El juez de la Cámara Federal de Casación Penal Daniel Petrone reconoció en un escrito presentado en una causa judicial que tiene una “amistad íntima” con el exministro de Justicia Germán Garavano, uno de los exfuncionarios cuestionados desde el oficialismo por su supuesta participación en la “Mesa judicial de Cambiemos”.

Petrone es uno de los jueces que debe resolver si confirma los sobreseimientos de Cristina Fernández en las causas Hotesur – Los Sauces y el Memorando de Entendimiento con Irán. Tuvo ya varias intervenciones en causas relacionadas con exfuncionarios del gobierno 2003 -2015, entre ellas el sobreseimiento de todos los imputados por la Causa Dólar Futuro.

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Petrone admitió su “amistad íntima” con Garavano en el marco de un expediente en el que, justamente, el exministro macrista está acusado de haber favorecido y propiciado el “arrepentimiento” del monotributista Alejandro Vandenbroele para que declarara en contra del exvicepresidente Amado Boudou en la Causa Ciccone.

En febrero pasado, la fiscal federal Paloma Ochoa pidió la indagatoria de Garavano y también de Vandenbroele. Les reprochaba el incumplimiento de las condiciones para la permanencia del “arrepentido” en el Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados excediendo todos los plazos y límites fijados por la ley. El pedido incluía al exdirector de ese programa, Francisco Lagos.

Ochoa tenía delegada la investigación por decisión del juez Julián Ercolini. Muchos jueces deciden que –tal como lo establece el Código Procesal Penal reformado, que Macri suspendió por decreto a poco de asumir la presidencia- sean los fiscales los que investiguen y el juez solo controle el respeto del debido proceso y las garantías constitucionales.

Sin embargo, en cuanto Paloma Ochoa pidió la indagatoria, Ercolini decidió reasumir él la investigación. Nunca resolvió el pedido de indagatoria de Garavano.

La fiscal Ochoa investigó y determinó que Vandenbroele percibió fondos para su mantenimiento y gastos personales durante dos años y tres meses, cuando según la ley el plazo máximo para ese tipo de erogaciones es de seis meses. ¿Cuántos fondos públicos recibió de parte del gobierno de Cambiemos? Un total de 4.478.559 pesos. Vandenbroele ingresó al programa en noviembre de 2017. Para ese entonces, el dólar blue cotizaba en torno a los 18 pesos. Es decir que Vandenbroele percibió unos 250 mil dólares en ese lapso. La cuenta puede variar porque la economía inflacionaria durante el gobierno de Cambiemos seguramente alteró esos valores.

Pese a que se mueve con la agilidad de una tortuga con artritis, la causa sigue activa. Y uno de los condenados en la Causa Ciccone, Rafael Resnick Brenner, recusó al camarista federal Mariano Llorens, a quien había denunciado en otro expediente previo a que se iniciara la causa por la situación de Vandenbroele y Garavano.

Llorens rechazó la recusación, pero Resnick Brenner apeló la medida y ese recurso fue a parar a la Sala de la Cámara de Casación que integra Petrone.

“De las constancias del sistema informático surge que Germán Garavano se encuentra incluido en el listado de partes de la presente causa CFP 514/2020 en calidad de imputado. Así ello, teniendo en cuenta el presupuesto previsto en el artículo 55, inciso 11, primera parte del Código Procesal Penal, y en función de lo allí dispuesto, corresponde que me inhiba de intervenir en las presentes actuaciones”.

El lenguaje utilizado por Petrone es críptico y tiene la opacidad de las cosas que no se dicen claramente. El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, pidió recientemente a los jueces de todas las instancias que hablen claro, para que el común de la gente entienda.

El artículo 55 del Código Procesal se refiere a los “motivos de inhibición”; el inciso 11 determina que un juez debe apartarse de un expediente “si tuviere amistad íntima, o enemistad manifiesta con alguno de los interesados”. Amistad o enemistad. Petrone dijo que se inhibía por lo que dice la “primera parte” de ese inciso, es decir “amistad íntima”. Se podía decir más fácil. He aquí la traducción.

Daniel Petrone, Diego Barroetaveña y Ana María Figueroa son los jueces que deben decidir, en fecha aún por establecer, si confirman o revocan el sobreseimiento generalizado en la causa por la denuncia del difunto fiscal Alberto Nisman sobre el supuesto encubrimiento del gobierno de CFK a los acusados por la voladura de la AMIA.

Garavano fue ministro de Justicia cuando, durante el juicio oral por encubrimiento real del ataque a la mutual judía, por orden del gobierno de Macri se decidió no acusar a los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. Como consecuencia de ello, se disolvió la Unidad de Investigación del Atentado a la AMIA y su titular, el radical Mario Cimadevilla, fue defenestrado públicamente. Garavano cambió a los abogados que representaban a la querella del Estado y pese a que no acusaron a los exfiscales Mullen y Barbaccia, ambos fueron condenados en primera instancia. Aunque el fallo es del 19 de febrero de 2019, la Cámara de Casación –el tribunal que integra Petrone- aún no confirmó ni revocó ese fallo. El expediente, simplemente, está en letargo.

Petrone también debe intervenir en la causa en la que fueron sobreseídos Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos (entre otros muchos imputados) por el delito de “lavado” en la administración de las sociedades hoteleras familiares Hotesur y Los Sauces. Allí, la defensa de los imputados pidió la confirmación de los sobreseimientos y el fiscal Mario Villar –un hombre afortunado, que durante los cuatro años de Macri registra compras de más de 360 mil dólares- pidió la anulación del sobreseimiento y la realización del juicio.   «