Si no la alegría, una de las herramientas clave de lo que el gobierno porteño llama “movilidad sustentable” será, por los próximos diez años, brasilera. La Ciudad acaba de concesionar su sistema de bicicletas públicas y la ampliación de la red de bicisendas y ciclovías a la empresa Tembici, única oferente.

El proceso de privatización del sistema Ecobici había comenzado en marzo, cuando la Legislatura aprobó la ley que permite la operación y explotación privada del servicio de transporte público en bicicleta, que de todas maneras seguirá siendo gratuito. Los rodados serán esponsoreados por el también brasileño Banco Itaú, con Mastercard como marca acompañante. Además, la propia norma prevé prorrogar el contrato por otros siete años.

La firma adjudicataria –que desde 2010 opera sistemas de bicicletas públicas en varias ciudades de Brasil y en Santiago de Chile– se compromete a extender el sistema a 400 estaciones en 2019 –hoy tiene 200–, y crecer de las 2500 bicicletas actuales a 4000, pero de un modelo más liviano y resistente. Los rodados serán antivandálicos, tendrán conexión doble SIM para asegurar el servicio de internet y serán monitoreadas en tiempo real, además de mejores frenos, luces LED que se encenderán cuando el ciclista empiece a pedalear, cubiertas con sistema anti pinchadura, pedales antideslizantes, bandas reflectantes, timbre y canasto. 

Desde la Secretaría de Transporte porteña aseguran que la privatización del servicio supondrá un alivio para las arcas comunales. La operación pública del sistema –que hoy representa un promedio de 12 mil viajes por día– costó en 2017 unos 83 millones de pesos, mientras el canon que fijó la licitación es de 470 millones pagaderos en los diez años que dure la concesión.

En rigor, la licitación fue un paso falso respecto de la puja internacional que imaginaba la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. De hecho, Tembici se adjudicó el sistema luego de que la francesa JC Decaux declinara participar.

“Estamos muy contentos de llegar a Buenos Aires, una ciudad tan importante en América Latina”, dijo Tomás Martins, CEO de Tembici. “Somos un banco urbano, somos parte de la Ciudad y entendemos que la bici tiene un rol transformador en la vida de las personas”, agregóCésar Blaquier, su par de Itaú Argentina. Las dos empresas suman, a través del programa Bicis Itaú en Brasil, 7310 rodados y 30 mil viajes diarios.

Además de JC Decaux, también habían retirado los pliegos de licitación la española Moventia –que participa del consorcio que opera el bicing de París–, la alemana Nextbike y otra firma brasileña de mayor relieve, Sertell, que administra las bicicletas públicas de Río de Janeiro y San Pablo. No hubo, sin embargo, mayor interés de esas empresas y, en definitiva, se presentó una sola oferente: Tembici, que es fabricante de rodados de bajo costo y desembarca en Buenos Aires con sus auspiciantes ya cerrados.