El presidente de la Convención Nacional de la UCR, Jorge Sappia, se diferenció de la postura oficial y definió como un “golpe de Estado” el proceso que culminó con la renuncia de Evo Morales en Bolivia.

“Esto es un golpe de Estado que pone en riesgo la estabilidad democrática en América Latina. La actitud de la cancillería argentina responde a un prejuicio ideológico, no es una posición institucional”, sostuvo el dirigente radical, en diálogo con Somos Radio.

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“Los radicales no tienen nada que ver con Juntos por el Cambio, y esto es una oportunidad para plantearlo”, amplió sobre el futuro de la relación entre el radicalismo y la coalición oficialista.

“Creo que Evo tuvo el pecado de intentar perpetuarse en el poder, pero pese a ello fue un gobierno positivo en todos los indicadores”, precisó.

El mismo domingo, el titular del bloque de la UCR en Diputados, Mario Negri, repudió «toda intromisión militar en la vida política de Bolivia ya que esto es sólo compatible con golpes de Estado» y aseguró que «la crisis actual se resuelve con el regreso a la institucionalidad, convocando a elecciones limpias y transparentes, tal cual lo ha señalado la OEA».

Otro miembro de Cambiemos, ya no de la UCR, también se diferenció de la postura del gobierno nacional. Fue el diputado nacional Daniel Lipovetzky, quien sostuvo n diálogo con El Destape Radio: “Es un golpe de Estado, hay que repudiarlo y no puede haber grises”.