte ya que actualmente se encuentra en una situación crítica. Quirós puntualizó que el sector privado de la salud tiene un total de 1222 camas de terapia intensiva disponibles y que, a la fecha, están ocupadas 1019, lo que solo el 17% están todavía disponibles.

Paralelamente al aumento de camas UTI que anunció Quirós, la ministra Soledad Acuña declaró que ya están evaluando “si podemos recuperar la presencialidad en la secundaria desde el lunes próximo”. La funcionaria recordó que, actualmente, en primero y segundo año de la escuela secundaria se aplica un método de enseñanza bimodal o híbrido y “lo que haríamos es volver a la bimodalidad de primero a sexto año”, dijo en una entrevista realizada en radio La Red.

En el mismo sentido, Acuña remarcó que durante esta semana decidirán si se adelantan las vacaciones de invierno en la Ciudad de Buenos Aires que, según el cronograma original, comienzan el próximo 16 de julio y finalizan el 1 de agosto. Al respecto, la titular de Educación expresó que “si las extendemos una semana más, la idea es cambiar a la primera quincena de julio las vacaciones e incluir las jornadas institucionales, que es cuando los maestros van a la escuela pero los chicos no. Pero aún lo estamos analizando”.

Las declaraciones de la ministra Acuña sorprendieron a la comunidad educativa, que durante el mediodía realizó una nueva jornada de lucha “contra el negacionismo sanitario de Larreta y Acuña”, como señala el gremio docente UTE en un comunicado. “Horacio Rodríguez Larreta decidió no respetar las políticas sanitarias vigentes y mantener la presencialidad en las escuelas. Continuamos con las jornadas de lucha por la salud y la vida. Para seguir visibilizando la realidad de lo que ocurre en las escuelas de la Ciudad y exigir el pase a la virtualidad, continuamos con la retención de servicios a la presencialidad y mantenemos el vínculo pedagógico a distancia”, agrega un documento de ese sindicato.

El anuncio de la titular de la cartera educativa, va a contramano del reclamo de todos los sindicatos docentes: “Nosotros venimos reclamando y sosteniendo que la situación no está en condiciones de seguir con la presencialidad en las escuelas. Dar clases y mantener el acto pedagógico es mucho más que asistir al aula”, señala en diálogo con Tiempo Karina Costaguta , Secretaria General del gremio docente CAMYP. En ese sentido afirmó que mientras las burbujas se pinchan ante la aparición de nuevos contagios o casos sospechosos “no se dan clases virtuales, porque el gobierno porteño tuvo más de un año para poder dotar de dispositivos y de conectividad, no solo a los estudiantes, sino a maestros y a maestras y no lo hizo”. Respecto al supuesto adelantamiento de las vacaciones de invierno, Costaguta consideró que “esto no tiene que estar pensado en términos de números, de cuántos días hay que estar en las escuelas, sino en qué condiciones estamos en las escuelas, porque todos sabemos que los espacios educativos no están preparados para pasar el invierno en este contexto, ni para pasar días con temperaturas elevadas en el verano”.

Desde la cartera educativa porteña los anuncios siempre se informan de la misma manera, a través de los medios de comunicación y de espaldas a la comunidad educativa. “No nos llegó ninguna versión oficial sobre el tema, y como muchas otras veces nos enteramos por los medios lo que va a suceder. Esto va a contramano de lo que sucede en la realidad, porque nosotros tenemos presencialidad casi nula de los estudiantes secundarios que tienen que venir a clases”, señala a Tiempo Catalina Flexer, profesora de Historia del Comercial N°22, del Liceo 9 y del Normal 8. “Hoy por ejemplo tenía que dar clases en una burbuja compuesta por 8 estudiantes y vino solamente 1 alumno. La Ministra Acuña juega con la salud de la población porque recién ahora empiezan a haber algunos datos donde se frenan la cantidad de contagios y rápidamente retrotraen las medidas restrictivas”, termina Flexer.