Las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires siempre fueron muy holgadas para el macrismo, sobre todo en las comunas del corredor Norte, donde el porcentaje de votos supera el 60 o el 70%. Sin embargo, también ganó en la mayoría de las comunas más pobres. Allí la diferencia fue menor, por debajo del 50%, pero se sostuvo la supremacía. Si se compara el escenario electoral de este año con los resultados de las legislativas de 2017, el Frente de Todos se enfrenta a una victoria de Vamos Juntos en las 15 comunas porteñas. Pero en relación con 2019, en las elecciones para jefe de Gobierno, el pronóstico es un poco más auspicioso, ya que en aquel año el frente opositor porteño pudo conseguir dos comunas.

Un poco de historia

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En las elecciones legislativas de 2017, la lista de Vamos Juntos, que tenía a Elisa Carrió como primera candidata a diputada nacional, tuvo un triunfo contundente: sacó el 50,93% de los votos. Casi 30 puntos abajo quedó Unidad Porteña, que llevaba a Daniel Filmus como cabeza de lista y obtuvo el 21,74% de los votos. En el tercer lugar quedó Evolución, encabezado por Martín Lousteau, con el 12,33%. En las 15 comunas, que reúnen a los 48 barrios que hay en la Ciudad, el primer lugar fue para la alianza macrista. La victoria fue arrasadora en la zona Norte donde sacó más de 60%. En la comuna 2 (Recoleta) sacó el 67,98%, en la 13 (Núñez, Belgrano y Colegiales), el 61,57% y en la 14 (Palermo), el 61,88 por ciento.

Si se hace un top five de barrios macristas según los resultados de 2017, en el primer lugar queda Recoleta, en el segundo Palermo y después Belgrano, Núñez y Colegiales; le siguen Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Monserrat y Constitución; y en el quinto lugar Villa Urquiza y Villa Pueyrredón. En el otro extremo del ranking, los más alejados del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta fueron Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano.

En esas elecciones Unidad Porteña quedó segunda en casi todas las comunas, excepto en la 13 y la 14, donde perdió con los radicales de Evolución, ahora aliados en Juntos. Donde el kirchnerismo mostró mejores resultados fue en los barrios de la zona Sur, donde los índices sociales y económicos son más preocupantes. Con mucha menos ventaja, el oficialismo porteño también ganó en los barrios más postergados, allí superó el 40% en promedio. En la comuna 8 (Villa Lugano, Soldati y Villa Riachuelo), Juntos por el Cambio le sacó 10 puntos de ventana a Unidad Ciudadana, mientras que en la 4 (La Boca, Nueva Pompeya, Parque Patricios y Barracas) la diferencia alcanzó los 15 puntos. Hay zonas en las que, si bien la diferencia entre las dos fuerzas fue de 20 puntos, Juntos por el Cambio osciló alrededor del 45% de los votos. Algunos ejemplos son la comuna 15 (Chacarita, Agronomía, La Paternal, Villa Ortúzar, Villa Crespo y Parque Chas), la 9 (Mataderos, Parque Avellaneda y Liniers), la 7 (Flores y Parque Chacabuco), la 5 (Boedo y Almagro) y la 3 (Balvanera y San Cristóbal).

Es en esos barrios donde el Frente de Todos podría sumar votos este año a través de la candidatura de Leandro Santoro. Las personas que habitan la zona Sur sufrieron el impacto económico de la pandemia, sobre todo por la informalidad del empleo. Además, son sectores para los que no se generaron políticas públicas de asistencia económica desde el gobierno porteño, algo que sí hizo el gobierno nacional a través del IFE, por ejemplo. Según un estudio del Centro de Estudios Metropolitanos realizado durante 2020, la mitad de los hogares de esos barrios tiene ingresos inferiores a la canasta básica. Si bien el salario promedio de toda la Ciudad es de $ 53.783, existe una gran diferencia entre el Norte ($ 67.537) y el Sur ($ 38.010). Tampoco se resolvió el problema de la conectividad para poder mantener la educación virtual durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Según el estudio, uno de cada cuatro niños, niñas y adolescentes que viven en la zona Sur y uno de cada dos que viven en villas no tienen computadora en sus casas.

Algo de esto se vio en las elecciones a jefe de Gobierno porteño de 2019, donde por primera vez el PRO no ganó en todas las comunas. Si bien Horacio Rodríguez Larreta hizo una excelente elección y ganó en primera vuelta, el candidato del Frente de Todos, Matías Lammens, se quedó con dos comunas: la 8 y la 4. La diferencia a favor del actual ministro de Turismo fue escasa, pero produjo un quiebre. En la primera obtuvo el 50,9% y en la segunda, el 45,3%. En el resto, el peronismo quedó segundo. Juntos por el Cambio mantuvo su predominio en las zonas más ricas y alcanzó el porcentaje más alto en la comuna 2, donde logró un 73,61%. También estuvieron muy cerca de ese número en la 13 y 14 (69,4% y 68,9% respectivamente).

A pesar de conseguir el 55,6%, Rodríguez Larreta no retuvo las 15 comunas como sucedió históricamente. En 2011, Mauricio Macri le ganó el balotaje a Daniel Filmus y quedó primero en todas las subdivisiones. Lo mismo pasó con Larreta en 2015, cuando se enfrentó a Martín Lousteau en la segunda vuelta.

En este escenario, el radical Santoro, que es visto como un muy buen candidato por las consultoras de opinión pública, se enfrenta con la figura de María Eugenia Vidal, que vuelve a la Ciudad con algunas críticas por dejar el territorio bonaerense. Claramente, la exgobernadora ganará la Capital, pero el Frente de Todos tiene el desafío de descontar puntos en las zonas vulnerables. Si bien Santoro tiene un alto porcentaje de desconocimiento, eso se puede capitalizar a su favor. Su imagen positiva está diez puntos por encima de la negativa, lo que sumado al desconocimiento en algunos sectores, le da margen para seguir creciendo. Las consultoras coinciden en que hay un 20% de personas que aún no definieron su voto y a las que el FdT deberá llegar para acortar distancia. «