Como la selección de Lionel Scaloni y Lionel Messi, Alejandro Wall y Gastón Edul también saben cómo hacerlo. En 2023, pocas semanas después del Mundial de Qatar 2022, publicaron La Tercera, un libro en coautoría que se convirtió en un best seller inmediato. Tras el segundo puesto alcanzado por Argentina en la Copa del Mundo de Estados Unidos-México-Canadá 2026, ambos periodistas vuelven a publicar -también por editorial Planeta- un libro sobre el equipo de los Lioneles: «No me arrepiento de este amor, historia de una selección que nos cambió para siempre». Esta vez, la propuesta es un recorrido emocional por una selección amada como ninguna otra pero ya en el final de un ciclo. A la despedida de Messi, Scaloni aún debe responder si seguirá en su cargo luego de diciembre, cuando finaliza su contrato con la AFA.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"

-¿Por qué el título y la tapa del libro? ¿Cómo fue el proceso para sintetizar en una frase y en una imagen un ciclo tan extraordinario?

-El título lo pensamos con Gastón y los editores, Rodolfo González Arzac y Marcelo Panozzo. Como es un libro de emociones, dábamos vuelta en la idea de resumirlo y sintetizarlo hasta que llegamos al No me arrepiento de este amor. Primero, porque fue la base de la canción de la hinchada argentina en el Mundial pero después también porque sintetiza lo que se sintió después del Mundial, nadie estaba arrepentido del amor por ese equipo. La imagen la acercó Rodolfo como propuesta: la tapa es genial porque es algo que nos simboliza. El abrazo entre Scaloni y Messi fue el abrazo de este tiempo, más aún con la camiseta azul que la selección usó contra Inglaterra. Todo lo que simboliza ese partido y todo lo que simboliza ese abrazo terminan siendo un abrazo colectivo, un abrazo de todos. Esta selección fue un gran abrazo colectivo.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"
Foto: Luis Robayo / AFP

–¿Esta ventana de partidos contra Bolivia, Burkina Faso y Benín que incluirá la despedida de Messi es, simbólicamente, el adiós a la selección argentina más emocional de la historia?

-Para mí la despedida de esta selección, que no tengo dudas es la selección más emocional de historia, fue en la final contra España. Porque ahí hubo una imagen que es la de los jugadores frente a la gente. Por fuera de lo que pasó después del partido, e incluso del partido en sí, en el que la selección no tuvo su fútbol, algo que luego derivó en tantas teorías de conspiración y demás, esa fue una imagen de despedida. Ahora, en estos amistosos, habrá un último abrazo, el último de una historia de ocho años. Pero yo me quedo con eso de la final con España. Algunos lo vieron como que era darle la espalda a los ganadores pero yo me quedo con que los jugadores estaban entregándose a la gente, saludándola y abrazándose con la gente. Esa imagen de Messi llorando creo que es una imagen que marca el final. Y también las lágrimas de Scaloni, que tenía claro que había un cierre por fuera de si él continúa o no, porque lo que él marca en esa conferencia de prensa post España es que se va a tener que empezar a construir otra historia. Con otros nombres, otros líderes y otros futbolistas. Porque está claro que sin Messi empieza otra etapa.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"

-¿Cómo se arma un ranking de los mejores partidos de esta selección? ¿Desde lo futbolístico? ¿Desde lo emocional?

-Los rankings son arbitrarios pero yo creo que el mejor partido, por muchas cuestiones, fue el Argentina-Inglaterra del Mundial 2026, la semifinal en Atlanta: por cómo la Argentina lo dio vuelta en el final, por su fútbol, por su corazón, por lo que jugó Messi y por lo que significó el trapo de Malvinas. En toda esa historia hay algo que terminó de enamorar a los que faltaban, sectores muy politizados que tenían una mirada lejana de esta selección. Incluso creo que le saca el primer puesto a la final de Qatar 2022 contra Francia, aunque no me olvido de la clase de fútbol que la selección mostró en ese primer tiempo. Argentina jugó como ni siquiera le habíamos visto jugar a la propia Argentina y la pasó por encima a Francia, por más que después hubiera un montón de condimentos, como cuando se despertó Mbappé: Argentina y Messi nunca se cayeron. En esos dos partidos, creo, se unen lo futbolístico y emocional. Y desde ya la final de Copa América en el Maracaná con Brasil por lo que significó. Porque marcó la ruptura de la pared, como dijo Di María, el primer título mayor para Messi y para su generación después de de tantas finales perdidas.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"
Foto: Alejandro Guyot / Editorial Planeta

-Seguiste a la selección por los Mundiales de Qatar, Estados Unidos y las Eliminatorias. ¿Cuál es la imagen que más te quedó? Una foto personal relacionada a este ciclo que, a la espera de la decisión de Lionel Scaloni, parece estar terminando.

-Son muchos momentos. Recuerdo lo que ocurría en Qatar, previo a la final del Mundial, en donde te cruzabas con inmigrantes asiáticos, en general, de clase trabajadora, y había una emoción por Messi realmente extraordinaria. Eso te generaba mucho orgullo, algo de lo que hablamos en el libro. Recuerdo haber ido al barrio de los trabajadores qataríes y había imágenes de Messi. Ese apoyo del tercer mundo por Argentina tuvo su contracara en el Mundial de Estados Unidos, aunque fue algo que empezó a darse sobre el final, luego del partido con Cabo Verde, cuando se empezaron a confabular una serie de cuestiones y se habló del racismo y de que estaba todo entongado con la FIFA. Pero si también ves lo que había pasado en esa primera fase, en Kansas y en Dallas, fue realmente emocionante. Ahí leí un artículo del New York Times en el que Sam Anderson, un gran escritor, hablaba de haber visto muchos Messi. Claro, las camisetas de Messi no eran usadas únicamente por los argentinos, era un fenómeno que nos excedía a nosotros. Que tanta gente que no sea argentina y que igual lleve con orgullo nuestra camiseta es otra de las imágenes con las que me quedo de esta selección.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"
Foto: Xinhua

-¿El Argentina-Inglaterra de Atlanta qué lugar ocupa en este ciclo? Porque no valió por un título pero a su vez regaló un mensaje, el de la bandera de Malvinas, que desde algunos sectores le reclamaban al plantel.

-Es un partido que termina de cohesionar toda esta historia. Porque además el trapo de Malvinas tuvo una incidencia política extraordinaria: se convirtió en una bandera que excede a la selección. Cualquier analista te dice que efectivamente ese trapo incidió en frenar la ley de extranjerización de la tierra y que incluso hizo que este gobierno tuviera que pegar un volantazo malvinero, cuando sabemos que Milei es admirador de Margaret Thatcher y que Malvinas nunca le había importado ni estado en su agenda. De hecho, cuando Milei habló de berretines de adolescentes mononeuronales, hablaba de los jugadores de la selección. Después hicieron 1000 malabares para decir que no, pero había sido así. Entonces, quiera o no, esta selección terminó teniendo una acción política histórica. No solamente para Argentina, sino para el deporte. La selección argentina tenía una historia, una narrativa, pero a esa narrativa le faltaba un mito, ¿no? Le faltaba algo que estuviera por afuera de lo que pasa en la cancha, y eso se construyó en Atlanta.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"

-Hubo grandes partidos de esta selección sin Messi, como ante Brasil en el Monumental en 2025. ¿Da una esperanza hacia el futuro (o ya el presente) sin el 10? ¿O inevitablemente vendrá un duelo?

-Ese partido entre los mejores del ciclo, sobre todo por lo que significaba haber jugado sin Messi. Había una idea general y el equipo podía jugar bien sin Messi. Respecto al futuro, seguramente habrá selecciones argentinas que podrán armarse bien sin Messi, pero ahora hay que atravesar ese duelo porque lo que viene es mucho más difícil que jugar bien un partido sin él. Acá se termina una historia de más de 20 años, de un liderazgo del último tiempo, de una referencia permanente. Vos tenés que volver a construir también ese liderazgo. Incluso respecto de ese partido contra Brasil, vos podés decir está bien, Messi no lo jugó, pero todos los que estaban ahí sabían que jugaban con Messi, que estaba mirando y que seguía siendo parte del equipo. Entonces, yo creo que Argentina va a seguir sacando jugadores. Uno creía que no iba a haber nada más grande después de Maradona y, sin embargo, apareció Messi. Y yo hoy te digo que no creo que haya nada más grande que Messi después de Messi, pero también tengo que dejar una duda, algo de esperanza. Los pibes quieren seguir teniendo la 10. Pero es cierto que en el corto plazo hay que esperar porque se viene un recambio muy fuerte, incluso más allá de Messi.

Alejandro Wall: "Esta selección fue un gran abrazo colectivo"
Foto: @CONMEBOL

-¿Qué enseñó Messi en este tiempo? ¿Y Scaloni?

-Son dos enseñanzas distintas. De Messi hay muchas, pero las dos más grandes son que nunca dejó de intentarlo y que hasta los más grandes pierden. Este Messi es adorado también porque antes perdió y fue muy criticado, muy golpeado, y sin embargo siguió adelante. El de Messi fue un liderazgo con el cuerpo y con los actos. Lo encontramos alguna vez enojado pero no recuerdo ningún maltrato a los compañeros. Es una autoridad hecha con mucha fraternidad, de tratar bien al otro, de saber si están bien o mal. Hay algo de ese liderazgo que es realmente extraordinario, y lo mismo nos lleva a Scaloni, porque en su caso la primera enseñanza es que no hay manuales de nada. O que los manuales siempre se pueden romper. Scaloni se mostró en todo momento con perfil bajo y nunca se llevó las cámaras para él: entendió que el fútbol era de los jugadores y construyó un cuerpo técnico como un ente colegiado. Porque todo el tiempo tenemos que hablar de él, de Aimar, de Samuel, de Ayala, de Matías Manna, de Tocalli, del profe Martín. Y ahí aparece otra enseñanza de esta selección: que los logros no se consiguen de manera individual. «