En el horario central de la TV, Juana ahora se llama Juan

La televisión contemporánea se ha convertido en un catalizador de los cambios que experimenta la sociedad, y por estos días, en la pantalla local, es 100 días para enamorarse la tira que ha acaparado la atención del público instalando la problemática de género en horario central.
20 de Septiembre de 2018

En la historia escrita por Ernesto Korovsky, Silvina Frejdkes y Alejandro Quesada, Maite Lanata interpreta a Juani, una adolescente que le comunica a sus padres la intención de adoptar una nueva identidad de género. El programa, el más visto de Telefe, recibió días atrás un reconocimiento por parte de la Legislatura porteña. “En un principio no estábamos seguros de que lo que íbamos a proponer podía llegar a funcionar tanto. Se trata de una temática nueva en nuestra sociedad, que tiene hasta su propio vocabulario, y esas son cosas que tuvimos que absorber también. Como autores, no pensábamos que iba a trasformar esta historia en algo tan convocante”, asegura Korovsky en diálogo con Tiempo.

–¿Cuál fue el elemento disparador que los llevó a incluir en la trama la historia de Juani?

–La necesidad de contar otras historias. Hay que tener en cuenta que cosas que antes llamaban la atención, hoy ya no lo hacen. Por ejemplo, la pérdida de la virginidad de la protagonista o el debut sexual de un adolescente en nuestra sociedad es algo que hoy cuenta poco. Estas historias reflejan un nuevo momento de los adolescentes porque en algún momento deben decidirse por una identidad, si están cómodos con su cuerpo o qué les gusta. Esas preguntas están inmersas en lo que piensa Juani por eso en un momento pide que lo llamen Juan para cambiar de una vez.

–La tira expuso una temática que rápidamente generó adhesión. ¿Pero cuál es la mirada habitual de la tevé sobre la identidad de género?

–El medio captó con interés ese factor en relación a lo diferente. En Estados Unidos se transformaron en tendencia varias ficciones que tocan el tema, como This is us, que generaron un interés genuino. Ahí los jóvenes observan con una naturalidad esos temas que a otros grupos sociales todavía les cuesta. Hay un camino nuevo que se está recorriendo en la Argentina. Otra serie que tiene esos quiebres es Transparent, que trata sobre un hombre grande que transiciona hacia el sexo femenino. En el mundo hace rato que se está tratando el tema. Hace poco miraba a Maite Lanata haciendo de Juan en un ensayo y pensaba en Juana de Arco. Tal vez ahí pudo haber habido un tema de transición sexual porque la historia cuenta que ella se vestía de hombre para conducir la batalla y fue quemada por bruja y por vestirse de hombre.

–¿Entre los autores realizaron algún trabajo de campo especial para delinear ese personaje?

–Yo entré un poco más tarde al programa, pero se investigó de la mano de diversas asociaciones que analizan cuestiones de género y también hablamos con colectivos de chicas y chicos trans. En el programa mostramos a esos chicos, y lo que pasó fue que eclipsaron a todos por el interés que generaron. Pienso que ese interés tiene que ver con que la gente percibe que hay cosas nuevas y, por lo tanto, eso se vuelve atrayente, con mucho poder en la
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