El plenario se secretarios generales de la Corriente Federal de Trabajadores reclamó este miércoles a la conducción de la CGT un paro general antes de que termine marzo y un plan de lucha hasta alcanzar el objetivo de un cambio de la política económica favorable a los trabajadores, la reactivación del mercado interno, la pequeña y mediana empresa, y la industria nacional.

«Es urgente e ineludible fijar dentro del mes de marzo una fecha para el Paro General de 24 hs exigiendo un inmediato cambio en la política económica y la realización de negociaciones paritarias nacionales sin techo. Nuestra propuesta es hacerlo, por su significación histórica, el 30 de marzo», dice el comunicado emitido al final del encuentro.

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En otro párrafo del comunicado, la CFT expresa que «fijada la fecha de ese Paro General, acatando insistimos la decisión orgánica en ese sentido, es necesario y urgente, en la próxima semana, reunir un nuevo Comité Central Confederal para decidir cómo se continua un plan de acción una vez concretada la huelga,hasta alcanzar el objetivo de un cambio de la política económica favorable a los trabajadores, la reactivación del mercado interno, la pequeña y mediana empresa, y la industria nacional.

Antes de la difusión del comunicado, Héctor Amichetti, dirigente de la Federación Gráfica y miembro de la mesa de conducción de la CFT adelantó a Tiempo que «vamos a plantear que se fije fecha antes de fin de mes y sugerimos el 30 de marzo porque es una fecha histórica. El paro ya está resuelto por un Confederal y pedimos otro para la semana que viene para discutir, no el paro que ya está resuelto, sino su continuidad a través de un plan de lucha. Consideramos que el reclamo de ayer (por el martes) pone en juego la legitimidad misma de la CGT».

-¿Lo de ayer fue un error de cálculo? ¿El triunvirato no esperaba esa reacción?

-Ellos no estaban dispuestos a atarse a una fecha porque estaban a la expectativa de que el gobierno abriera una negociación. No tiene otra explicación. Teniendo mandato debían fijar una fecha y después que se caliente el gobierno si va a dar soluciones o no. Hay una situación de esperar que el gobierno abra una negociación. Pero no hay nada. Ayer hubo un reclamo unánime de la multitud. Que no intenten parcializarlo porque no fueron grupos aislados,  había un clamor por el paro. Nosotros tomamos esa lectura y reclamamos que se haga el paro a más tardar el 30 de marzo.

-¿Ellos tienen una fecha para tomar alguna definición?

-Se supone que tienen que convocar a una reunión de Consejo Directivo. Nosotros no estamos allí y por eso estamos planteando que a más tardar la semana que viene se convoque a un Confederal para discutir la continuidad. Estamos peleando contra todo el proyecto político y económico del gobierno. Además incluimos la problemática docente porque no les quieren abrir la paritaria nacional. La CGT no puede dejar el conflicto docente librado a un desgaste. Tiene que estar encuadrado en una lucha genera. 

-¿La vacilación está asociada al nivel de conflictividad que existe y el temor de que se les escape de las manos?

-Me parece que una parte de la conducción tiene expectativas que se abra una negociación con el gobierno y que la marcha de ayer lleve a resolver algunas cuestiones. No hay otra explicación. Si no tenés expectativas de que el gobierno va a modificar algo no podes quedarte en la movilización tenés que convocar al paro. Ahí está la diferencia. Nosotros no vemos que el gobierno vaya a modificar su política económica y algunos de ellos piensan que algunas cosas se pueden resolver. Es un tema pesado porque es de fondo, es político.

-¿Si no convocan al Confederal o le ponen fecha al paro, ustedes evalúan tomar medidas?

-Lo que nos parece riesgoso de ayer es que si pierde legitimidad la conducción de una central obrera se pone en juego la organización. Si no se avanza en estas medidas concretas nosotros ponemos en discusión toda la conducción de la CGT. O se avanza a paso firme con el mandato que vino de abajo, masivo, o se tiene que discutir un recambio de la conducción de la CGT. No hay otra. Primero planteamos esto porque no podemos ir un paso adelante. No hay margen para otra cosa que no sea un paro.

– ¿Ven la posibilidad de coordinar con la CTA o sectores del MASA un paro propio?

– Con esta posición que marcamos queremos ver cuántas organizaciones sindicales de la CGT responden a lo que las bases reclamaron. No queremos ir más allá. Necesitamos a toda la CGT o la inmensa mayoría de las organizaciones de la CGT, lo otro sería un paro parcial.