La Cámara de Diputados bonaerense aprobó este martes el proyecto de Presupuesto 2018 enviado por el Ejecutivo provincial, que prevé 630.000 millones de pesos de gastos con un endeudamiento de 85.000 millones de pesos, y la ley de proyecto Impositivo, que establece un aumento del Inmobiliario Rural y bajas en el impuesto a los Ingresos Brutos.

Tras la votación, Diputados giró el proyecto al Senado provincial para su tratamiento esta misma noche.

El oficialismo está confiado en tener los votos para llegar a los dos tercios que necesita para aprobar la autorización de endeudamiento que supera los 85 mil millones de pesos. El paquete saldría con las manos de los legisladores del massismo, el GEN, el randazzismo y buena parte del peronismo no kirchnerista. Para convencer a intendentes del peronismo, el Ejecutivo sumó a última hora 3200 millones de pesos que serán coparticipados por la actualización del Fondo del Conurbano. 

La sesión en Diputados está prevista para las 15 y en el Senado para las 16. El presupuesto, que ingresó en la cámara baja el 27 de octubre, contempla gastos totales por 630 mil millones de pesos para 2018 e incluye un pedido de endeudamiento de más de 85 mil millones: 58.890 millones de pesos, más 3 mil millones en Letras del Tesoro, más 1.005 millones de dólares de organismos internacionales para «continuar con el plan de obra pública», según argumenta el Ejecutivo. A diferencia de los años anteriores, el presupuesto no incluye el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) por el que los municipios ejecutaban pequeñas obras en sus distritos. 

La ley impositiva, en tanto, prevé entre sus puntos más importantes una suba promedio del 56% para las partidas del Inmobiliario Urbano y del 50% para el Inmobiliario Rural, dos medidas que generaron el rechazo de todas las asociaciones de consumidores y también de las entidades del campo. En contrapartida, baja la alícuota de Ingresos Brutos para distintas actividades. 

El tercer proyecto es el nuevo régimen de responsabilidad fiscal para los municipios por el que Vidal busca que los municipios ajusten gastos, deuda y personal si quieren recibir asistencia financiera y permisos de endeudamiento de la Provincia. Aunque la adhesión es voluntaria, fue duramente criticado por los intendentes peronistas por entender que vulnera la autonomía municipal. No está claro si habrá cambios en la letra chica del proyecto. 

Los puntos más cuestionados y en los que el Ejecutivo aceptó cambios son la cláusula que fija que el 85% de los recursos del Fondo Educativo Nacional sean destinados a reparar escuelas provinciales y dejen de ser de libre disponibilidad como ocurre hoy. En este caso, se dispuso bajar ese número al 40% para los municipios del interior y al 50% para los del Conurbano. 

Para compensar la eliminación del Fondo de Infraestructura, los intendentes peronistas negociaron ayer hasta última hora obras puntuales para cada distrito (dentro del presupuesto general que le tocará al Ministerio de Infraestructura) y la coparticipación de 3200 millones de pesos correspondientes a los 20 mil millones extra que recibirá la provincia si el jueves todos los gobernadores firman el pacto fiscal por el que se elimina el Fondo del Conurbano, con sendos cambios en el impuesto de Ganancias y al Cheque. Serán de libre disponibilidad. No es una concesión ya que la Provincia está obligada por ley a coparticipar de manera automática el 16,14% de esos recursos a las comunas. Lo que no compartirá con los intendentes son los 20 mil millones restantes que el gobierno nacional le enviará a Vidal por asignación específica del Tesoro por este mismo concepto en 2018. 

Rechazo 

Diputados y senadores de los bloques kirchneristas de ambas cámaras ya anticiparon ayer que votarán en contra del paquete. A través de un comunicado titulado “El presupuesto y las reformas del ajuste en la provincia”, el bloque de diez senadores del FpV-PJ y 10 diputados de los 17 que integran el bloque kirchnerista -hay dos bloques peronistas más- anticiparon que no votarán el endeudamiento ni el presupuesto. 

“Desde que asumió María Eugenia Vidal al frente de la gobernación bonaerense endeudó a la Provincia en cerca de 5.300 millones de dólares, una cifra similar a la deuda externa de India, el sexto país con mayor PBI del planeta. Como si fuera poco nos propone seguir endeudándonos, aumentando la toma de deuda en un 30% con respecto al ejercicio anterior. Al mismo tiempo, durante 2017 subejecutó las partidas en áreas clave como Salud, Desarrollo Social y las políticas de género. La ecuación es simple. Vidal toma deuda a niveles históricos y desatiende las necesidades del pueblo”, sostuvieron en el arranque del comunicado. 

También cuestionaron duramente el acuerdo con gobernadores por el que la Provincia recibirá 40 mil millones en 2018 por la actualización del Fondo del Conurbano. “La incertidumbre respecto al destino y utilización de los nuevos ingresos exige que retiren los proyectos de presupuesto presentados y actualicen la totalidad del reparto de la renta federal, la ANSES y las provincias. Así las cosas, si la provincia no reconfigura el presupuesto 2018 bajo estas nuevas condiciones macrofiscales podríamos confirmar nuestra preocupación por el afán de la Gobernadora de disponer y asignar discrecionalmente los recursos”, sostuvieron. 

El comunicado fue firmado por los diputados Rocío Giaccone, Miguel Funes, Gabriel Godoy, Lauro Grande,Lucía Portos, Santiago Revora, José Ignacio Rossi, César Valicenti, Avelino Zurro y Juan Debandi, y los senadores Daniel Barrera, Sergio Berni, Gervasio Bozzano, Santiago Carreras, Cecilia Comerio, Darío Díaz Pérez, Mónica Macha, Juan Manuel Pignocco, Magdalena Sierra y Federico Susbielles.