En el año 1964 se produjo el estallido de la Beatlemanía a nivel mundial. El cuarteto originario de Liverpool se transformó en un suceso artístico y sociológico cuando en su primera visita a los Estados Unidos se presentó  en el “Show de Ed Sullivan”. Millones de estadounidenses se rindieron ante la presencia de Los Beatles y esa presentación y esa gira transformaron al cuarteto británico en un fenómeno global. Pero ¿de qué manera desembarcó este suceso a nuestro país?

Rodrigo Buján lo analiza en su reciente libro, “Twist y grillos – El origen de la Beatlemanía en Argentina”, una detallada investigación de cómo nuestra prensa y nuestra sociedad de ese año descubrió el fenómeno de Los Beatles. Por medio de un minucioso estudio de fuentes periodísticas y testimonios, Buján refleja de qué manera la prensa y la sociedad fue transformando una prejuiciosa animosidad hacia el cuarteto en el reconocimiento y la devoción que su obra sigue teniendo.  

Buján dialogó con Tiempo y habla de los motivos que lo llevaron a internar su mirada en el inicio del fenómeno de Los Beatles en nuestro país.

Histoeria Beatle en Argentina

-¿Por qué tomaste el año 1964 como punto de inflexión de la explosión de la Beatlemanía en nuestro país?

–Twist y grillos – El origen de la Beatlemanía en Argentina, es una reversión de mi tesis de la carrera de Comunicación que presenté hace más de 20 años. A la hora de elegir un tema pensé que la forma de hacer más llevadera la tarea era poner mi esfuerzo en algo cercano a mi educación sentimental y a la música, que en ese entonces ya era un área de estudio para mí. Así que Los Beatles fue la decisión obvia, ya que soy muy fan de ellos desde que tenía 9 o 10 años.

Desde esa edad venía juntando artículos que veía en revistas y diarios. Tenía un pequeño archivo de esos últimos 15 años de mi vida, de entre 1990 a 2005, y me di cuenta que era el material necesario como para encarar mi tesis. Mi trabajo tenía que ver también con análisis de medios y de discursos. Lo que no encontraba en ese archivo de la década del 90 y principios de los 2000 era variedad en las posturas respecto de ese fenómeno en aquel momento.

-¿Cómo encaraste esa investigación?

-Me propuse hacer un viaje hacia atrás, para ver qué pasaba. Y empecé a pensar en los sesentas en forma más amplia. A partir de la segunda mitad de la década, se encontraba cierto endiosamiento sobre Los Beatles, aunque no tan grande como el que empezó a ocurrir a partir de las décadas posteriores.

Decidí ir al año cero de la Beatlemanía, al primer momento, para verificar si había alguna heterogeneidad en la forma de referirse a ellos. Posiblemente es el único año en la historia donde se pueden encontrar discursos críticos acerca del grupo, como las expresiones que forman parte del libro, en donde se descalificaban sus aspectos físicos y sus melenas o sus aptitudes artísticas al definirlos como aulladores trepidantes o carentes de valor artístico. Este trabajo me permitió analizar esa situación más virginal de una sociedad conservadora como la nuestra que hasta ese momento existía sin Beatles, y que debió pasar a una sociedad que iba a vivir para siempre con el fenómeno que ellos representan.

Beatlemanía Made in Argentina

-¿En qué medida te influyó el libro “¡A, B, C, D Paul, John, George y Ringo!” de Sammartino, Lewi, Ravelo y Chilabert, que recopila la edición de todos los discos de Los Beatles en Argentina?

-Es importante la mención al libro sobre la discografía de Los Beatles en Argentina, porque es realmente una joya y en ese momento fue también una fuente de inspiración fundamental, porque se remite a los documentos. Con ese libro el punto sobre la discografía publicada en nuestro país estaba sobradamente cubierto.

-¿Por qué creés que hasta la explosión del fenómeno había una mirada crítica o despectiva hacia ellos en nuestro país?

-El año 64 es tal vez el único en donde puedo ver discursos tan críticos. Y creo que tiene que ver con cómo reaccionamos a hacia lo nuevo. Hoy tenemos el diario del lunes, sabemos quiénes son Los Beatles, todo lo que hicieron y generaron. Pero en ese momento era una banda nueva como muchas otras. Y además estamos situados en una época caracterizada por una prensa de una sociedad conservadora y reaccionaria. Era una prensa que no tenía el segmento de especialización en el rock y la cultura joven, como la que va a empezar a aparecer desde fines de los 60 hasta la actualidad.

Evidentemente lo nuevo generaba dudas, lo nuevo con un aspecto no tan usual generaba miedo, por eso recorro el concepto de lo ominoso. Eso nuevo que representó en ese momento Los Beatles representaba un componente que  nos desubicaba como sociedad y nos daba un poco de pavor.

Beatlemanía Made in Argentina

-Vos mencionás que la llegada a nuestro país de Los American Beetles, en la primera mitad del año y su repercusión, también funcionaron como disparadores de las reacciones que tuvo la prensa y el público en ese momento.

-El momento en el que llegan Los American Beetles en julio funciona como el punto de inflexión del año. Por eso mismo en algún sentido las notas sobre Los American Beetles o sobre Los Beatles ingleses son intercambiables en cierto punto, porque el prejuicio era hacia esa estética distinta que representaban. Luego, la decepción por el engaño de los falsos Beatles empieza a marcar una mejor percepción de la obra de Los Beatles originales. Tal vez no haya sido en un 100%, porque no hay un cambio rotundo, pero hay un antes y un después del affaire de Los American Beetles. Y más tarde, el estreno de la película Anochecer de un día agitado le termina a dar el último el último empujoncito a ese reconocimiento al grupo original. Pero de todas maneras, tanto los falsos como los originales no dejaron de sacudir el avispero de la época.

-¿Creés que se empezaron a cuestionar los modelos de juventud que había en 1964 en nuestro país?

-Obviamente que con la aparición de Los Beatles empieza a verse una divisoria de aguas también a nivel local con el Club del Clan, programa de televisión que antecede un poco a la aparición del grupo. Ese programa representaba en cierto modo el modelo de juventud argentina que se pretendía, más cercano al concepto de familia que se tenía en la sociedad de ese entonces. Había una heterogeneidad de estilos musicales en el programa. Además de Palito Ortega y Violeta Rivas estaban Chico Navarro, que hacía música más tropical, Raúl Lavié que cantaba tangos o Johnny Tedesco que hacía rock.

-¿Cómo se fue dando la imposición de Los Beatles en el gusto del público argentino?

Beatlemanía Made in Argentina

-Cuando en 1963 se lanzaron los primeros simples de Los Beatles, incluyendo los primeros que aparecieron bajo el nombre de Los Grillos, Odeón Pops, el sello discográfico que publicaba su material, puso sus temas en algunos compilados. Y si mirás los artistas que forman parte de esos compilados, aparecen algunos de folklore, cumbia, boleros o de tango, algo que hoy sería difícil de asociar. Pero es verdad que todavía estaba permeando el consumo juvenil en esa época y no se veía a la juventud como un sector emergente, ya que todavía estaba construyéndose socialmente, y por ende, también comercialmente.

Pero por lo que sabemos esto también pasaba a nivel global en el que convivían artistas de diversos géneros que la juventud estaba casi obligada a consumirlos. Quizás Los Beatles asestaron el golpe más duro por el hecho de haber surgido en Gran Bretaña y no de Estados Unidos, como se podría pensar de un grupo que revolucione de esa forma lo musical y lo estético. Entonces la ruptura que se produjo en Inglaterra es tan fuerte como la que sutilmente se empezó a producir acá.

-¿Por qué considerás importante el estreno en nuestro país de la película “Anochecer de un día agitado” el 1 de octubre de 1964?

-Porque esta película es clave también desde el acceso a la información y con qué velocidad esta llegaba a Argentina. Probablemente más allá de alguna una televisación de una aparición de Los Beatles en el “Show de Ed Sullivan”, esa es la primera vez que el público puede verlos en movimiento, los ve hablar por primera vez, más allá de alguna presentación de una canción en algún corto que se estrenó antes en los cines como intervalos entre películas. Era la oportunidad de conocer sus personalidades, empezar a diferenciar a los cuatro. Entonces no es casual que sea un momento donde la crítica o la mirada del periodismo se tornan bastante más favorables.

Y además esto ocurre por el contraste con la visita previa de Los American Beetles, porque se empiezan a construir los estereotipos de las personalidades de cada uno de los integrantes y a diferenciar a cada uno de ellos.

Beatlemanía Made in Argentina
Rodrigo Buján

La película contribuyó mucho en acceder a Los Beatles con menos filtros, sobre todo a nuestra juventud. Hay que tener en cuenta que las revistas especializadas de la época, como Radiolandia, Antena y otras, estaban dirigidas a un público más amplio. El consumo juvenil no estaba tan segmentado como va a empezar a estar después. Y revistas como Primera plana con su mirada más cultural y literaria, al momento de criticar la película hace varias alusiones intertextuales a otros artistas y creadores con supuestamente más prestigio, lo cual empieza a legitimar el valor artístico de la obra del grupo. Esto es algo que tal vez en el primer semestre del año no hubiera sucedido y permite asentar el fenómeno de Los Beatles en nuestro país.