Albóndigas de carne y morcilla

Por: Natalia Kiako

Amantes de la carne. La receta de esta semana para los lectores de Tiempo Argentino

Queridos lectores veganos y vegetarianos: les quiero contar que los aprecio y los respeto muchísimo, y me encanta hacer recetas para ustedes. También les quiero pedir de corazón… que salteen este post, en nombre de nuestra bella amistad. Es que tengo otros amigos nada veganos y nada vegetarianos, que justo van a agradecer lo que sigue. Es por el bien común, de verdad se los digo. Atenta y cariñosamente.

Resulta que acabo de inventar unas albóndigas descollantes de ricas, y a la vez una ametralladora contra la anemia, así nomás. (Si algún vegano desprevenido siguió leyendo, le mando otro saludito y le digo que sí, que ya sé, que se puede combatir la anemia plenamente desde el mundo vegetal. Pero en nombre de la diversidad, justo hoy le tocaba a los carnívoros).

Esta es una adaptación de mis hamburguesitas básicas, con un invitado de honor: morcilla. En otros países, me entero, la llaman “moronga” (voy a autocensurar una cantidad de chistes malos que pujan por salir al exterior, agradézcanlo), “prieta”, o “relleno”. Y como todos saben, está llena de hierro y de GUSTO.

No hay más historia ni más rulos. Simplemente mezclás todo y armás pelotitas. Las cuales terminan en tu plato como un manjar doradito, cremoso y muy pero muy sabroso, que le da una patada eléctrica a los glóbulos rojos… y al espíritu, vea. Un toque de limón que le queda de perlas, y nada más.

Ingredientes:

(para dos muy hambrientos o tres más delicados)

– ½ kilo de carne picada magra

– 2 morcillas chicas,

– 1 cebolla rallada (si querés picala, para mí es más fácil rallarla, queda más jugoso y llorás lo mismo),

– sal y pimienta, poca.

– opcional: tomillo o perejil

– para terminar y hacer la salsa: limón, salsa de soja y agua.

Procedimiento:

Abrir la morcilla y retirar los “cueritos” que sean poco agradables al tacto. Mezclar con el resto de los ingredientes salvo el limón y la soja. Amasar como si fuera justamente masa. Armar pelotitas amasando bien.

Llevar a sartén bien caliente con un poco de aceite primero de un lado, después al revés. No hay que tocarlas ni moverlas hasta que se doren por debajo, así se despegan fácil sin desarmarse y se forma su costrita.

A último momento, un chorro de limón, un chorro de soja y un chorro de agua (más agua que soja y limón); mover la sartén para dejar que se forme como una salsita, y tapar para que se cocinen un poco más en el medio, aunque ya están doradas por fuera. Si hace falta las hacés girar un poco, total ya hay salsa y no se pega.

(Si querés las podés rebozar un toque en harina o pan rallado, no es imprescindible, yo no lo hice).

Listo. adentro. con ensalada o con arroz, o con puré. En la foto hay un salteado rápido de chauchas (ejotes, habichuelas o judías verdes), champignones y ajo, con ralladura de limón, jugo de limón y perejil.

* Natalia Kiako dicta cursos y talleres de cocina. Para más info, pueden consultar en su web

Compartir

Entradas recientes

Hay más colectivos en la calle, pero la crisis en el transporte público sigue

Empresarios del sector aseguran que padecen “la tormenta perfecta”. El gobierno les pagó una parte…

9 horas hace

Elevan a juicio la causa por la «Masacre de José León Suárez», de 1956

La jueza federal Alicia Vence elevó a juicio oral la causa por la conocida "Masacre…

10 horas hace

La carne aumentó un 10,6% en marzo y ejerce mayor presión sobre las carnicerías

Lo reveló un informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA). La picada…

10 horas hace

El suelo bonaerense se prepara para vivir la vendimia y hasta la marcha de los bombos

La marcha de los bombos, la vendimia bonaerense, Fiesta de la miel, cerveza, torta frita,…

11 horas hace

Por decreto, Jorge Macri privilegia a los porteños en hospitales públicos de CABA

El documento firmado por el mandatario da prioridad en turnos, cupos o prestaciones de diferentes…

11 horas hace