El comandante nacional de la policía boliviana, el general Yuri Calderón, una de las autoridades que pidió el domingo la salida del presidente Evo Morales, renunció este lunes y posibilitó así el levantamiento de los motines que subsistían en unidades policiales de todo el país, según informó el portavoz de la institución.

«El Estado Mayor de la policía le ha pedido la renuncia a Calderón y el comandante ha renunciado, ahora se aguarda la designación de un nuevo jefe interino, mientras tanto comienzan a normalizarse los servicios», dijo a reporteros el director de comunicación de la policía, Ruddy Uría.

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Medios reportaron que inmediatamente después del anuncio de la renuncia de Calderón, se observó la reactivación de la vigilancia policial en varias ciudades, especialmente en barrios de La Paz que fueron afectados en la noche pasada por una ola de actos vandálicos.

Calderón había perdido el mando efectivo de la policía desde el viernes en la noche, cuando estallaron motines en unidades policiales de todo el país que terminaron siendo un refuerzo notorio para las manifestaciones cívicas que exigían la renuncia de Morales.

El ahora excomandante policial se sumó en la tarde del domingo a los pedidos de dimisión de Evo.

Uría dijo que los jefes en funciones se hacían cargo de la reanudación de los servicios de seguridad, con participación plena de los 39.000 efectivos policiales del país.

“Vamos a organizar grupos en todas ciudades donde exista mayor violencia iremos a los focos plenamente identificado y retomar la ciudad. Pido a la ciudadanía que nos colabore, y a la gente que todavía no sabe que la democracia ha vuelto a nuestro país, que se abstengan de cometer excesos, vamos a proceder a detenciones, vamos a agarrar a todas las cabezas que están sembrando zozobra en nuestro país”, dijo José Luis Pereira, director nacional de los Bomberos, quien amenazó con reprimir a quienes se opongan al golpe de Estado: “Volvemos a retomar las calles con las fuerzas que así lo merezca. Lo que no queremos es confrontar, pero si la población que no está de acuerdo con este proceso de cambio -sí, este es un proceso de cambio, no el anterior- vamos a retomar la ciudad con la fuerza que amerite”.