En la recta final de la campaña, la precandidata a diputada nacional del Frente de Todos en la Provincia, Victoria Tolosa Paz, se muestra confiada para el próximo domingo: asegura que “el termómetro de la calle” le indica que van a ganar.

En un parate de su frenética agenda, la extitular del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas le cuenta a Tiempo cuáles son sus proyectos para el Congreso, habla de su frase sobre el sexo y el peronismo que generó polémica mediática y del debate que no fue con su rival de Juntos, Diego Santilli: “Se esconde porque le resulta incómodo hacerse cargo de su propio espacio político”, dispara.

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También opina de los candidatos libertarios y de su incidencia en los jóvenes: “Es una agenda más porteña, no veo que ese discurso penetre ni en los grandes conurbanos ni en el interior de la Provincia para nada”. ¿Y Florencio Randazzo? “Lo veo muy debilitado”, señala y remata: “No hay espacio para una tercera vía”.

–¿Cuál es el primer proyecto que quiere presentar en el Congreso?

–El primer proyecto, que presentaremos de manera conjunta con el diputado Eduardo Valdés el 10 de diciembre, es el que crea el Registro Único de Titulares de Servicios Públicos Esenciales, buscando una segmentación que nos permita dejar de gastar dinero en subsidios a la energía y poder trabajar para que el acceso al gas, la luz, el agua no sea tan desigual en Argentina. De ninguna manera vamos a poder segmentar las tarifas teniendo el nivel de dispersión en la construcción de datos que tenemos. Hoy, cada cooperativa de agua, de luz o de gas factura al usuario como le parece y los campos no son compatibles con la información que maneja el Estado, con lo cual organizar un registro de titulares de servicios básicos es una tarea que estamos impulsando con fuerza de ley. También estamos trabajando en dos leyes más: una de promoción y de incentivo fiscal al complejo agroindustrial en la Argentina, incentivos para lograr mayor valor en origen de productos que se puedan exportar, y otra de incentivos fiscales a las inversiones en turismo.

–El debate entre candidatos ya quedó para después de las PASO…

–Sí, porque Santilli no quiere debatir. En principio, él dijo que no porque tenía una Primaria y se olvidó de que es una Primaria abierta, no es cerrada ni partidaria, es abierta a toda la población. Por eso no tiene excusa: debería haber debatido antes de las PASO, pero sigue insistiendo con que él tiene una interna.

–¿La idea es hacerlo en una universidad pública? ¿En la TV?

–Sería muy bueno que sea en un campus universitario, en la Unsam, o la Untref, o cualquier universidad pública de la Provincia y que, por supuesto, pueda ser televisado. Tampoco me niego a que sea en uno, dos o tres canales de TV acordados para generar pluralidad. No puse trabas ni condiciones, no dije acá sí, acá no, simplemente Santilli dijo que no.

–¿Por qué cree que Santilli dijo que no y Manes aceptó el desafío?

–Porque Manes no carga con la mochila que carga Santilli. Manes puede ir más libre, diciendo que inicia su carrera política para sumar otro punto de vista adentro de Juntos. Aunque expresa el mismo proyecto de país, no carga con la responsabilidad o con la incomodidad, por ejemplo, de Santilli, de hablar de seguridad en la Provincia. La equiparación del salario de los policías bonaerenses a los de la Federal hace un año y la compra de equipamiento por 38 mil millones de pesos salieron de fondos nacionales. En ese momento, Santilli y (Horacio Rodríguez) Larreta dijeron en conferencia que les parecía una barbaridad la quita de la coparticipación a la Ciudad. Eso le preguntaría a Santilli en un debate: ¿de qué seguridad me habla?, ¿de la seguridad que él ayudó a desfinanciar en sus posiciones porque decía que le parecía incorrecto?, ¿a quién defiende: a los porteños o a los bonaerenses? Tiene que contestar muchas cosas que prefiere no contestar. Es parte de un equipo político que gobernó la Provincia con (María Eugenia) Vidal y fueron los que no abrieron hospitales, los que dijeron que los hijos de los trabajadores no llegan a la universidad… Eso le resulta incómodo: hacerse cargo de su pasado reciente y de su propio espacio político, y por eso se esconde.

–¿Por qué generó tanta polémica su frase sobre “garchar”?

–Todavía no sé, no le encuentro explicación a que una palabra tan utilizada en los hogares donde hay hijos de la edad de los míos –de 27, 26 y 23 años– pueda ser noticia durante dos días en la política. Supongo que eso más la palabra goce, disfrute, en boca de una mujer todavía a algunos les produce escalofríos. Me impresiona un poco. Hay que leer la frase de Tolosa Paz en el marco de la entrevista, ¿no? En ese marco, le puse un poco de chispa a lo que siento que sintieron los jóvenes durante mucho tiempo. Y esto es que la pandemia, el Covid, no Alberto (Fernández), Cristina (Kirchner) o Axel (Kicillof), produjo cambios enormes en las juventudes y que claramente no es la vida que quieren: el barbijo, el distanciamiento, el no baile, no recitales, no masividad. Es todo lo que ellos quieren y estuvo limitado acá y en el mundo.

–Las encuestas le dan un triunfo al Frente de Todos por 5 ó 6 puntos, ¿qué números manejan ustedes?

Estamos confiados con el termómetro de la calle. Trato de no ver encuestas porque hay de todo tipo y color, algunas operadas, otras más serias. Trato de no mirarlas, de tener el termómetro que me indican tantos años de militancia y de estar en la calle al lado de los trabajadores, de los empresarios, de los diferentes sectores donde veo que va a haber un acompañamiento importante a la reafirmación del rumbo de la Argentina con Alberto, con Cristina y el gobernador. Siento que nadie quiere, o que las grandes mayorías no quieren volver al pasado, y cuando digo mayorías hablo de los sectores productivos, de las fuerzas vivas que no conocen de timba, de fuga, de especulación financiera, sino que conocen de sistemas productivos y que ven que esta es la fuerza política que puede poner a la Argentina de pie.

–¿A qué atribuye el alto número de indecisos?

–En las elecciones intermedias, la gente suele permitirse jugar hasta el último minuto un poco más. Nosotros venimos de perder en todas las intermedias, desde 2005 que no ganamos y es todo un desafío. Perdimos en 2009 pero ganamos en 2011, perdimos en 2013 y luego en 2015, pero volvimos a ganar en 2019, con lo cual digo que en las intermedias la gente cambia sus posiciones en función de ampliar las voces en el Congreso y creo que es un error en una Argentina que tiene que avanzar. Por eso, no solamente convoco a apoyar al Frente sino a que seamos conscientes de que ese voto puede hacer posible un mayor dinamismo en la recuperación económica de la Argentina. Sin las mayorías que necesitamos en el Congreso, avanzar en algunas leyes importantes para crecer y desarrollarnos puede ser un poco más complejo.

¿Cree que, como muestran algunas encuestas, hay una tendencia de los jóvenes a elegir las opciones de derecha?

–No tengo claro qué ocurrirá con (Jose Luis) Espert y (Javier) Milei. Lo asocio a los jóvenes de las grandes urbes, no veo esa potencia en el interior de la Provincia, en los grandes conurbanos. Me parece que es una agenda más porteña, más de grandes ciudades donde, teniendo algunas cuestiones bastante resueltas, te podés dar el lujo de pensar que “para qué quiero al Estado”. Creo que ahí prende más fuerte el discurso. Y cuando rascás… Milei, que viene a combatir cualquier intervención estatal, es un tipo que vivió como asesor del exdictador de Tucumán, Domingo Bussi. Entonces, ahí te das cuenta de que tienen esos principios que imploran las libertades y luego han vivido del Estado, han asesorado a dirigentes políticos. Me parece que ahí también hay una debilidad en los candidatos y se va notando. Pero no veo una penetración de esa agenda en los grandes conurbanos ni en el interior de la Provincia para nada.

–¿Cómo lo ve a Florencio Randazzo?

Muy debilitado. No hay espacio para la tercera avenida. Hay una polarización muy grande que se nota en la calle y que, después de las PASO, va a ser mayor.

–¿Cuál es el mensaje para los que están enojados o desencantados con el gobierno?

Que entendemos que pueden sentir que en 19 meses todavía no les transformamos la vida ni pudimos hacer todo lo que quisiéramos hacer pero que, claramente, necesitamos avanzar y reafirmar el rumbo. Tuvimos que sentar prioridades para ganarle a esta pandemia, pero no vamos a detenernos hasta transformarles la vida a aquellos que siguen apostando a la inversión, al desarrollo, a que haya más trabajo. Hicimos muchas cosas pero faltan muchísimas más. Argentina empieza a crecer, se empieza a generar empleo privado registrado, se crearon 33 mil puestos de empleo industrial y eso tiene que ver con decisiones políticas que hemos tomado. Nos animamos en pandemia a modificar leyes importantísimas: la alícuota del impuesto a los Bienes Personales, la quita del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores, la modificación de las alícuotas a las pymes. Estamos construyendo una matriz impositiva progresiva y también vamos fortaleciendo al fisco.

–¿Qué se pone en juego en las elecciones? –Se ponen en juego los dos proyectos de país, como lo expresó el presidente. Hay dos caminos muy claros para nosotros: quienes estamos en el Frente de Todos y creemos en el camino de la producción, de la inversión y del desarrollo, y quienes están ofreciendo lo mismo que en el pasado reciente: timba, especulación, fuga de capitales y paraísos fiscales que son el abc de Cambiemos.