Al inaugurar una alcaidía en Florencio Varela, el gobernador Axel Kicillof cargó hoy nuevamente contra su antecesora, María Eugenia Vidal, por su política en materia penitenciaria y remarcó que «no hubo inversión» en las cárceles porque el tema «no les servía electoralmente».

Kicillof recordó que cuando asumió había una huelga de hambre en las cárceles bonaerenses «por el hacinamiento estructural y por la falta de pago a los proveedores de alimentos y medicamentos, consecuencia de la falta de inversión necesaria en un tema que fue postergado porque no servía electoralmente».

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

En este marco, el mandatario consideró que las soluciones de fondo llevan «mucho tiempo», más que los ciclos electorales. «Hay problemas que llevan décadas pero cuando a uno le toca gobernar uno puede hacerse el distraído, silbar bajito y dejar que la cosa se siga deteriorando», señaló y añadió que «una cosa es no hacer y no avanzar y otra es retroceder como ocurrió con el gobierno pasado».

Kicillof volvió así a criticar a Vidal, luego de haberla acusado ayer de «repartir sobres» para blindar su gestión en los medios. «Ojalá que cada cartel que pagaron, cada pauta, cada sobre que dieron, los hubieran usado para invertir en un patrullero, una cámara, medios e instrumentos para cuidar la seguridad», dijo el martes el mandatario durante un acto de entrega de 27 móviles policiales que compartió con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, en San Fernando.

La ex gobernadora respondió hoy y negó las acusaciones desde su cuenta de Twitter. «Nunca le di ningún sobre a nadie», escribió en un hilo de tweets y dijo que «no es serio hacer denuncias electorales después de un año y medio de gobierno, teniendo toda la información desde el primer día». También aseguró que toda la pauta otorgada «está registrada como establece la ley» y cerró con una frase que suele usar contra el Frente de Todos: «No todos somos iguales».

«Somos distintos»

La construcción del edificio de la nueva alcaidía que se inauguró hoy, junto a dos hospitales penitenciarios modulares y un Centro de Aislamiento Sanitario, había sido paralizada en 2019. En este punto, Kicillof mostró su diferencia con el gobierno de Vidal y sostuvo que su gobierno está terminando todo lo que Cambiemos dejó inconcluso. «Somos de la escuela de los hechos, no del marketing ni la publicidad”, subrayó.

Recordó la «pesada herencia» que recibió en materia sanitaria y la fragilidad que tenía el sistema de salud de la provincia cuando irrumpió la pandemia. «Recibimos un sistema de salud devastado, con obras sin terminar por motivos inconfesables», dijo y precisó que había 883 camas de terapia intensiva para toda la provincia y que en julio, a solo tres meses del comienzo de la pandemia, ya estaban ocupadas 884.

«Los que se llenan la boca hoy dándonos consejos tienen que explicar por qué no abrieron los cinco hospitales que estaban casi terminados», señaló el mandatario y se diferenció: «Nosotros somos distintos. Estamos terminando todas las obras que dejó neutralizadas, paralizadas, detenidas, con deuda, el gobierno anterior».

Las obras inauguradas hoy forman parte del Plan de Infraestructura Penitenciaria Provincial que se lanzó el año pasado y que prevé la construcción de 12 mil nuevas plazas hasta 2023 por 800 millones de pesos.