El ministro de Salud, Ginés González García, denunció ayer el hallazgo de cuatro millones de dosis de vacunas vencidas -compradas durante la gestión de Cambiemos- en un frigorífico del barrio porteño de Constitución por un costo total de 1.400 millones de pesos, y su cartera informó que se iniciaron «las acciones correspondientes» junto a la Sigen para determinar el motivo por el que no se distribuyeron a las provincias.

Un día después, su antecesor, Adolfo Rubinstein, intentó explicar los motivos de lo que a simple vista resulta, al menos, una negligencia inentendible: «Eran tres millones y medio, no cuatro, y esto no es una auditoría que hizo Ginés (González García, actual ministro de Salud), es un relevamiento que hicimos nosotros en nuestra gestión, en mayo de 2019», aseguró Rubinstein en declaraciones a FM Metro.

Y aclaró que «la mayoría eran vacunas antigripales», tras lo cual explicó que «en 2016 hubo una gripe muy fuerte, y en la gestión del ex ministro Jorge Lemus (2015-2017), yo no estaba, se compraron muy justas las vacunas. Por eso, anticipando una temporada invernal en 2017 difícil, se hizo una compra mayor», aclaró el exfuncionario. Sin embargo, después argumentó que finalmente «la temporada fue más suave de lo previsto, por eso sobraron las vacunas».

Luego, Rubinstein señaló «si vos anticipás una gripe estacional fuerte, y repetimos los patrones del hemisferio norte, tenés que anticiparte para vacunar a los ancianos y niños, porque no podés quedarte sin vacunas», y sostuvo que «estamos hablando de 10 millones, tampoco se compró mucho demás, la gripe es muy imprevisible».

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