El mes que empieza mañana -1º de Mayo, Día del Trabajador- estará cargado de definiciones. Una serie de acontecimientos que tendrá como protagonista, otra vez, a Cristina Fernández. A su regreso de la gira por Europa, la ex presidenta sumará el factor territorial –el contacto cara a cara en los espacios públicos- a la comunicación a distancia a través de Twitter, Facebook y su canal propio en Telegram. Tampoco se limitará a las apariciones esporádicas en el Instituto Patria. Cristina levantará el perfil hasta convertirse en un actor de la campaña que se avecina. Esa suerte de reaparición en los primeros planos no implica, sin embargo, que vaya a ser candidata. Aunque tampoco se lo descarta. En todo caso, caminará la provincia como si lo fuera. Es parte de su compromiso con el frente electoral organizado alrededor del peronismo bonaerense. Su regreso a la escena, según pudo saber Tiempo, no estará ajeno a una fecha patria, plena de simbolismos: el 25 de mayo. 

Los movimientos de Cristina serán determinantes para la decisión que debe tomar uno de los dos polos de poder que se viene tejiendo en ‘la provincia’. Lo componen el PJ de La Matanza, representado por el tándem Verónica Magario-Fernando Espinoza; Máximo Kirchner, como articulador con el (resto del) cristinismo; el jefe local de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde -quien aspira a ser candidato a gobernador de Buenos Aires en 2019 y, por eso, aboga por la unidad partidaria-; más una porción significativa de los intendentes peronistas del GBA. Frente a ese espacio, Randazzo apuesta a la incidencia del voto independiente mientras mantiene el respaldo de un alcalde importante en la 1era sección electoral (norte y oeste del Conurbano), Gabriel Katopodis; del Movimiento Evita (aunque Jorge Taiana reprochó en público ese alineamiento y se retiró de la dirección), de varios sindicatos fuertes. Randazzo tiene arraigo en la dirigencia del interior bonaerense, con eje en la 6ta sección, y también en La Plata. El exministro asegura que nunca competirá por fuera del PJ. 

La apuesta del primer espacio del peronismo –el eje Matanza/Cristina- es reducir la red de apoyos de Randazzo entre los intendentes. En última instancia, el objetivo es generar las condiciones para que se selle una lista de unidad. Eso es lo que se juramentaron los comensales que compartieron un asado el martes pasado en la casa del diputado camporista Juan Cabandié en el barrio de Caballito: en ese lugar, propuesto por Máximo Kirchner, suelen hacerse reuniones políticas. La propia CFK supo asistir a alguno. 

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El martes próximo, los bonaerenses volverán a verse las caras alrededor de la parrilla porteña. Con bastante anticipación, los miembros de ese grupo abordaron algunos aspectos organizativos del calendario electoral: se habló de diseñar una campaña ‘diferenciada’ para el interior provincial y el primer cordón del GBA; se trabaja para competirle a Cambiemos «con sus propias armas y en el terreno que mejor se mueve» (el uso de redes sociales y la instalación de hashtags). También se debate qué denominación tendrá la coalición nac-pop en PBA: los más kirchneristas prefieren que se mantenga el sello FpV, otros proponen Unidos por la Argentina. Una opción de consenso sería que los dos nombres figuren en la boleta. 

En el randazzismo, por el contrario, pretenden concentrar el debate en la realización de las PASO. El exministro tiene como sus hombres de mayor confianza al exintendente de Villa Gesell y exsubsecretario de Transporte, Javier Rodríguez Erneta, y a su histórico vocero, Juan Belén. La apuesta de ‘Florencio’ es que Cristina finalmente no se postule y que el rival a vencer sea Daniel Scioli. El exgobernador, en efecto, ya se mueve como candidato: contrató a una consultora de opinión pública para que trabaje en exclusividad en las próximas semanas. El principal argumento de Randazzo es que el adversario es Mauricio Macri pero que para enfrentarlo en las urnas no se puede apelar a quienes, según su lectura, “llevaron al peronismo a la derrota de 2015”. El ex funcionario del FpV, que tuvo a su cargo la renovación de los trenes y la modernización de la entrega de pasaportes y documentos, rompió el mutismo público en la última semana: lo hizo con un video filmado en una reunión con los intendentes Eduardo «Bali» Bucca (Bolívar), Juan Zabaleta ( Hurlingham), del Grupo Esmeralda, más otros allegados. El viernes pasado se subió al tren Roca y viajó como un pasajero más entre City Bell y Berazategui. Es el primer indicio de lo que promete como “una campaña no tradicional”, de mucho contacto directo con los votantes, que se complementará con un uso intensivo de las redes. 

Mayo será intenso.«