El suspendido fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, consiguió el apartamiento del juez de la Cámara Federal de Casación Carlos Mahiques por “temor de falta de imparcialidad”, ya que en el pasado investigó una causa en la que estuvo involucrado uno de los hijos del magistrado y – argumentó – persisten viejos rencores y enemistades.

Bidone, procesado como parte de la banda del falso abogado Marcelo D’Alessio, y Mahiques se conocen desde hace más de 20 años. El fiscal era secretario cuando le tocó investigar un accidente de tránsito por el que Juan Bautista Mahiques, hijo del hoy juez de Casación, resultó imputado por el delito de “lesiones” que sufrieron dos personas.  A partir de la investigación que llevó adelante el hoy fiscal suspendido – según explicaron sus abogados defensores – se generó una situación de tirantez que aún persiste.

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“En diciembre de 1999, a consecuencia de un accidente automovilístico, uno de los hijos de Mahiques, de nombre Juan Bautista, resultó imputado en una Investigación Penal Preparatoria debido a lesiones que sufrieran dos personas (Mariana López era una de ellas). La Fiscalía instructora que intervino fue la 6 de Mercedes, y en ella Bidone cumplía funciones de Secretario. En atención a que Juan Bautista Mahiques fue indagado y requerida la elevación de la causa a juicio por parte del Fiscal Héctor Zunino, Carlos Mahiques se enojó profundamente con Bidone, enfado que fue puesto de manifiesto repetidamente, a través del tiempo, a distintos profesionales y funcionarios del ámbito judicial, como también a personas del entorno social en común”, explica la recusación.

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Mahiques padre -añade la defensa de Bidone- comentó entre sus cercanos “que esperaba otra conducta de parte de Bidone para con su hijo”.

Bidone describió relaciones profesionales y familiares que intentaron infructuosamente reconciliarlo con los Mahiques, “manteniéndose el encono hasta nuestros días”.

“Mahiques le ha hecho saber, a través de distintas personas, que ese malestar continúa hasta la actualidad. En una reunión de unas siete personas en 2015, en la que coincidieron Bidone y Juan Bautista Mahiques, en varias ocasiones este último le transmitió a nuestro asistido que su padre continuaba estando muy enfadado por cómo había actuado en aquella causa penal, agregando que en lo que a él hacía, dicha experiencia aún no la había podido superar”.

Carlos Mahiques había ayudado a Bidone en su carrera. Según se desprende de la documentación que figura en el expediente, “en 1998, estando a cargo de la Secretaría de Investigaciones del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Mahiques designó a Bidone en el cargo de Supervisor de la Instrucción de Sumarios Judiciales (se trató de un contrato semestral). Sólo tres abogados fueron los nombrados. Junto a Bidone, también cumplieron esa función Ignacio Gallo (en la actualidad es Camarista en la Justicia Provincial con asiento en Ciudad de Mercedes) y Sebastián Sampol (se desempeña Defensor Oficial en la misma jurisdicción).

“El padre de Carlos Mahiques fue compañero de estudios y amigo del abuelo de Juan Ignacio Bidone, y que la madre de este último, mantuvo una estrecha amistad con Blanca Richini, madre del magistrado”.

La defensa de Bidone, a cargo de Diego Alvarez Bognar y Gustavo Daguerre Báez Peña, advirtió que “cuando se encuentra comprometida la imparcialidad e independencia de un magistrado -o exista sospecha o miedo cierto de esa posibilidad- deberá resolverse su apartamiento del conocimiento de la causa en que pueda verse afectado”. Y citó jurisprudencia de la Corte Suprema: “Si de alguna manera puede presumirse por razones legítimas que el juez genere dudas acerca de su imparcialidad frente al tema a decidir, debe ser apartado de su tratamiento, para preservar la confianza de los ciudadanos – y sobre todo del imputado- en la administración de justicia, que constituye un pilar del sistema democrático”.

Mahiques recogió el guante y se excusó de seguir interviniendo en la causa, la primera que desnudó prácticas de inteligencia ilegal con fines persecutorios políticos durante el gobierno de Cambiemos. Pero previo a ello negó la existencia de la enemistad y, menos aún, de parcialidad a la hora de tomar decisiones como juez. “La sorprendente reconducción a circunstancias presuntamente acaecidas más de 20 años -que hacen temer al inculpado que, de mi parte, mantenga una disposición subjetiva adversa-, no son sino falaces e indemostrables conjeturas carentes de toda verosimilitud”.

“En cualquier caso – agregó Mahiques padre -, la forzada retrospección que fundamenta el planteo no trasunta sino una sesgada y antojadiza versión de la realidad y de una imaginaria trascendencia que nunca asigné ni al comportamiento ni a la persona del procesado por un hecho culposo – finalmente sobreseída- que involucró en el año 1999 a uno de mis hijos”.

Mahiques puso “a consideración” de sus pares la excusación y aclaró: “el tenor de los términos (de la recusación) me ocasionan una situación de violencia moral”.