Son cerca de las 9 de la noche y Milagro Sala termina un encuentro por Zoom con organizaciones sociales de Corrientes. La charla se extiende una hora y media más de lo pautado. El día anterior también pasó lo mismo, sus semanas transcurren así desde la prisión domiciliaria en su casa de Cuyaya, en San Salvador de Jujuy. “Con mucha actividad, que me mantiene ocupada para que no me acuerde de que sigo detenida”, dice. En pocos meses cumplirá seis años de detención y reclama la intervención del gobierno nacional. “A mí la política me metió presa y la política me tiene que liberar”, dice. Tiempo Argentino habló con la lideresa de la Tupac Amaru, que dijo que se siente “ninguneada” por el Frente de Todos: “No solo por el sector del kirchnerismo, el sector de Cristina, sino también por el de Alberto”.

–¿Cómo está viviendo estos días?

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–Me dan vuelta en la cabeza muchísimas cosas; hay cinco compañeros que tendrían que estar en libertad hace meses y no lo están. Estas cosas pasan porque Gerardo Morales hace lo que se le canta y la Nación aplaude, eso nos indigna porque no le ponen límite. ¿Cómo no me voy a bajonear? ¿Qué les explico a las familias? Es una mochila muy, muy pesada la que estoy llevando, el apriete no termina.

–¿Se siente desanimada?

–Más que bajón, me agarra indignación porque quedan pocos meses para que se cumplan los seis años de detención: cuatro de Macri y dos de Alberto Fernández. Yo creía, como muchos argentinos, que iban a asumir e iban a comenzar a trabajar para sacar el lawfare de la Argentina y desarmar el laboratorio que hizo Gerardo Morales en Jujuy. Fue y es muy duro, porque uno a veces piensa que esto va a terminar, pero tengo 17 causas. Hay tres nuevas y serían 30 compañeros más con sentencia, 30 nuevos presos políticos. A mí me gustaría que me juzgaran jueces que no tengan nada que ver con los de Jujuy porque el lawfare está intacto, también los servicios de inteligencia. Todo lo que dicen que pasaba en la época de Macri, nosotros lo seguimos viendo en Jujuy. No es que con la llegada de Alberto esto cambió.

–¿Por qué cree que se mantiene el lawfare en Jujuy?

–El martes, Gerardo Morales no le dio quórum en la Cámara de Diputados al gobierno a pesar de que le sacó un fangote de plata en el Presupuesto mandando la coparticipación. Supuestamente era amigo y le jugó en contra. No entiendo qué clase de acuerdo tienen. Morales lo va a terminar traicionando a Alberto. Los integrantes del kirchnerismo que venimos sosteniendo la política y peleando contra el neoliberalismo estamos detenidos. Esas cosas son las que a uno lo indignan, no se hace nada. A mí la política me metió presa y la política me tiene que liberar. Si me tienen que liberar los jueces amigos de Morales, no voy a recuperar nunca la libertad.

–¿Qué debería hacer políticamente el gobierno nacional para liberarla?

–Ellos son los que tienen que buscar el mecanismo, no yo. Son ellos los que se sientan a acordar por el litio, el cannabis, por todo. Si ellos acuerdan políticamente, que acuerden también por nosotros. En la coparticipación a Jujuy le dan 7000 millones de pesos de más. De esos, 3000 millones de pesos son para el canabbis ¿Quién está con eso acá? El hijo de Gerardo Morales, que es director de la empresa Cannabis Sociedad Anónima. No hay ni un funcionario nacional que pida rendición de cuentas de todos los emprendimientos que Gerardo Morales dice que hizo. Le dan plata para obras que ya están hechas, para rutas que ya están pavimentadas.

–Este sentimiento de indignación con el gobierno nacional, ¿también es con Cristina?

–Sí, porque yo nunca me voy a arrepentir de ser kirchnerista, nunca. Pero nosotros sentimos que, lamentablemente, no se acuerdan de nosotros, nos sentimos vacíos políticamente, nos han ninguneado. No solo el sector del kirchnerismo, el sector de Cristina, sino también el de Alberto. En plena época de elecciones no hubo ningún candidato que haya nombrado a los presos políticos del país. Ni uno. Es porque hay acuerdo de que no se habla de nosotros o tienen vergüenza de nosotros. Han querido decir que somos piantavotos, pero no nos han nombrado y perdieron la elección. Los presos políticos no somos piantavotos, hay otros que están al lado de ellos que sí lo son.

–Por lo que dice, se siente ignorada tanto por Cristina como por Alberto.

–Sí, por el Frente de Todos. Por la mayoría, los que hacen los acuerdo políticos.

–¿Cómo ve la situación social y económica?

–No quiero ser dura, pero te voy a poner un ejemplo. En plena pandemia, les dieron subsidio a las grandes empresas y, lamentablemente, cuando un ciudadano quería un IFE, por ahí no le querían dar porque tenía una moto vieja. Se pasaron 15 días viendo qué ministro renunciaba. Yo pienso que a una familia humilde no le interesa quién va a ser ministro, no está metida en la interna, lo que quieren es comer. Esas cosas hay que verlas, que la redistribución de la riqueza debe ser para los que menos tienen, no para los que más tienen.

–¿Cree que se puede revertir el resultado de las elecciones?

–Está duro, está duro. Escuchaba el discurso del compañero Alberto Fernández, que decía que hay que salir a cubrir las necesidades del pueblo y al otro día, vemos cómo lo beneficiaban a Gerardo Morales. La oposición nunca va a ser amiga nuestra, la derecha nunca va a ser amiga de un gobierno nacional y popular. Tienen que entender que tienen que gobernar para el pueblo completo. La autocrítica es constructiva. Y ahora, cuando ven un poco débil a Alberto, es cuando más están avanzando. Lo de la Cámara de Diputados es una revancha política.

–Habla de autocrítica, ¿se siente parte del Frente de Todos todavía?

–Sí, pero cuando dicen Frente de Todos tiene que ser de todos. No de algunos sectores que se creen dueños. Y los que estén dentro, que estén dispuestos a pelearla. Acá, en Jujuy, el presidente del PJ, Rubén Rivarola, es dueño del FDT y no dejó entrar a las organizaciones sociales como candidatos ni a muchos compañeros luchadores. La unidad es con amigos para ellos. Todos saben que Rivarola es íntimo amigo de Gerardo Morales y tiene negocio de litio y cannabis. Más que peronista, es empresario. Queremos una Argentina para todos. Basta de dar tantas vueltas y resolvamos los problemas de los que menos tienen.

VISITA

Una comitiva compuesta por diferentes representantes sociales, entre ellos José Schulman, Carla Gaudensi y Diego Pietrafesa (SiPreBA-Fatpren), mañana visitarán en la capital jujeña a la dirigente Milagro Sala y al resto de los presos políticos de la Tupac Amaru. Entregarán un informe al Tribunal Oral Federal de Jujuy y pedirán la liberación de las y los detenidos.