Los querellantes en los jucios por crímenes de lesa humanidad de La Plata, entre los que se cuentan los procesos en los que fueron condenados el ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz y el ex capellán de la Policía Bonaerense, Christian Von Wernich, pidieron intervenir en los pedidos de los represores para ser incorporados en el cómputo del 2×1 tal como resolvió la Corte Suprema de Justicia en el cao del represor Luis Muiña. El pedido fue realizado en la mañana de este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata, donde ya se cuentan diez solicitudes de condenados en juicios por crímenes de lesa humanidad.

La abogada de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), Guadalupe Godoy, contó que invocando “el derecho a ser oídos”, todas las querellas solicitaron al TOF1 de La Plata que se les “corra vista”, es decir, que se les permita opinar, en las solicitudes cálculo de pena según la ley 24.390 (de 2 x 1) a los condenados en los procesos en los que fueron parte de la acusación.

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La presentación fue realizada por abogados de la Liga, Abuelas de Plaza de Mayo, APDH, CTA y la Asociación de Ex Detenidos, a quienes les confirmaron que, además de Etchecolatz y Von Wernich, pidieron el beneficio otros ocho represores condenados: los médicos Carlos Junio y Enrique Corsi, en el expediente Unidad 9; los civiles de inteligencia del Ejército, Claudio Grande -el que tiene el trámite más avanzado-, Raúl Espinoza, y Rufino Batalla, en causa por el centro clandestino La Cacha; un ex policía condenado en Circuito Camps y otras dos personas en juicios por apropiación de menores.

El TOF remitió a la Unidad Fiscal Federal de Delitos de Lesa Humanidad de La Plata para que se expida sobre el pedido de los represores Von Wernich y Etchecolatz, presentados por sus defensores el lunes. Los fiscales Marcelo Molina, Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira, tienen hasta el jueves para responder.

El trámite es un pedido de libertad condicional en el que los abogados de los represores solicitaron que se vuelvan a contar los años de detención con el criterio del dos por uno. Etchecolatz solicitó el beneficio en la causa por la que fue condenado a perpetuidad en 2006, el primer proceso por crímenes de lesa humanidad cometidos en la dictadura cívico militar tras la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto final. En represor fue beneficiado recientemente con la prisión domiciliaria en una de las causas que lo involucran, pero que aún no se hizo efectiva por otras condenas y otros juicios en trámite que se le siguen.

Godoy explicó que “tiene unificadas varias penas de reclusión perpetua, pero igual no podría recuperar la libertad por estar detenido con prisión preventiva a la espera de juicios”. Etchecolatz fue condenado a prisión perpetua en cuatro juicios al ser encontrado responsable de cientos de desapariciones forzadas, torturas y robos de bebés.

Por otro lado, el ex obispo castrense tiene una condena a reclusión perpetua a la que fue sentenciado en 2007 al ser hallado partícipe y coautor de secuestros, torturas y asesinatos, por lo que “si hicieran lugar a su pedido, con el nuevo cómputo de la pena podría salir en libertad”.
El sacerdote de la Iglesia Católica fue condenado a reclusión perpetua por 42 casos de secuestro, 31 de tortura y 7 homicidios calificados.